Morir aplastada por su mayor creación (un todoterreno de última generación) fue el final lógico para una vida dedicada a la ingeniería automotriz. Despertar en el cuerpo de la protagonista de una novela absurda y mal escrita fue, sin duda, un error de cálculo del destino.
En un mundo donde la magia de metal es una rareza codiciada, su secreto ha sido expuesto. Se ve obligada a un matrimonio político con el Emperador del Este, un hombre cuya reputación de mujeriego es tan vasta como su poder.
A ella no le interesa el romance tóxico que definió a la antigua dueña de este cuerpo. No busca el afecto de un hombre que confunde el deseo con el poder.
Ha firmado un contrato matrimonial, no un pacto de sumisión. Está decidida a sobrevivir en este mundo de fantasía con la misma precisión con la que construía motores: manteniendo su independencia, sus planos y sus reglas intactas. Que el Emperador lo sepa: puede tener su firma en el contrato, pero jamás tendrá su voluntad.
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Capitulo 9: Control de calidad y tabúes imperiales
Siete días estándar. Ese ha sido el margen de tiempo que el engranaje del destino (y la eficiencia del correo mágico trans-imperial) ha necesitado para procesar la solicitud. Para Xena, 268 horas recluida en sus aposentos han sido un bálsamo de productividad; para el emperador Draken, un suplicio de anticipación y orgullo herido; y para Goran, una tregua médica donde su migraña crónica apenas ha dado un respiro. Pero la tregua ha terminado.
El despacho del Gran Mago en el templo vuelve a lucir la misma atmósfera claustrofóbica de sus encuentros anteriores. Sin embargo, esta vez el centro de atención no son los pergaminos con futuros apocalípticos ni los hilos de luz dorada. Sobre el escritorio descansa una caja de madera de ébano lacada en negro, sellada con el blasón de cera púrpura del Imperio del Oeste: el emblema de la Duquesa Grimm. Gracias a los enlaces mágicos entre los Grandes Magos, el "paquete" ha cruzado miles de kilómetros en un tiempo récord.
__Bienvenidos__. Articuló Goran, cuya voz denota una profunda fatiga anticipada. Colocó dos copias de un pergamino de borde dorado junto a la caja.
__Aquí están los contratos matrimoniales oficiales, redactados con cada una de las cláusulas que ambos exigieron en nuestro último... encuentro__.
Draken entró al despacho con paso firme, pero sus hombros denotan una rigidez inusual. En los últimos tres días, el soberano del Imperio del Este se ha dedicado a destrozar el campo de entrenamiento militar con su magia de tierra, intentando sacarse de la cabeza la humillante evaluación que Xena había hecho de su anatomía y su vida íntima. Ver el pergamino sobre la mesa le produjo una mezcla de alivio y repulsión. Es su boleto de regreso a la libertad, pero también la cadena que lo atara temporalmente a la mujer más insolente del planeta.
Xena se sentó a su lado sin siquiera mirarlo. Lleva un vestido sencillo, mucho más práctico para el trabajo de diseño que los pomposos ropajes de la nobleza. Extendió una mano y, con la frialdad de un abogado corporativo, atrajo una de las copias del pergamino.
__Procederé a la auditoría del documento__. Anunció Xena, sacando de su bolsillo un estilógrafo de carbón que ella misma ha fabricado.
__Si la redacción de las cláusulas de rescisión y la asignación presupuestaria para mis proyectos de transporte no presentan ambigüedades legales, procederé a estampar mi firma__.
Draken emitió un gruñido desde el fondo de su garganta, tomando la otra copia.
__Firmemos esto de una vez__. Siseó el emperador, tomando una pluma de ganso.
__Cuanto antes iniciemos este trámite, antes podré deshacerme de tu insoportable presencia, Xena. Te recuerdo que mi firma compromete el peso de la corona del Este. No juegues con los términos__.
Durante los siguientes diez minutos, el único sonido en el despacho fue el rasgueo del carbón y la tinta sobre el pergamino. Xena leyó cada línea con ojo clínico, asegurándose de que la cláusula de divorcio automático tras la caída del Mago Supremo fuera jurídicamente hermética y que la provisión de recursos económicos no dependiera del capictio de la tesorería real. Draken, por su parte, firmó con un trazo enérgico y colérico, como si quisiera perforar el cuero del pergamino.
Cuando ambos documentos quedaron sellados y firmados, Goran exhaló un suspiro, aplicando un sutil hechizo de fuego para derretir la cera y validar el matrimonio ante los ojos de la magia del mundo.
__Ya está hecho. Legal y espiritualmente, están comprometidos__. Declaró Goran, limpiándose una gota de sudor de la frente.
