NovelToon NovelToon
Hasta Que El Tiempo Se Rompa

Hasta Que El Tiempo Se Rompa

Status: En proceso
Genre:Amor eterno / Reencarnación / Vampiro
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Dania B

dioses, vampiros y amor

NovelToon tiene autorización de Dania B para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 8: el despertar de la memoria

Shion estuvo suspendida en un limbo durante cuarenta y ocho horas. En ese abismo, el dolor de los látigos negros se mezcló con visiones de una belleza insoportable: banquetes bajo estrellas que no eran las de la Tierra, risas compartidas con rostros que ahora empezaba a reconocer, y un amor que se sentía como una herida abierta.

Cuando finalmente abrió los ojos, el mundo se veía distinto. Sus sentidos estaban agudizados; podía escuchar el latido del corazón de los guardias al final del pasillo. Pero lo más extraño fue su reflejo en el cristal de la enfermería: su cabello negro había crecido tanto que ahora le caía en cascada por la espalda, y sus ojos grises tenían un brillo plateado permanente. Se sentía... antigua.

El Nuevo Frente

Afuera, el JNC ya no era el mismo. El ataque había forjado alianzas impensables.

William, Ana y Eduard ya no miraban a los hermanos como intrusos, sino como líderes. Tras ver a Shion recibir aquel golpe por ellos, la lealtad que sentían hacia Takahiro se había quebrado. Se habían convertido en una sombra protectora alrededor de Mizuki y Minori, quienes, por su parte, sentían que una fuerza nueva y salvaje despertaba en sus músculos.

Incluso en la mansión Namikaze, el hielo se había roto. El terror genuino que Usui mostró cuando Alfred y Yaquimura estuvieron a punto de morir no pasó desapercibido. Ya no eran solo tres piezas en el tablero de su padre; eran hermanos.

El reencuentro desde la sombra

Shion salió de la enfermería en silencio. Caminó por los pasillos gélidos hasta que llegó a una de las ventanas internas que daban a la sala común. Se detuvo allí, oculta por la penumbra.

A través del cristal, los vio. Estaban todos reunidos, formando un círculo que trascendía apellidos y estatus. Hablaban en voz baja sobre sueños recurrentes: columnas de mármol, cielos dorados, el olor a incienso y guerra. Intentaban encajar las piezas de un rompecabezas que no comprendían.

A Shion le dolió el pecho. Verlos allí, tan humanos y vulnerables, ignorantes de que una vez fueron guerreros, amigos o amantes en un mundo que los traicionó, fue el golpe más fuerte. Ella recordaba cada sacrificio. Recordaba por qué Alfred siempre se sentía solo y por qué Yaquimura buscaba la perfección. Ella sabía quiénes eran realmente.

El regreso del Cuervo

Usui, que estaba apoyado contra la barra mientras escuchaba a los demás, sintió una vibración en el aire. Sus instintos de ninja, o quizás algo más profundo, lo obligaron a girar la cabeza hacia la ventana del pasillo superior.

Allí estaba ella.

La mirada de Shion era diferente; no era la de la chica que rescató a Alfred en un callejón, sino la de alguien que ha vivido cien vidas. Usui le sostuvo la mirada durante un segundo eterno. Notó su cabello largo, su postura de caballero y esa melancolía divina en su rostro.

Le dedicó una sonrisa ladeada, esa mezcla de desafío y alivio que solo él sabía expresar, y sin decir una palabra al grupo, abandonó la sala común.

Shion lo esperó. Sabía que él vendría.

—Te ves terrible para haber dormido dos días, Extranjera —soltó Usui al llegar al pasillo, recargándose contra la pared con su habitual desfachatez—. Aunque el cabello largo te da un aire más... peligroso.

Shion lo miró y, por un instante, Usui vio un destello de reconocimiento tan profundo en ella que se sintió desnudo. Ella sabía quién era él antes de ser el hijo de Takahiro. Ella conocía su verdadera alma.

—Sigues hablando demasiado, Sombra —respondió Shion, forzando una sonrisa normal, ocultando el dolor de recordarlo en otras vidas donde él también la protegió.

—Todos están teniendo sueños raros, Shion —dijo él, perdiendo un poco de sarcasmo—. Creen que es por el ataque. Pero yo creo que es por ti.

Shion caminó hacia él y, por primera vez, no se alejó cuando sus espacios se rozaron.

—Son solo sueños, Usui. El JNC es un lugar estresante.

Usui entrecerró los ojos. Sabía que mentía, pero decidió seguirle el juego.

—Si tú lo dices... Pero no esperes que me crea que esa cicatriz en tu mejilla y ese brillo en tus ojos son "estrés".

Shion pasó por su lado, rozando su brazo con el suyo.

—No importa lo que creas. Mañana volvemos al entrenamiento. No me hagas quedar mal frente a tus hermanos.

Mientras ella se alejaba, Shion apretó los puños. "Todavía no", pensó. "Aún no es el momento de decirles que los dioses nos están buscando. Por ahora, dejen que sigan siendo solo humanos".

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play