Completa (En espera de la segunda temporada)
(Advertencia contenido un poco explícito y con algunas palabras vulgares se recomienda discreción.)
¿ Cómo podía saberlo? ¿Cómo podía saber si, si estaba embarazada? ¿Si entraba en una farmacia y buscaba un tes de embarazo todo el mundo lo sabría?Acaba de tener su fiesta de cumpleaños número 17 y ahora presuntamente podría estar embarazada ¿ Cómo iba a tener un bebé a esa edad? Era la misma edad que su tía la expulsada de su familia tenía cuando se embarazo de los que son ahora sus primos. Sus papás la iban a matar ellos la matarían.
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Capitulo 09
—¿Esa chica? —se preguntó, dejando los papeles sobre su escritorio.
—Sí, señor. ¿Qué hacemos? —preguntó el hombre.
—Déjenlo por ahora. No es necesario buscarla más.
—Está bien, señor.
En la cena todo fue tranquilo, como casi siempre. Sus hermanos lo esperaban para comer; era casi una tradición que comenzara cuando sus padres vivían, y aunque se hubieran ido, solo él podía mantenerla.
—¡Hermano! —Inova se levantó y lo abrazó con fuerza.
—¡Princesa! —besó su frente.
—Te extrañé tanto. Solo esperaba estas cortas vacaciones para verte —hizo un puchero sin soltarlo.
—Parece que Caleb es tu único hermano —una voz en la puerta interrumpió el abrazo.
—¡Hermano Evan! —ella se separó y corrió a abrazarlo—. También te he extrañado mucho.
—Es bueno verte, princesa. Te traje regalos —sonrió, haciendo una señal para que llevaran todos los regalos a la sala.
—¡Ah, qué emoción! —gritó saltando como una niña.
—Y yo estoy pintado en la pared, ¿eh? —mencionó Dan de forma juguetona—. Te lo dije, Evan: solo las niñas son importantes.
—Entonces hazte la operación y te trataré mejor, mi pequeña princesita —respondió burlón.
—Ja, ja, ja, qué chistoso —le tiró una golosina que este atrapó con la boca y se la comió.
—También te traje regalos, mocoso —se sentó.
—¿En serio? ¿Dónde están? —preguntó con curiosidad.
—Están en la sala —respondió con entusiasmo.
—Los verás después de la comida —habló Caleb, haciendo una señal para que sirvieran la cena.
Todos se sentaron y se prepararon para comer. Algunas veces Inova intercambiaba alguna palabra, pero no mucho. En la cena no se hablaba mucho desde que sus padres habían muerto, y muchas costumbres también habían desaparecido. Aun así, su hermano mayor trataba de darles el amor y cuidado que necesitaban. Ella no quería dar problemas: sus hermanos no necesitaban más preocupaciones en sus vidas, ya que sus negocios eran un peso suficiente. Había aprendido que no se puede confiar en todos y que hay que andar con cuidado. También sabía que sus hermanos habían crecido muy rápido, especialmente Caleb y Evan, los mayores —sobre todo Caleb, el primogénito.
Con solo 15 años comprendió que no debía molestar mucho y que debía ser tranquila y obediente. Si hacía eso, su vida y la de sus hermanos sería más fácil de llevar.
Después de la cena, Caleb regresó a su oficina. Antes de irse, dijo que por sus buenas notas había depositado una suma de dinero para que hicieran lo que quisieran, y luego se dedicó a trabajar. Dan, Evan y Adán estaban con Inova en la sala, donde ella abría sus regalos feliz.
Nunca pedía atención que no pudiera tener; los pocos momentos con su hermano mayor los atesoraba. Él llevaba mucho peso sobre sus hombros, y no solo él: sus otros hermanos también. Aunque en apariencia no tenían nada que ver con los negocios de la familia ni se involucraban demasiado, frecuentaban lugares que, aunque aparentaban ser legales, no siempre lo eran.
Después de unos minutos, Dan se acercó y entró a la oficina de su hermano.
—Habla —su voz sonó un poco irritada al ver la mirada de pregunta en el rostro de su hermano. No sería violento, pero estaba molesto.
—Hermano mayor, ¿por qué te acostaste con ella? —preguntó con seriedad.
—¿Crees que me gustan las niñas? —preguntó con fastidio.
—No, pero es por eso que te lo pregunto. Sé que no serías capaz de hacerlo voluntariamente. ¿Entonces?
—Me drogaron. Y creo que la droga también hizo efecto en ella. La cuestión es que fue un accidente —lo miró y luego preguntó algo que llevaba tiempo rondando en su mente—. ¿Te gusta esa chica? —preguntó con cierta amargura en su voz—. Te has propuesto ser una molestia desde entonces.
—No. Ella es muy linda, pero no es eso: es como ver a Inova, nada más. A mí me gusta su amiga Mina —respondió.
—Bien, entonces ven. Tengo trabajo que hacer —respondió, volviendo a sus cosas. Su hermano lo observó unos segundos antes de abandonar la oficina, siguiendo pensando que su hermano actuaba distinto desde que se había acostado con su compañera.
|| Una Semana Después ||
—Sigues aquí ¿no irás a estudiar? —preguntó Caleb, aflojando su corbata.
—No, no volveremos a clases dentro de un mes y dos semanas —respondió Dan confundido, ya que recordaba haber respondido esa misma pregunta varias veces.
—Ah, bueno. Entonces ve con tus hermanos, aún tengo mucho trabajo.
—¿Eh? Sí —continuó su camino.
|| Un Mes y Una Semana Después ||
—¿Eh? —lo miró sorprendido al verlo allí—. ¿Qué haces aquí? —preguntó confundido.
—Hace mucho tiempo que no vengo, eso es todo —respondió con seriedad mientras continuaba su camino acompañado de sus hombres.
—Ah, okey. Entonces te llevo a la cafetería —se acercó.
Al llegar, se encontraron con algunas compañeras.
—Oye, ¿y Naomi? —preguntó una de ellas, lanzándole una mirada coqueta a Caleb, quien la ignoró.
—Ella no vino. Ni siquiera las otras chicas vinieron, y no me contestaron las llamadas, así que no sé nada de ellas.
—Eso es extraño. Naomi nunca falta a clases: puede faltar a algunas actividades, pero no a clases.
—Seguro que tuvieron algo que hacer, la semana apenas empieza —respondió un chico que estaba metido en su teléfono, hackeando la cuenta bancaria de un compañero que le caía mal.
—Bueno, hermano, los jugos son muy buenos aquí. Ya contrataron a una gran cocinera, es magnífica en lo que hace, y tengo mucha hambre, así que será bueno y... ¿esa no es Naomi? —susurró confundido, ya que ella se veía mal.
—Llámala —mencionó con seriedad a Peter, quien lo miró confundido. Ni siquiera él sabía por qué quería verla; solo que no pudo evitarlo: ella se veía extraña, bastante pequeña y frágil.
Escuchar la palabra "embarazada" y luego que él era el padre no fue algo fácil de asimilar. Siempre había sido estéril, y ahora le decían que una niña llevaba a su hijo dentro de ella. No podía procesarlo.
no me gusto tannntos problemas y cosas confusas
le agregaste este espantoso final...de no creerlo!!!
una gatita sacaria sus uñas!!! sus garras!!! 🤭🤣🤣🤣
se entenderia tu problemo