__Ahora... respecto a su otra petición, señorita Xena. El cargamento del Imperio del Oeste ha llegado esta misma mañana__.
Xena no esperó a que el mago le ofreciera la caja. Rompiendo cualquier protocolo, se inclinó hacia el escritorio, rompió el sello de cera de la Duquesa Grimm con la uña y levantó la pesada tapa de ébano.
__Veamos si la tecnología de la otra reencarnada cumple con los estándares mínimos de control de calidad__. Murmuró Xena con entusiasmo puramente profesional.
El interior de la caja esta meticulosamente organizado. A la izquierda, una serie de frascos de vidrio ámbar contienen píldoras perfectamente esféricas: las famosas pastillas anticonceptivas del Imperio del Oeste, un milagro de la medicina preventiva moderna adaptado con alquimia herbal. Xena tomó uno de los frascos, lo agitó para escuchar el tintineo de las píldoras y leyó la etiqueta con un asentimiento aprobatorio.
__Fórmula que protege por treinta días. Excelente. La Duquesa Grimm sabe lo que hace en el departamento de ginecología. Esto estabilizará el ciclo biológico y anulará el margen de error de un embarazo no deseado__. Comentó Xena con la naturalidad de un médico de cabecera.
Goran desvió la mirada de inmediato, carraspeando con fuerza, mientras sus mejillas adquieren un tono rosa pálido. Draken, por su parte, cruzó los brazos, apretando los dientes al escuchar términos que, en su mente aristocrática, jamás deben ser pronunciados en voz alta fuera de las sombras de una alcoba.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión ocurrió cuando Xena retiró el doble fondo de la caja. Allí, dispuestos en hileras perfectas y sellados individualmente en finos envoltorios de papel parafinado, se encuentran los prototipos de los preservativos de látex refinado.
Xena tomó uno de los paquetes, rompió el envoltorio con los dientes y extrajo el artefacto junto con un pequeño folleto de instrucciones. Debido a que se trata de un producto en fase de pruebas diseñado por una mente moderna para un mundo medieval que desconoce el concepto, los preservativos vienen pre-moldeados sobre estructuras rígidas de madera pulida que replican fielmente, y a escala exacta, la horma erecta de un miembro masculino, facilitando así la comprensión de su uso para los nativos de esta era.
__Vaya...__. Xena estiró el látex con los dedos de ambas manos, evaluando la elasticidad, el grosor y el lubricante natural a base de aceites naturales mezclados con magia.
__El coeficiente de fricción parece bajo y la elasticidad del polímero es aceptable para los recursos de esta era. Interesante... Según las especificaciones y explicaciones detalladas aquí por la Duquesa Grimm, ha desarrollado dos tipos de prototipos. El primero es de uso convencional, una barrera estándar. Pero el segundo... el segundo es un lote exclusivo de alta gama que incorpora reactivos alquímicos sensibles a los patógenos. Si entra en contacto con alguna enfermedad de transmisión sexual, el látex cambia automáticamente de color, actuando como un escáner de diagnóstico inmediato__.
Xena se detuvo un segundo. Con total tranquilidad, levantó el molde de madera que imita a la perfección la anatomía masculina, envolviéndolo con el preservativo reactivo y girándolo bajo la luz de la lámpara como si estuviera analizando una pieza de un pistón o un amortiguador hidráulico. Luego, desvió su mirada clara directamente hacia el emperador, extendiendo el artefacto en su dirección de manera completamente acusatoria.
__Este modelo de alta gama es el preservativo exacto que vamos a utilizar en nuestra noche de bodas, Majestad__. Sentenció Xena con una frialdad corporativa implacable.
__Quiero asegurarme primero, mediante este control de calidad visual, de que no posees ninguna enfermedad contagiosa que me vayas a transmitir. No pienso arriesgar la integridad de mi estructura biológica por un descuido__.
El silencio que cayó sobre el despacho de Goran fue tan absoluto que el tic-tac de un reloj de arena lejano pareció un trueno.
Goran, el Gran Mago que ha vivido siglos, que ha presenciado la caída de imperios y combatido a entidades oscuras, sintió que la poca cordura que le queda se evaporó. Su rostro pasó de un rojo escarlata a un tono pálido de puro espanto. Preso de la vergüenza más absoluta ante semejante despliegue de detalles anatómicos y acusaciones médicas, Goran encogió los hombros de golpe y comenzó a tironear del cuello de su túnica, intentando literalmente meter la cabeza dentro de su propia sotana para desaparecer del plano terrenal y no seguir presenciando la escena.
