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Reina Oculta

Reina Oculta

Status: Terminada
Genre:Omegaverse / Maltrato Emocional / Enfermizo / Completas
Popularitas:3.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

⚠️🔞🚫Un detective, hombre de acción, serio y dedicado. Su matrimonio con su esposa es más una sociedad de convivencia que una relación romántica. Él se siente vacío, pero es leal. La falta de hijos y de sexo ha convertido su hogar en una oficina más.
Un mafioso que no es el típico villano que quiere dinero. Quiere el control total sobre la única persona que se atrevió a perseguirlo. Su obsesión es física y psicológica. Al descubrir que el detective es un hombre insatisfecho, usa eso para tentarlo y quebrarlo.
Esto contiene maltrato físico y psicológico.🚫🔞⚠️

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Ya va siendo hora de que Ethan aprenda

Había pasado treinta días desde que la luz del sol dejó de ser una realidad para Ethan. En la habitación de la mansión, el tiempo no se medía en horas, sino en las visitas de Lantz. El aire siempre estaba cargado con el mismo olor: una mezcla densa de tabaco caro y el aroma agrio del sexo que nunca terminaba de limpiarse del todo.

Ethan estaba tumbado en la cama, desnudo, con una pierna encadenada por el tobillo a uno de los postes de madera. Había perdido peso, pero sus músculos seguían marcados, ahora cubiertos por una colección de hematomas en distintas etapas de curación: algunos amarillentos, otros de un púrpura profundo que parecía brillar bajo la luz artificial.

Lantz no solo seguía obsesionado, su hambre parecía haber crecido. Ya no era suficiente con poseer el cuerpo de Ethan,  necesitaba devorar su voluntad cada día, recordándole que su antigua vida era un sueño del que nunca despertaría.

La puerta se abrió y el corazón de Ethan se aceleró de manera traicionera. Odiaba esa reacción. Odiaba cómo sus pulmones se llenaban de aire ante la presencia del hombre que lo había destruido.

Lantz entró con una bandeja. No traía comida, sino un kit de limpieza y un nuevo frasco de esa droga que mantenía los sentidos de Ethan en un estado de alerta constante. Se sentó en el borde de la cama y observó a su presa.

-Sigues despierto, mi pequeño lobo.- Dijo, pasando sus dedos fríos por la mandíbula de Ethan -Pensé que después de lo de anoche estarías demasiado cansado para recibirme.-

Ethan intentó apartar la mirada, pero el alfa lo agarró del mentón con fuerza, obligándolo a enfocar sus ojos encharcados en él.

-Dime "buenos días". Sabes que no me gusta el silencio.-

-Buenos días...- Susurró Ethan. Su voz era apenas un hilo, rasposa por los gritos de la noche anterior.

El mafioso sonrió y comenzó a desvestirse con una lentitud calculada para torturar a Ethan. El detective observaba los hombros anchos y las cicatrices del mafioso, sintiendo cómo ese calor oscuro empezaba a hervir de nuevo en su vientre. Era una traición biológica pura. A pesar de los golpes, a pesar de la cadena en su tobillo, su cuerpo recordaba el placer violento que el alfa le proporcionaba.

-He oído que tu esposa, Ari, ha vuelto a salir con un viejo colega de la universidad.-  Soltó Lantz con indiferencia, mientras se posicionaba entre las piernas de Ethan -Dicen que se ve feliz. Que finalmente se quitó de encima el peso de ser la viuda de un policía corrupto.-

-Mientes...- Logró decir Ethan, aunque ya no tenía fuerzas para creerlo.

-¿Miento?- Lantz soltó una carcajada y clavó sus dedos en la carne de los muslos de Ethan, apretando hasta que el detective soltó un quejido -Ella nunca te quiso. Ella quería un estatus, una casa limpia y un marido que no causara problemas. Yo soy el único que quiere lo que hay debajo de esa piel. Yo quiero tu dolor, tu sudor y tu asquerosa necesidad de mí.-

Sin más palabras, Lantz inició el ritual diario de posesión. No hubo suavidad. Sus manos, grandes y ásperas, recorrieron el cuerpo de Ethan con una urgencia sucia. El mafioso buscaba las zonas más sensibles, mordiendo los pezones del detective hasta que la sangre se mezclaba con la saliva, lamiendo después la herida con una devoción enferma.

Ethan sentía que se ahogaba. El sexo con Lantz era como una tormenta de arena: abrasador, cegador y destructivo. El mafioso lo obligaba a ponerse en posiciones que forzaban sus articulaciones, usando la cadena del tobillo para manipular sus piernas a su antojo. El sonido de los cuerpos chocando, el roce del cuero de las esposas y los jadeos pesados de Lantz llenaban la estancia.

Lantz lo penetró con una brutalidad que hizo que Ethan arqueara la espalda, enterrando sus dedos en las sábanas. No era solo sexo... era una invasión. Cada embestida de Lantz parecía querer marcar sus órganos internos, dejar una huella que el tiempo no pudiera borrar. Ethan soltaba gemidos involuntarios, sonidos guturales que daban fe de cómo su resistencia se había evaporado. Su cuerpo vibraba, respondiendo a cada estocada con una lujuria que lo hacía odiarse a sí mismo.

