Theo sabe exactamente cuándo perdió a Alex.
El problema es que no entiende por qué.
Alex no se defiende. No explica. Solo acepta el odio como si fuera algo que ya había previsto desde el principio.
Pero el desprecio es difícil de sostener cuando la mente empieza a recordar quién era Alex antes de la traición, y cuando las respuestas que faltan empiezan a doler más que la propia herida.
Porque hay personas que no traicionan por falta de amor.
Sino porque aprendieron a resolverlo todo solos, incluso lo imposible.
NovelToon tiene autorización de Lyn SD para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 8
Theo
—Lo tengo —dice Dominic apareciendo en la biblioteca donde Noah y yo hacemos un trabajo en parejas.
Ambos levantamos la mirada hacia él.
—¿Qué tienes? —pregunta Noah.
—Tengo la información por la que pagaste —hace un gesto hacia mí.
—¿Qué te tomó tanto tiempo? Pude haber preguntado yo y lo hubiera conseguido antes.
—Bueno. Puede que sea porque esta persona hizo un trabajo completo y no solo trajo su nombre.
Nos miramos con Noah.
—Suena a que encontraste algo interesante —dice Noah.
—Dime —pido.
—Alexander Reid o simplemente Alex.
—Alex... —digo, poniendo finalmente un nombre al chico.
—Nieto de Benjamín Reid.
Silbo. Hasta yo conozco ese nombre.
Un magnate de los negocios famoso.
—Exacto —apunta Dominic, satisfecho con mi reacción.
—Así que es qué ¿un joven maestro? —se burla Noah.
—Al menos el joven heredero de una gran fortuna —dice Dominic.
—Qué afortunado de tu parte. No solo eres rico, sino que llamaste la atención de alguien aún más rico —se queja Noah.
—No te preocupes cariño, si algún día él y yo nos casamos, te llevaré como ama de llaves y podrás disfrutar de nuestra riqueza también —beso mi mano y le envío el beso.
—Dios, no. Prefiero la pobreza —se ríe.
—Yo no estaría tan contento si fuera tú —sigue Dominic después de un momento, poniéndose serio.
Traslado mi atención hacia él.
—¿Por qué?
—Hay muchos rumores circulando entre los de primer año sobre tu chico.
Me inclino hacia adelante, curioso.
—¿Qué rumores?
—Sobre lo despiadados que son los Reid. Sobre que manejan negocios de todo tipo. Tanto legales como del bajo mundo. Chantajes, secuestro, trata de personas, tráfico, prostitución. Cosas por el estilo.
—¿No serán exageraciones? —pregunta Noah.
—No lo sé. Pero hay una advertencia clara entre los de primero. No te metas con él, nunca.
Me quedo pensando un momento.
Así que era eso.
No es extraño que siempre esté solo.
—Más que nada parece alguien acostumbrado a estar solo —murmuro.
—¿Qué?
—Nada.
Miro hacia Dominic.
—Buen trabajo.
Él sonríe satisfecho.
—Lo sé.
Luego me mira con más atención.
—Ahora en serio. ¿Qué vas a hacer con este Alex Reid? Porque suena a problemas.
—Estoy de acuerdo con Dominic. No parece un chico particularmente cruel así como lo pintan, pero creo que al menos te verás arrastrado a los rumores y puede afectarte —dice Noah.
Lo pienso.
Es cierto que existe el riesgo de meterme en algunos problemas por acercarme.
Pero también es verdad que no parece el tipo de persona que haría todo lo que le atribuyen.
Apoyo la cara en una mano y los miro.
—Ya estoy lo suficientemente interesado como para que un par de rumores me hagan retroceder.
Me encojo de hombros.
—Además, hasta ahora todo lo que he visto de Alex contradice bastante esa imagen.
—Maldita sea. Lo sabía. Un poco de riesgo no te detendría —dice Dominic—. John me debe treinta dólares.
Lo miro con ganas de golpearlo.
—¿Apostaste sobre lo que haría?
—Por supuesto. Tengo que enviar dinero a mis hermanos pequeños, además de todo lo demás —se justifica.
Me debato entre insultarlo y dejárselo pasar, ya que sé que lo de sus hermanos es verdad.
Finalmente suspiro.
—Quizá ponga un casino y te deje a cargo de estafar a todos los jugadores.
—Y sería la mejor idea que has tenido hasta el momento.
Dominic se ve muy satisfecho mientras escribe en su celular. Seguramente informando a John que acaba de perder la apuesta.
—¿Estás seguro? —pregunta Noah.
—Lo estoy —respondo, sabiendo que ahora, además de interesado, estoy intrigado.
Miro a Dominic nuevamente.
—Aunque no le digan a Max sobre los rumores o tendré que soportar sus sermones —le advierto.
—No te preocupes. Está demasiado ocupado haciendo nuestro trabajo como para preocuparse por tus conquistas.
Guarda su celular.
—Tengo que volver o seré yo quien tenga que soportar sus sermones.
—Buena suerte —le deseo.
—Nos vemos después —se despide Noah.
Él se va y quedamos solos nuevamente.
—Entonces, ¿cómo le harás para acercarte? ¿Vas a ir a hablarle directamente como siempre?
—No. Si hubiera pensado que eso funcionaría, no habría pedido información a Dominic.
Le doy una sonrisa torcida.
—Inventaré alguna excusa.
—Tengo el presentimiento de que esto acabará mal —dice, mirándome con desconfianza.
Mi sonrisa se ensancha.
—Y yo presiento que no me arrepentiré.
—Haz lo que quieras. Ahora sigamos con esto o no estará listo para mañana.
Continuamos trabajando, pero su nombre sigue rondando en mi cabeza.
Alexander Reid.
Prepárate para conocerme.
pero continuemos a ver si la pego o es otra xosa😂😂😂