Renace en un mundo mágico, dispuesta a cambiar su destino, recuperar lo que le pertenece y vengarse de quienes la lastimaron.
*Esta novela pertenece a un mundo*
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Base de Registros Real
Al día siguiente, la energía en la habitación era completamente distinta.
Nanny entró casi sin aliento.
—¡Mi niña!
Ophelia se incorporó de inmediato.
—¿Encontró algo?
La mujer asintió, visiblemente emocionada.
—Sí… sí… escuché algo muy importante en el pueblo…
Ophelia sintió cómo su interés se encendía de inmediato.
—Hay una base real de registros.. Allí se guardan documentos antiguos… incluidos los de herencias.
Silencio.
Un segundo.
Y luego..
—¿En serio? —sus ojos brillaron.
Nanny asintió.
—Sí… todo está registrado allí. Si existe algo relacionado con su abuela… debería estar en ese lugar.
Ophelia no pudo evitarlo.
Sonrió.
Pero no era una sonrisa cualquiera.
Era triunfo anticipado.
—Tenemos que ir.
La decisión fue inmediata.
Clara. Inevitable.
Nanny parpadeó.
—¿Ir…?
—Sí.. Cuanto antes.
Porque si había pruebas…
Si había documentos…
Entonces ya no dependería de rumores.
Tendría algo real.
Algo que nadie podría negar.
Se levantó con más energía de la que había mostrado en días.
—Preparémonos.
Pero salir no sería tan simple.
Así que… improvisó.
Mandó a decir a su padre que iría al templo.
Una visita tranquila.
Inofensiva.
Nada sospechoso.
La respuesta no tardó en llegar… a través de Nanny.
—Su padre dice… que tenga cuidado.
Ophelia sonrió suavemente.
—Siempre lo tendré.
Pero en su mente, lo que realmente pensaba era..
[Más les vale a todos… tener cuidado conmigo.]
Se prepararon con discreción.
Ropa sencilla.
Sin llamar la atención.
Sin levantar preguntas innecesarias.
Y cuando finalmente estuvieron listas, Ophelia dio un último vistazo a la habitación.
Ese lugar donde despertó.
Donde entendió su situación.
Donde decidió pelear.
Luego caminó hacia la salida.
Con paso firme.
Con un objetivo claro.
Por primera vez desde que llegó a ese mundo…
No solo estaba reaccionando.
Estaba tomando el control.
Y lo que encontraría en esos registros… Podría cambiarlo todo.
El trayecto hasta el pueblo fue más silencioso de lo esperado.
Ophelia observaba todo desde la ventanilla del carruaje con atención casi excesiva. No por curiosidad inocente… sino porque cada detalle podía ser útil. Calles, rostros, caminos de escape.
Todo.
Cuando finalmente llegaron, la “base real de registros” no era tan imponente como imaginaba… pero sí tenía algo que imponía respeto. Un edificio sólido, antiguo, con muros gruesos y una entrada vigilada por guardias que no parecían particularmente interesados en conversaciones triviales.
—Manténgase cerca de mí, mi niña —susurró Nanny.
Ophelia asintió.
Pero por dentro… estaba alerta.
Entraron.
El aire era distinto.
Más frío.
Más serio.
El interior estaba lleno de estanterías, documentos, escribanos que iban y venían, y un silencio disciplinado que obligaba a hablar en voz baja.
Se acercaron a un mostrador.
El hombre que las atendió apenas levantó la vista al principio.
—¿En qué puedo ayudarles?
Ophelia sintió un leve nerviosismo.
No era miedo exactamente… pero sí la sensación de que ese momento era importante.
—Quisiera… verificar si existe algún documento de herencia a mi nombre —dijo, cuidando cada palabra.
El hombre la miró ahora con más atención.
—Nombre.
—Ophelia Wright …
El hombre asintió lentamente.
—Para acceder a registros vinculados a linaje… necesitaremos verificar su sangre.
