NovelToon NovelToon
La Luna Rechazada: La Rosa Quebrada por el Alfa

La Luna Rechazada: La Rosa Quebrada por el Alfa

Status: Terminada
Genre:Venganza / Mujer poderosa / Hombre lobo / Completas
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: AUTORAATENA

Luara siempre supo que no pertenecía a esa manada.
Sin haber despertado a su loba, regordeta y constantemente humillada dentro de su propia manada, creció siendo tratada como un error… incluso por quienes debían protegerla. Aun así, su corazón insistía en amar al hombre más inalcanzable de todos: el futuro Alfa.
La noche en que el destino debía coronarla como Luna, todo se convirtió en una pesadilla pública.
Rechazada, rota, marcada por palabras que nunca debieron pronunciarse, Luara descubrió que algunos dolores no matan… solo transforman.
Mientras la manada seguía creyendo que era débil, algo silencioso comenzó a nacer dentro de la olvidada loba blanca.
Porque cuando una rosa es pisoteada demasiado, no muere.
Ella aprende a herir.

NovelToon tiene autorización de AUTORAATENA para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

LA NOCHE EN QUE LA LUNA OBSERVA

Luara

La luna aún no había subido completamente cuando empecé a vestirme.

El espejo frente a mí reflejaba una versión de mí que evitaba mirar hacía años. El vestido oscuro marcaba todo aquello que siempre intenté esconder. El tejido caía pesado sobre el cuerpo, abrazando curvas que nunca pedí tener, denunciando senos demasiado abundantes para ser ignorados, cintura demasiado ancha para parecer delicada, caderas que siempre fueron motivo de risa.

Mis manos temblaban mientras cerraba la cremallera.

No era vanidad.

Era miedo.

Miedo de ser vista.

Miedo de ser juzgada.

Miedo de ocupar demasiado espacio en un lugar que nunca me quiso.

Mi madre tocó la puerta antes de entrar.

—Estás preciosa —dijo, con la voz entrecortada.

Preciosa no era la palabra correcta. Pero no la corregí.

Ella ayudó a sujetar mi cabello, pasando los dedos con cuidado, como si temiera que yo me rompiera. Mi padre esperaba afuera, vistiendo la ropa formal de la manada, demasiado serio para una noche que debería ser de celebración.

—No te alejes de nosotros —pidió, bajo—. En ningún momento.

Asentí.

El camino hasta el salón principal pareció más largo que nunca. Cada paso era un recordatorio de que no podría huir de aquella noche. La Manada de la Luna de Plata estaba entera reunida. Risas, perfumes, tejidos caros, miradas curiosas —y otras, crueles.

Así que entré, lo sentí.

Los ojos.

Ellos siempre vienen antes de las palabras.

Algunos me reconocieron inmediatamente. Otros tardaron, como si intentaran encajar aquella versión arreglada de la “gordita extraña” en la memoria. Susurros comenzaron a surgir, bajos, cortantes.

Yo caminé aún así.

Cabeza erguida.

Corazón hundiéndose.

Me quedé cerca de mis padres, como habíamos acordado. No quería circular. No quería bailar. No quería existir más allá de lo necesario.

Fue entonces que sentí.

La mirada de él.

Kael Draven estaba cerca del centro del salón, vistiendo ropas negras con detalles plateados. La postura era impecable. El cuerpo fuerte. La presencia… aplastante. Él parecía nacer para aquel lugar, como si el mundo hubiese sido dibujado alrededor de él.

Cuando nuestras miradas se cruzaron, algo se partió dentro de mí.

No fue sorpresa.

Fue incomodidad.

Él frunció levemente el ceño, como si no esperase verme allí. Como si yo hubiese osado demasiado solo por aparecer.

Desvié la mirada.

Respiré hondo.

No era sobre él.

No más.

O por lo menos eso era lo que me repetía a mí misma.

---

Kael

Todo estaba exactamente como debía estar.

La luna de sangre iluminaba el salón con un tono rubí, ancestral. La manada reunida. Los ancianos satisfechos. Mi padre observando con orgullo contenido. Lisa a mi lado, perfecta, segura, hermosa.

Ella encajaba allí.

Siempre encajó.

Cuando sentí el olor de la manada reunida, mi lobo se agitó, satisfecho. Poder. Control. Destino. Todo convergía para aquel momento.

Entonces yo la vi.

Luara.

Por un segundo —solo uno— creí que mis ojos me estaban engañando.

Ella estaba… diferente.

El vestido marcaba un cuerpo que yo siempre me rehusé a mirar de verdad. No por atracción —me decía a mí mismo— sino por irritación. Era como si algo fuera de lugar hubiese decidido destacarse.

Sentí rabia.

Rabia por ella estar allí.

Rabia por incomodarme.

Rabia por saber, aún sin palabras, que aquellos ojos siempre me siguieron.

Yo sé cuando alguien me mira así.

Los ojos de ella siempre dijeron.

Deseo.

Esperanza.

Algo que yo nunca quise cargar.

Desvié la mirada primero.

Lisa tocó mi brazo.

—¿Nervioso? —preguntó, sonriendo.

—No —respondí, rápido de más—. Todo está como debe.

Y estaba.

Lisa era fuerte. Confiada. Hermosa. Nuestra química siempre fue obvia. Risas fáciles. Conversaciones afiladas. Ella me entendía sin esfuerzo. Tenía sentido.

Mucho más sentido que… aquello.

Miré nuevamente, contra mi voluntad.

Luara estaba inmóvil, cerca de los padres, intentando desaparecer. Había algo patético en aquella postura. Algo que me irritaba profundamente.

Mi lobo gruñó bajo.

No de deseo.

De rechazo.

“No”, pensé.

“Ella no.”

La diosa no se equivocaría así.

---

Luara

Cuando Kael subió al centro del salón, el silencio cayó como un manto pesado.

Mi corazón se aceleró.

El futuro alfa de la Manada de la Luna de Plata estaba a punto de ser nominado.

La luna de sangre brilló más fuerte a través de las ventanas altas, como si observase todo. Como si esperase.

Yo no esperaba nada.

Solo quería que aquella noche acabase.

Pero, en el fondo de mi pecho, algo se movió. No era alegría. No era esperanza.

Era presentimiento.

Y él me asustó más que cualquier risa cruel.

Resolví salir afuera un poco, respirar aire puro, salir del medio de esas personas malas. Estoy segura que soy insignificante, nadie notará mi ausencia, van a dar gracia a la diosa.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play