NovelToon NovelToon
LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Reencuentro / Madre soltera / CEO
Popularitas:13.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Denis Peinado

Hace siete años, una noche de tormenta cambió su destino.

Isabella Rossi es una mujer brillante con múltiples identidades ocultas. Genio en tecnología, medicina y negocios, vive en las sombras protegiendo a sus dos gemelos prodigio… y ocultando un secreto que podría destruir su mundo.

Nunca creyó en el amor.
Nunca necesitó a un hombre.
Y mucho menos a un CEO arrogante.

Pero cuando Alexander De Luca —el empresario más poderoso y temido de la ciudad— reaparece en su vida, su pasado vuelve para reclamarla.

Él no sabe que es padre.
Ella no sabe si puede confiar.
Y los gemelos… ya empiezan a sospechar la verdad.

Entre secretos, traiciones, enemigos ocultos y una pasión imposible de ignorar, dos genios deberán decidir:

¿Proteger su corazón…
o rendirse al amor?

NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9 — Demasiado cerca para ignorarlo

El aire después del intento de secuestro estaba cargado.

Pesado.

Irreversible.

La escena en la calle ya había sido limpiada con eficiencia casi quirúrgica por el equipo de Alexander, pero Isabella sabía algo que la mayoría ignoraría:

Cuando Helix fallaba…

No se retiraba.

Escalaba.

Y eso significaba que lo ocurrido esa mañana no era el punto máximo.

Era el inicio real.

Isabella cerró la puerta de su auto con suavidad controlada, aunque por dentro su mente ya corría a máxima velocidad, reorganizando rutas, probabilidades y escenarios de riesgo.

Alexander se acercó despacio.

Demasiado seguro.

Demasiado tranquilo.

Demasiado… presente.

Sus ojos azules recorrieron el vehículo, luego a los niños, y finalmente se detuvieron en ella.

—Esto ya no es presión —dijo con voz baja y firme—. Es cacería.

Isabella sostuvo su mirada sin retroceder.

—Helix siempre fue impaciente.

—Y usted siempre fue su problema —respondió él.

Eso la hizo entrecerrar los ojos.

Interesante.

—¿Investigó mucho anoche, señor De Luca?

Una leve curva apareció en los labios de Alexander.

—Lo suficiente para saber que no me está diciendo ni la mitad.

Silencio.

Tenso.

Cargado.

Ethan observaba desde el asiento trasero con atención clínica.

Elena, en cambio, inclinó la cabeza con curiosidad inocente.

—Mamá… ¿por qué ustedes hablan como si estuvieran peleando pero sin pelear?

Isabella exhaló despacio.

Alexander casi sonríe.

—Porque tu mamá es muy terca —respondió él con calma.

—Y usted muy entrometido —replicó Isabella al instante.

Chispas.

Literalmente.

Alexander dio un paso más cerca.

No invasivo.

Pero sí… personal.

—Intentaron llevarse a sus hijos hace menos de quince minutos —dijo en voz baja—. Esto dejó de ser opcional.

Por primera vez…

Isabella no respondió de inmediato.

Porque tenía razón.

Y eso la irritaba profundamente.

Ethan rompió el silencio:

—La probabilidad de un segundo intento en las próximas setenta y dos horas es del 64%.

Alexander lo miró.

Esta vez con verdadera atención.

—Eres preciso.

—Es estadística básica.

Pero algo en la mirada del CEO cambió.

Un destello rápido.

Como si su instinto estuviera intentando armar un rompecabezas invisible.

Demasiadas coincidencias.

Demasiada inteligencia.

Demasiada… familiaridad.

Isabella lo notó.

Y su cuerpo se tensó apenas.

No.

Aún no.

—Aceptaré seguridad externa en la escuela —dijo finalmente—. Nada más.

Alexander inclinó la cabeza.

—Por ahora.

No discutió.

Pero tampoco sonó como alguien que pensara detenerse ahí.

Media hora después…

La escuela Saint Laurent estaba bajo vigilancia silenciosa.

Más discreta.

Más profesional.

Alexander no hacía las cosas a medias.

Isabella observaba desde la distancia mientras Ethan y Elena entraban al edificio acompañados por personal que parecía simple seguridad privada… pero no lo era.

Ella lo sabía.

Helix también lo sabría pronto.

Y eso complicaría el tablero.