Nanny tensó ligeramente los hombros.
—¿Sangre?
—Una gota será suficiente —respondió él con total normalidad.
Ophelia no dudó.
—Hágalo.
Extendió su mano antes de que su mente pudiera sobre analizar la situación.
El hombre tomó su dedo con precisión práctica.
Un pequeño instrumento.
Un pinchazo rápido.
—Ah—
Dolor leve.
Nada importante.
Una gota de sangre cayó sobre una pequeña placa que el hombre colocó sobre el mostrador. Luego la retiró con cuidado y la entregó a otro asistente que desapareció entre los archivos.
El tiempo… se volvió extraño.
Minutos que parecían más largos de lo que deberían.
Ophelia cruzó los brazos, intentando parecer tranquila.
Por dentro, su mente no se detenía.
[Vamos… vamos… gotita de sangre.. tu puedes]
Finalmente, pasos.
Un segundo hombre apareció, con un documento en la mano.
Más serio.
Más importante.
—Lady Ophelia Wright —dijo con formalidad.
Ella se enderezó levemente.
—Sí.
—Hemos confirmado… que existe una herencia asociada a su linaje de sangre.
El corazón le dio un golpe fuerte.
Ahí estaba.
Real.
No un rumor.
No una suposición.
Una herencia.
Su herencia.
Pero el hombre continuó.
—Sin embargo… actualmente usted no cumple con los requisitos para reclamarla.
Ophelia entrecerró ligeramente los ojos.
—¿Qué requisitos? —preguntó de inmediato.
Directa.
Sin rodeos.
El hombre bajó la mirada al documento.
—Según lo estipulado… usted debe contraer matrimonio con alguien nacido en el reino de Sunderland.
No hubo sorpresa en su rostro.
Porque ya lo sospechaba.
Pero escucharlo… hacerlo oficial… era otra cosa.
Asintió lentamente.
—Entiendo.
Luego preguntó, con total claridad..
—¿Existe un plazo?
El hombre revisó nuevamente.
Pasó una página.
—Sí.
El silencio volvió.
—Tiene hasta cumplir los veintiún años.
Ophelia sintió un pequeño nudo en el estómago.
—¿Y si no lo hago?
El hombre levantó la vista.
Su tono no cambió.
—En ese caso… la totalidad de la herencia será transferida a obras de caridad, según el testamento.
Silencio.
Pesado.
Definitivo.
Ophelia no habló de inmediato.
Pero dentro de ella…
Las piezas terminaron de encajar.
No era solo una carrera.
Era una cuenta regresiva.
Un objetivo con fecha límite.
Un juego con reglas estrictas.
Y enemigos que probablemente ya sabían de todo esto.
Pero entonces…
Sus labios se curvaron apenas.
Una sonrisa pequeña.
Peligrosa.
Porque en lugar de asustarla…
Eso la motivaba más.
—Perfecto… —murmuró.
Nanny la miró, un poco confundida.
Pero Ophelia ya estaba pensando en lo siguiente.
Un esposo…
De Sunderland…
Antes de los veintiuno…
Salió del edificio con paso firme.
Más decidida que nunca.
Porque ahora ya no había dudas.
Solo un objetivo claro.
Y una certeza.. No iba a perder.
Me revienta cuando los personajes masculinos quieren imponer su voluntad, tomar decisiones, sin tener en cuenta la opinión de sus mujeres!!!!!/Determined/
No son unos niños maravillosos??? 😍
Si ya me tenía enamorada 😍, ahora más!!!
Te sacaste la lotería con Dante, Ophelia!!!
Sean felices !!!!🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Es suicida esta mujer???? No le enseñaron nada los sucesos del pasado????
Esperá y ve junto a Dante a Bernicia
Me quedó colgado el duque Gray, que fué nombrado solo una vez... Volveremos a saber de él también???
unos....yo creo que va a tener mas hijitos..🤭🤭🤭