-¡Mírame!- Rugió Lantz, agarrándolo del cuello para que no pudiera cerrar los ojos -¡Mira quién te está rompiendo! ¡Dime quién es el único hombre que te hace gritar así!-

-¡Tú! ¡Eres tú, Lantz!- Gritó Ethan, perdiendo el control mientras el clímax lo golpeaba como una ola de electricidad pura.

El mafioso no se detuvo después de que Ethan terminara. Siguió usándolo, disfrutando de la vulnerabilidad extrema del detective después del orgasmo, cuando sus músculos estaban flojos y su voluntad era nula. El acto continuó hasta que la habitación olió a sexo crudo, a fluidos y a la derrota definitiva de un hombre.

Cuando Lantz finalmente terminó, se quedó sobre Ethan, aplastándolo con su peso. Su aliento caliente golpeaba la oreja del detective.

-Estás tan sucio, Ethan...- Susurró Lantz con una ternura que helaba la sangre -Estás tan lleno de mí que si intentaras volver con tu esposa ahora, ella vomitaría con solo olerte. Ella nunca entendería cómo puedes disfrutar de esto.-

Lantz se levantó y, sin mostrar ni un rastro de fatiga, comenzó a vestirse. Miró a Ethan, que yacía en la cama con la mirada perdida y el cuerpo cubierto de los restos del encuentro. El detective parecía una muñeca rota, con las piernas aún abiertas y el pecho subiendo y bajando espasmódicamente.

-Franz vendrá esta tarde.- Añadió el alfa mientras se ajustaba el reloj de oro -Quiere ver si ya has aprendido a besarle la mano. Si te portas bien y no me avergüenzas, te dejaré dormir sin la cadena por unas horas. ¿Te parece un trato justo?-

Ethan no contestó. Solo cerró los ojos, sintiendo el frío de la habitación empezar a colarse en sus huesos.

Lantz salió de la habitación, cerrando la puerta con el clic metálico habitual. Ethan se quedó solo en la penumbra, escuchando el silencio. Intentó recordar el rostro de Ari, pero la imagen estaba borrosa, como una fotografía vieja quemada por el sol. En su lugar, lo único que podía ver, sentir y oler era al alfa.

La obsesión de Lantz no había disminuido, se había transformado en un sistema de vida. Había convertido a un detective de homicidios en una mascota de lujo, un objeto carnal que vivía y respiraba solo para los momentos de crueldad y placer que el mafioso decidía otorgarle.

Ethan se acurrucó lo más que pudo, sintiendo el tirón de la cadena en su tobillo. Ya no soñaba con escapar. Solo soñaba con la próxima vez que la puerta se abriera, porque el dolor de Lantz era lo único que lo hacía sentir que todavía estaba vivo.

Mientras tanto, en el sótano de la mansión, Franz limpiaba su arma mientras hablaba con uno de sus hombres.

-¿Cómo está el invitado de mi hermano?- Preguntó con una sonrisa maliciosa.

-Sigue vivo, jefe. Pero ya no parece un policía. Lantz lo tiene en un estado... interesante.-

-Bien- Dijo Franz, poniéndose en pie -Esta tarde iré a saludar. Ya va siendo hora de que Ethan aprenda que en esta casa, el respeto se gana de rodillas ante toda la familia.

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pryz
Hola, me gusta la historia, muy complacida con el trabajo, soy sincera no me gustaría que el detective quedara con el mafioso, porque no es un amor que surgió es algo obligado pero es tu historia y sabras como la llevas y además es muy buena te lleva al limite de los nervios, gracias por tu trabajo
Skay P.: ¡Si cariñito!
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Yandisita
una historia fuerte muy pesada pero me encantó
Skay P.: ¡Gracias Chikis! En mi perfil encontré nuevas historias 😘🤞
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Majo Osinaga
🤣👏👏 no es lo que siempre leo pero me gusto 👏👏
Skay P.: ¡Gracias! En mi perfil hay más historias interesantes 😄😘🤞
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Obdulia Contreras
Otra historia de posesión, dominación y destrucción. Noooo
Skay P.: ¡Es que me paso de maldad!
Pero tengo otras historias bonitas😅🤞
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Maru19 Sevilla
No me gustó que lo destruyó y que trajeron a la vida a otro loco😱😱😱😱
Skay P.: Prometo que "Burbuja de miel y eucalipto" es lo que nos sana el corazón😘♡
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Maru19 Sevilla
Que malos policías Martin y Cecil nunca pudieron acabar con el maldito Alfa
Maru19 Sevilla
La verdad me tiene muy muy decepcionada Etan, ningún rastro de supervivencia
Maru19 Sevilla
Ojalá que maten al policía es un pobre despojo
Maru19 Sevilla
Puros malditos /Puke/
Maru19 Sevilla
Uta madre !!
Maru19 Sevilla
Maldito loco
Maru19 Sevilla
Madres!!!😱
Maru19 Sevilla
Mendigos traicioneros😱
Maru19 Sevilla
Será una historia de Alfas?
Yudiela Arboleda
esta novela está entre el diablo que ama y me perteneces
Skay P.: ¡Espero que te guste, Chikis! No te olvides de visitar "Amanecer y Violetas"🫰♡⚘️
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