Saena es una madre soltera de 30 años que, en medio del caos, logró salir adelante y convertirse en una médica renombrada, especializada en hematología.
Aunque nunca contó con el apoyo de su familia —nadie la ayudó cuando más lo necesitaba—, Saena siguió luchando por sus sueños, gracias a la ayuda de una desconocida que la apoyó incondicionalmente.
Enrico Villar, de 32 años, es un CEO autoritario y justo, soltero y muy codiciado. Le gusta las fiestas, pero su familia insiste en que encuentre el amor y abandone la vida de soltero.
¿Cómo se cruzarán sus caminos?
¿Nos embarcamos en esta historia?
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Capítulo 9
Los rayos del sol invaden la habitación de Saena, ella sonríe por un nuevo amanecer, hace su higiene y luego va a la habitación de la niña, Helóa ya se estaba bañando y ya había elegido su ropa para ir a la escuela nueva.
Saena: No tardes, hija.
Helóa: Está bien, mamá.
Saena sonríe y sale de la habitación de su hija, baja y encuentra a su hermano tomando café.
Saena: Buenos días.
Sávio: Buenos días.
¿Lista?
Saena: Nací lista.
Sávio: Doctora Jones.
Vine a pedir una cita (hace una voz graciosa).
Saena: Por supuesto, pida cita con la recepcionista (sigue el juego).
Sávio: Jajaja.
Hablando en serio, estoy orgulloso.
Saena: Yo también estoy orgullosa de ti, hemos vivido y pasado muchas cosas juntos.
Gracias por nunca haberme abandonado.
Sávio: Nunca abandonaría a mi princesa, te amo.
Helóa: ¿Pensé que yo era la princesa?
Ella habla e infla los labios, los dos se ríen de sus celos.
Sávio: Ven aquí, tú también eres la princesa linda del tío.
Helóa: Tío y padrino.
Sávio: Muy bien recordado.
Saena: Tu madrina llegará mañana.
Helóa: Ah, qué felicidad.
¿Será que va a traer un regalo?
Saena: Jajaja, probablemente.
Vamos a desayunar de verdad.
Se dirigen al comedor, no tarda en llegar Doña Noêmia y luego se sirven.
Noêmia: ¿Y cómo te sientes?
Saena: Bien, estoy nerviosa.
Acompañaré a un equipo y seré responsable por él, también tendré mis pacientes.
Noêmia: ¿Y tú, querido?
Sávio: Óptimo, el pasado quedó atrás ahora y a concentrarse en el presente y esperar el futuro.
Noêmia: Así se habla.
Les deseo buena suerte a los tres hoy.
Se despiden de la señora y todos salen, el coche de Saena y Sávio ya había llegado por la noche, lo que dejó a los hermanos tranquilos, Saena lleva a la niña hasta la escuela y entra con ella, habla con la directora y se dirige hasta su salón, se despide de su hija y va al hospital.
Cuando llega, el director está esperando a todos, y los dirige a las alas que les pertenece, todos agradecen.
Saena entra en su consultorio, toma algunas cosas que había traído para colocar en la sala, el portarretrato de su hija, y otro de ella con su hermano, Doña Noêmia y Helóa, una foto que para ella tiene un significado grande, fue en el cumpleaños de Helóa de 10 años.
Recepcionista: Buenos días, Doctora Jones.
Bienvenida, soy la recepcionista y responsable por su agenda.
Saena: Gracias.
¿Cuál es tu nombre?
Recepcionista: Ester.
Saena: Un placer, Ester.
¿Tengo pacientes para hoy?
Ester: Sí, dos.
Mañana tiene 4 pacientes agendados.
Saena: ¿Cómo funciona mi agenda?
Ester: Bueno, hay algunos casos que fueron designados para usted.
Y otros llegaron y entonces usted decidirá con cuál de los médicos hematólogos va a quedar y así se hará la distribución de los pacientes, excepto aquellos que ya están siendo acompañados.
Saena: Entiendo.
¿Estos dos pacientes son nuevos?
Ester: Sí, una se llama Eva Villar.
Y la otra Miranda Alvarez.
