NovelToon NovelToon
Una Jugada Del Destino

Una Jugada Del Destino

Status: En proceso
Genre:Triángulo amoroso / Reencuentro / Amor eterno / Romance
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Abigail Limón

La vida de Ricardo parece estar completa, tiene una novia hermosa y un empleo prometedor pero un día al reencontrarse con un amor del pasado se dará cuenta que su vida había estado vacía todo ese tiempo. Sin dudarlo más tiempo decide recuperar el amor de aquella mujer que alguna vez tiempo atrás lo había sido todo para él, aunque no le será del todo fácil.

NovelToon tiene autorización de Abigail Limón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

sin removedor el pasado

La sutil marca de lápiz labial que dejó en el vaso me mantuvo absorto en un limbo de recuerdos y pensamientos mientras esperaba a que Angie regresará del baño. Ella había aceptado salir a comer conmigo sólo como amigos; o quizás porque se suponía que era el novio de Mónica y quería ayudarnos, no lo sabía; Angie no había dejado de hablar de ella durante todo el almuerzo, tratando de darme consejos sobre cómo debía ser mas detallista y romántico con Mónica. 

Yo conocía a Angie, a pesar de que había pasado tanto tiempo, ella seguía siendo la chica dulce, sencilla y graciosa de la que me había enamorado, no necesitaba de mucho para darme cuenta de ello y estaba seguro de que había algo más, algo en su mirada que me hacía sentir que ella deseaba estar ahí conmigo, que no era al amigo sino al hombre para quien ella sonreía, se mordía suavemente el labio inferior y se acomodaba el cabello tras la oreja. La esperanza zumbaba en mi cabeza como un montón de avispas y no la iba a desechar tan fácil, yo no tenía nada que perder pero si mucho que ganar si lograba que esa llama volviera a avivarse. 

—Disculpa, te hice esperar mucho —me dijo Angie tomando su lugar en la pequeña mesa. De verdad que sus palabras y el tono en que las decía podían mostrar indiferencia pero su mirada desvelaba un sentimiento diferente, ella me había visto muchas veces en el pasado, con lágrimas y muchas tantas con alegría; otras con enojo o con celos; yo podía ver en sus ojos el amor o la angustia, conocía esos ojos no podía equivocarme. 

—No te preocupes —dije sonriendo porque me sentía genuinamente feliz de que ella estuviera ahí conmigo —. La comida solo se enfrió un poco pero no importa, a mí me gustan los chilaquiles fríos. La risa de Angie llegó hasta mis oídos como un suave murmullo que inflaba mi pecho y me hacía flotar. 

—Entonces comamos antes de que aparezcan copos de nieve en tu plato —ambos reímos por el comentario y comenzamos a comer. 

—Angie, hay algo que quiero preguntarte. 

—Dime —dijo muy tranquila mientras ponía otro pequeño trozo de pan en su boca. 

—¿Por qué te fuiste sin decirme nada? 

Todo se detuvo, en ese momento y Angie se congeló unos segundos, creo que incluso el ruido alrededor enmudeció, hacía tiempo que había renunciado a una explicación, pero llevaba días dándole vueltas al asunto, había aceptado para mi mismo que aun amaba a Angie y estaba dispuesto a hacer lo que fuera para que ella me aceptará pero también había algunos detalles que ansiaba saber; sus ojos se enrojecieron y se cristalizaron pero las lágrimas no alcanzaron a salir de ellos. 

—No era correcto continuar ahí con ustedes, sabes Mónica no es muy discreta que digamos y no podía arriesgarme a qué mis niños escucharán eso. 

Ella sabía a lo que me refería pero encontró la manera de evadir el tema, era buena en ello; la mención de la poca discreción de Mónica me descolocó y me avergonzó, eso quería decir que Angie nos había escuchado.  

—No te preocupes, es lo más normal en una pareja —dijo para aligerar la tensión que se formó —. De hecho, cuando Moni me invitó no pensó que fuera yo a llevar a los niños, pero no podía dejarlos encargados con alguien durante una semana. Le dije que no podía ir pero luego ella insistió y…

—No me refería a eso —le interrumpí un poco exaltado ya que de nuevo empezaría a hablar de Mónica y de verdad que ya no quería hablar de nadie más que no fuéramos nosotros. Ella bajó la mirada, no estaba ofendida ni avergonzada solo que entendí que no quería hablar del tema, como sea la pregunta estaba en el aire y yo no quería ceder —. ¿Por qué escapaste de tu casa? —volví a preguntar. 

—Sabías cuál era la situación en mi casa. Por eso lo hice —me respondió con frialdad pero sin levantar la vista. Claro que sabía que ella no era feliz en su casa, yo mismo llegué a ser testigo del maltrato de su madre hacía ella.  

—¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué no me dijiste que te irías lejos?

—Para que te lo iba a decir —me respondió endurecida, con una actitud defensiva. El tenedor cayó pesadamente sobre el plato, Angie confrontó mi mirada molesta pero yo me mantuve tranquilo —nosotros ya habíamos terminado y no…

—Yo me habría ido contigo —le dije sin dudar, su rostro pasó de la molestia a la incredulidad en cuestión de segundos. Por qué le era tan difícil creerlo, éramos muy jóvenes y no es que ahora no lo seamos, pero ya no tanto como hace diez años, aun así lo hubiera hecho, yo me hubiera puesto en medio de ella y su madre para recibir esos golpes si es que eso hubiera servido para protegerla. 

—Tú me dijiste que lo nuestro no podía continuar, que era mejor que cada quien siguiera su camino. —me dijo disminuyendo la intensidad de sus palabras, un poco más bajo y hubiera sido un susurro melancólico, tal vez había cometido un error al hacerle recordar esa parte del pasado, solo por tratar de aliviar el ligero ardor que sentía en la cicatriz de lo que yo consideré en ese entonces su abandono pero nunca le guarde rencor, desde el momento en que la vi en el aeropuerto tuve sentimientos encontrados, pero no rencor ni enojo; sentí mi corazón derretirse en mi pecho y algo de culpa por ponerme así justo cuando esperaba por mi novia, además de que no estaba seguro de que podía ser lo que sentía pero ahora todo estaba claro para mí. 

—Y tú lo creíste. Acaso no te había dicho que siempre estaría contigo. 

—Creo que no tiene caso hablar de eso, menos ahora que ha pasado tanto tiempo —dijo levantándose de la silla un tanto molesta. No quería que se fuera, sentí que la perdía de nuevo, fue algo exagerado pero así fue, me levanté también y tomé su mano para detenerla. 

—Tienes razón, no hay porque remover el pasado. Podemos hablar de otra cosa, solo no te vayas, por favor. 

Angie se relajo un poco, su mirada se suavizó hasta que su enojo se aplacó. No me di cuenta que estaba conteniendo la respiración hasta que ella se volvió a sentar frente a mi. 

—Disculpame, quizás exagere un poco, pero es que…

—Ya no hablemos de eso, estamos aquí y ahora, eso es lo que importa —mi mano se estiró hasta alcanzar la suya que estaba sobre la mesa —¿Cómo están Dafne y Emir?

Sus ojos fijos en mí y esa tímida sonrisa, avivaron esa suave llama en mi interior que me hacía no querer separarme de ella nunca más y no lo haría, a partir de ese momento comenzaría a hacer todo lo posible por recuperar su amor lo iba a lograr, estaba seguro de ello, solo era cuestión de tiempo. 

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play