Alexander se colocó a su lado.

Sin invadir.

Pero sin distancia real.

—No les gusta perder control, ¿verdad? —dijo él suavemente.

Isabella no apartó la vista de la escuela.

—El control mantiene viva a la gente que me importa.

Respuesta honesta.

Más de lo que ella solía dar.

Alexander la estudió en silencio.

Había algo en su voz cuando hablaba de los niños.

Algo real.

Profundo.

Nada calculado.

Y eso…

Era peligroso para alguien como él.

—Helix no se detendrá —dijo finalmente—. Son obsesivos cuando detectan perfiles excepcionales.

Isabella giró apenas la cabeza.

—¿Perfiles… excepcionales?

Alexander sostuvo su mirada.

—Usted lo sabe.

Silencio.

Pesado.

Filoso.

Por un segundo demasiado largo, Isabella sintió algo incómodo.

No miedo.

Algo peor.

La sensación de estar siendo leída.

Pero entonces su teléfono vibró.

Número desconocido.

Mensaje nuevo.

Sus ojos verdes se endurecieron al leer.

“Fase dos fallida.

Fase tres en preparación.”

Su pulso no cambió.

Pero Alexander lo vio.

Ese microsegundo.

—¿Qué pasó?

Isabella bloqueó la pantalla.

—Helix no se rinde.

Alexander exhaló despacio.

Luego tomó una decisión.

Una real.

—Vendrán conmigo esta noche.

Ella se giró completamente.

—No.

—Sí.

—Señor De Luca—

Su voz se volvió más baja.

Más firme.

Más peligrosa.

—No es una invitación.

Silencio.

El aire entre ellos se tensó como un cable a punto de romperse.

—¿Está dando órdenes? —preguntó Isabella con frialdad.

Alexander dio medio paso más cerca.

Sus ojos azules ahora eran puro hielo.

—Estoy evitando que sus hijos se conviertan en el próximo movimiento de Helix.

Golpe directo.

Bajo.

Efectivo.

Isabella apretó la mandíbula.

Porque maldita sea…

Otra vez tenía razón.

Ethan apareció detrás de ella en ese momento.

—Mamá.

Ella se giró.

—¿Sí?

El niño habló con calma absoluta.

—Estadísticamente… la casa del señor CEO tiene mejor perímetro defensivo que el nuestro ahora mismo.

Traidor.

Pequeño genio traidor.

Elena asintió feliz.

—Y seguro tiene postres caros.

Alexander finalmente sonrió.

Esta vez de verdad.

Y algo en el pecho de Isabella… se movió.

Apenas.

Pero se movió.

Muy lejos de la ciudad…

En la misma mansión envuelta en poder silencioso…

La mujer de ojos verdes observaba los nuevos informes.

Más atenta.

Más seria.

—Helix está acelerando —dijo.

El hombre mayor asintió.

—Nuestra hija está entrando en zona de colisión.

La mujer apoyó suavemente los dedos sobre la mesa.

—Preparen el jet.

El hombre la miró.

—¿Es momento?

Sus ojos brillaron con algo profundo.

Algo contenido por años.

—Sí.

Una pausa.

Su voz se suavizó apenas.

—Es hora de conocer… a nuestros nietos.

1
Eneida Atencio
Excelente autora mis felicitaciones
Sandra
excelente novela, la empecé a leer y me atrapó tanto k no pare hasta el último cap, gracias y felicidades
Nidia Chica
que pasó donde esta el final
Sole Amado
waauuuu excelentes capítulos apasionante con toda la adrenalina 👌
Yapura Elsa Gladys: huauu hermosos capítulos cargados de adrenalina pura
total 1 replies
Sole Amado
buenísima historia x favor más capitulos
Mariana Posternak
más capítulos porfi 🙏 que gane isabela y atrapen a helix 🙏
Mariana Posternak
más capítulos porfi 🙏 que gane isabela y atrapen a helix 🙏
JOSELIS
Me encanta esta historia. Felicidades escritora !!!
Maria Muñoz
Me está enganchando cada vez más
y más
Dona White
es una novela fenomenal, la disfruto mucho y espero más capitulos para disfrutar
Ci-P
Está muuuy buena!! ojalá tenga secuelas cuando termine 😭
Nora Cuevas
más capítulos de favor 👏 autora para seguir leyendo está interesante novela 👌🏼
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play