Saena intenta recordar de dónde ya escuchó ese nombre, Marcos usaba el apellido de la madre, entonces Saena desconoce el apellido.
Saena: ¿Quién es la primera?
Ester: Eva Villar.
Saena: Que pase.
Ester deja la ficha de Eva y sale, luego Eva entra al lado de su madre, ambas con semblante triste, Saena da una sonrisa gentil.
Saena: Buenos días.
Siéntense.
Se sientan y miran a la médica, y notan que es joven y muy bonita.
Saena: Estaba analizando a su hija y noté algunos cambios y alteraciones en su sangre.
Quiero unos exámenes específicos para confirmar mis sospechas.
Eva: Ya los hice.
Mi médico pidió hacerlos y traje los resultados.
Saena: Óptimo.
Déjeme ver.
Saena mira con detalles, y hace algunas anotaciones.
Saena: Mirando los resultados no hay dudas, usted tiene anemia hemolítica.
Eva: ¿Y eso es grave?
Saena: Sí, pero no se preocupe.
Vamos a iniciar el tratamiento y luego estará bien.
Está al inicio, y con los medicamentos que le voy a recetar, tendrá grandes chances.
Eva: Está bien.
Voy a hacer todo bien.
Joana: ¿Cómo podemos ayudarla?
Saena: La familia es muy importante en este momento, todo el apoyo es necesario.
Eva, quiero verte nuevamente en 15 días.
Le voy a recetar la medicación.
Cualquier duda puede llamarme.
Tome los suplementos recomendados, como el ácido fólico, para ayudar en la reposición de las pérdidas y necesidades del organismo.
Vamos a iniciar con la prednisona es el tratamiento de primera línea. La dosis es alta al inicio y es gradualmente reducida a lo largo de varias semanas o meses.
Quiero que haga un seguimiento con la nutricionista también.
Y siempre esté atenta a su orina si se pone oscura, ictericia (piel amarillenta), fatiga excesiva, palidez extrema, mareo o confusión, me busque inmediatamente.
¿Alguna duda?
Eva: No.
Joana: Gracias por atendernos y por quitar todas nuestras dudas.
Saena: Todo va a salir bien.
¡Que tenga un buen día!
Se despiden y salen, luego entra Miranda, estaba sola, no quería hablar con nadie hasta estar segura.
Saena: Buenos días.
Miranda: Buenos días.
Me acuerdo de usted.
Saena: Sí, yo también me acordé.
Mi hija estaría feliz de verte.
Voy a mirar su ficha.
Saena mira atenta a todo, anota y suelta un largo suspiro.
Saena: ¿Vino sola?
Miranda: Sí, mis padres no tienen idea, y le mentí a mi hermano para poder venir aquí, no quería hablar con nadie.
Saena: Vamos al diagnóstico, como trajo los exámenes recientes no tengo dudas, está con trombosis y la formación de coágulos de sangre en las venas, como la trombosis venosa profunda, o el tromboembolismo arterial, existen dos tipos de trombosis, venosa y arterial.
En su caso es arterial una Tromboflebitis: ocurre cuando la sangre se coagula en el interior de una vena superficial, generalmente en el brazo o en la pierna. Este cuadro también puede ser denominado solo flebitis, por eso siente dolores en las piernas y tiene esas hinchazones.
Miranda: Dios mío.
Saena: Calma, vamos a iniciar el tratamiento y ver cómo su organismo reacciona, voy a recetar
Anticoagulantes ellos van a disminuir la viscosidad de la sangre, previniendo la formación de nuevos coágulos e impidiendo el crecimiento del trombo ya existente.
Miranda: Haré todo lo que sea necesario.
Saena: Traiga a un familiar, no venga sola.
Miranda: Entiendo.
Saena: Vamos a cambiar su rutina también, hacer ejercicios físicos, alimentarse bien.
Le voy a recetar los medicamentos, y un tipo de media específica.
¿Cierto?
Miranda: Sí.
Saena anota todo, e indica un profesional que podrá ayudarla con las actividades físicas, ella sale del consultorio, Saena rellena los datos de las dos y cierra el sistema.
Ella camina por el hospital y va hasta la sala de su equipo, donde tendrá que hacer informes y pasarlos al director.