Draken, por su parte, experimentó una metamorfosis cromática aún peor. Su piel típicamente bronceada se tornó de un rojo tan violento y encendido que parece que la sangre le va a brotar por los poros. Sus ojos casi salieron de sus órbitas al ver el molde de madera apuntándole mientras ella habla de su salud íntima como si fuera ganado enfermo. Un impulso salvaje de furia y orgullo herido le recorrió el cuerpo; se puso de pie de un salto, con unas ganas incontenibles de despescuezarla, sacudirla y arrastrarla por el suelo para arrancarle esa maldita falta de respeto y esa insolencia que le destruye la dignidad ante el mago.
__¿Pero qué demonios estás diciendo? ¿Cómo te atreves?__. Rugió Draken, dando un golpe en el escritorio que hizo saltar los frascos de vidrio. Su voz tiembla de rabia.
__¡Exijo que guardes esa obscenidad y me muestres el respeto que mi corona merece! ¡Estás cruzando todos los límites tolerables!__.
Xena parpadeo, completamente inmutable ante el exabrupto del soberano. Ni siquiera bajó el objeto.
__No entiendo por qué se molesta tanto, Majestad, si sabe perfectamente bien que usted es alguien sumamente promiscuo__. Contraatacó ella con una calma exasperante, ladeando la cabeza.
__Esto no es un insulto, es un análisis probabilístico basado en sus propios antecedentes. Si ha estado con innumerables mujeres, la probabilidad estadística de infección aumenta. El sexo es una función biológica y mecánica; si vamos a utilizarlo como combustible para sincronizar nuestras almas según las especificaciones de Goran, lo mínimo que puede hacer es pasar el control de sanidad__.
Goran emitió un gemido ahogado, hundiéndose por completo dentro de los pliegues de su sotana sobre el escritorio. La migraña ha regresado con la fuerza de un meteorito.
__Señorita Xena... por favor... guarde los componentes del Imperio del Oeste__. Suplicó la voz amortiguada del mago desde el interior de su ropa.
__Se lo ruego. Mi resistencia mental tiene un límite__.
Draken señala a Xena con el dedo índice, la mano le tiembla de pura indignación, conteniéndose para no destrozar la habitación con su magia de tierra.
__Eres... eres una criatura aberrante__. Logró articular el emperador, acomodándose la capa con movimientos espasmódicos mientras intenta recuperar una pizca de la dignidad que se le ha escurrido entre los dedos.
__No pienso tolerar tus auditorías médicas. Cumpliré con mi parte del contrato en la habitación conyugal cuando el Gran Mago lo disponga, pero exijo que guardes esos envoltorios donde yo no tenga que verlos__.
__Como desee, Majestad. Si prefiere arriesgarse a que el látex le delate en plena acción por culpa de su orgullo de macho mal encaminado, es su prerrogativa__. Sentenció Xena, retirando el preservativo del molde y cerrando la caja de ébano con un golpe seco. Se colgó la caja bajo el brazo con total naturalidad.
__Me retiro a mis aposentos. Debo esterilizar estos contenedores y continuar con el cálculo de los coeficientes de fricción para los ejes del carruaje. Con su permiso, Gran Mago. Procure salir de su túnica y tomar un analgésico; su rostro presenta un tono de saturación sanguínea bastante insalubre__.
Xena dio media vuelta y caminó hacia la salida con paso firme y rítmico, dejando tras de sí un rastro de aroma a papel parafinado y una estela de desconcierto absoluto.
Cuando las pesadas puertas del despacho se cerraron, el silencio regresó a la habitación. Draken se dejó caer en su silla, exhalando un suspiro tembloroso mientras se pasa las manos por el rostro, intentando disipar el calor de la vergüenza. Goran sacó la cabeza lentamente de entre sus ropas, mirando al emperador con una mezcla de lástima profunda y resignación cósmica.
__Draken...__. Habló el mago con voz quebrada.
__Sé que el destino del mundo depende de esto... pero por primera vez en mis dos vidas, empiezo a sentir una profunda compasión por ti__.
El emperador del Este no respondió. Miró fijamente el lugar donde el molde de madera había estado segundos antes, sabiendo en su fuero interno que su vida como soberano absoluto e intocable ha terminado. La era de la ingeniería y el control de calidad de Xena acaba de comenzar, y la habitación conyugal promete ser el campo de pruebas más terrorífico de su existencia.
me encanta
madres asi, en mi barrio hay una asi cuando sus nenas llegan a tener 14 a 15 las lleva a hombres puercos que pagan x ellas y aunque ya fue denunciada tantas veces ante las autoridades y se las wuitan despues de un tiempito vuelven toditas otra vez con ella, los vecinos ya no sabemos que hacer...xq la justicia no hace nada en lo absoluto es mas creo que alguno de ellos las aprovechan para sus deseos propios😢😭😭😭😭
si