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Bajo El Engaño Del Amor

Bajo El Engaño Del Amor

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Malentendidos / CEO / Romance
Popularitas:9.5k
Nilai: 5
nombre de autor: MisterG028

Aurora, una joven de campo marcada por el miedo, huye hacia Londres junto a su pequeño hermano Charles, escapando de un pasado oscuro y de un padrastro que amenaza con destruirlo todo. En medio de una ciudad desconocida y desafiante, su dulzura e inocencia se convierten en su única fortaleza.

Su vida cambia cuando conoce a Christian Potter, un hombre que ella cree un simple chofer, sin imaginar que en realidad es un poderoso y frío CEO multimillonario. Acostumbrado al éxito, pero atrapado en una vida de soledad y amargura, Christian encuentra en Aurora una luz inesperada.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24

Era sábado. El sol entraba débilmente por la ventana del pequeño apartamento. Aurora se levantó como siempre, con cuidado de no despertar a Christian, que dormía profundamente abrazado a la almohada. Se duchó rápido, se puso el uniforme de la cafetería y estaba terminando de arreglarse cuando se sentó en el borde del colchón para ponerse los zapatos.

Christian abrió los ojos lentamente y la vio. Sonrió al principio, pero cuando ella tomó el segundo zapato y fue a ponérselo, él frunció el ceño.

—Espera —dijo con voz ronca de sueño. Se incorporó y le quitó suavemente el zapato de la mano.

Al sostener su pie, notó que estaba visiblemente hinchado, con marcas rojas de la presión del calzado.

—¿Qué es esto? —preguntó, preocupado—. Tu pie está muy hinchado, Aurora.

Ella suspiró y trató de quitarle el pie.

—Fue de ayer. Estuve de pie casi doce horas seguidas. No es nada grave, de verdad. Se me pasará.

Christian no soltó su pie. Lo miró con seriedad y negó con la cabeza.

—No me gusta esto. Para mí, tu cuerpo y tu salud son lo más importante. No puedes seguir trabajando así, destrozándote los pies y llegando exhausta todas las noches.

Aurora le sonrió con ternura, pero también con firmeza.

—Tengo que trabajar, Christian. Necesitamos el dinero. No puedo quedarme en casa.

Él la miró directamente a los ojos.

—Yo puedo trabajar por los tres. Tú puedes quedarte en casa, descansar, cuidar de Charles… y dejar que yo me encargue de todo.

Aurora negó con la cabeza, todavía pensando que él era solo un chofer bien pagado.

—No, amor. No voy a depender de ti de esa forma. Ya haces demasiado por nosotros. Yo también quiero contribuir.

Christian suspiró, sabiendo que no la convencería fácilmente. Le puso el zapato con mucho cuidado y luego se inclinó para besarle la frente.

—Está bien… por ahora. Pero no me gusta verte así.

La llevó en el coche hasta la cafetería. Antes de que bajara, la tomó de la mano.

—Te espero para el almuerzo, ¿sí? No te esfuerces demasiado.

—Te prometo que me cuidaré —respondió ella, dándole un beso rápido en los labios—. Nos vemos más tarde.

Cuando Christian regresó al apartamento, encontró la mesa puesta con el desayuno que Aurora había dejado listo para “los hombres de la casa”: huevos revueltos, pan tostado, café con leche y un poco de fruta.

Charles ya estaba despierto y comiendo.

—Buenos días —dijo Christian, sentándose frente a él—. Tu hermana dejó todo listo. Come bien.

Después del desayuno, Christian miró alrededor del apartamento y tomó una decisión.

—Charlie, ¿qué te parece si mañana pintamos la casa? Las paredes están muy viejas y con humedad. Le daremos un poco de vida al lugar.

Charles abrió mucho los ojos, emocionado.

—¿De verdad? ¡Sí! ¿Podemos?

—Podemos. Vamos a la ferretería del barrio a comprar todo lo necesario.

Fueron juntos a la pequeña ferretería cercana. Christian compró:

Pintura blanca mate y un tono crema suave para las paredes

Rodillos, brochas y bandejas

Cinta de enmascarar

Un taladro pequeño con brocas

Tornillos, clavos y algunos soportes para colgar cosas

Masilla para tapar grietas

Lo cargaron todo en bolsas y regresaron al apartamento. Guardaron las cosas en la habitación de Charles para que Aurora no las viera todavía.

Al mediodía, Christian fue a recoger a Aurora a la cafetería. Ella subió al coche con cara de cansada, pero sonrió al verlo.

Cuando llegaron a casa, la mesa ya estaba puesta con el almuerzo que Christian y Charles habían preparado (arroz, pollo a la plancha y ensalada).

Aurora se sentó, pero notó que los dos se miraban de forma extraña y sonreían con complicidad.

—¿Qué pasa? —preguntó, entrecerrando los ojos—. Están muy misteriosos ustedes dos. ¿Hicieron algo?

Christian intercambió una mirada con Charles y luego habló con naturalidad:

—Mañana vamos a pintar la casa.

Aurora parpadeó, confundida.

—¿Cómo que pintar la casa? ¿Estás bromeando?

—No es broma —respondió Christian con calma—. Compramos la pintura, los rodillos, todo. Vamos a tapar las grietas y a darle un color nuevo a las paredes. Quedará mucho más bonito y limpio.

Aurora se quedó callada un momento, procesando la información.

—Pero… ¿Gregory va a dar permiso? Es su edificio. No sé si le guste que cambiemos las cosas.

—Yo hablaré con él —dijo Christian tranquilamente—. No habrá problema. Confía en mí.

Aurora lo miró con una mezcla de sorpresa, preocupación y cariño.

—Christian… no sé qué decir. Estás haciendo demasiado. Primero la cena de anoche, ahora esto… No quiero que gastes tanto dinero ni tiempo en nosotros.

Él se inclinó sobre la mesa y tomó su mano.

—Quiero hacerlo. Para mí no es un gasto, es una inversión en nuestro hogar. ¿Sí?

Aurora suspiró, pero terminó sonriendo con ternura.

—Está bien… pero solo si Gregory da permiso. Y yo también voy a ayudar a pintar.

Charles levantó la mano emocionado.

—¡Yo también! ¡Voy a ser el que pinta más rápido!

Christian sonrió, mirando a los dos con el corazón lleno.

—Entonces mañana será un gran día.

Aurora comió en silencio, todavía procesando todo, pero en el fondo sentía una calidez que nunca había experimentado. Por primera vez, alguien estaba cuidando de ellos de verdad.

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Maritza Marquez
bueno el amigo no lo ayuda con el robo?
Luz Maria Camino Almaraz
/Heart//Rose/
Maria Diosdado Velázquez
Muy bien narrada, muy emocionante y muy bonita 😉
Maria Diosdado Velázquez
Gracias, una muy interesante novela☺️
Liseth paola Mosquera mejia
excelente trabajo hasta el momento me ha encantado
Cristina Ovejero
es una historia muy buena, me gusta
Maria del Rocio Ovando Gomez
apenas comencé, aquí voy ❤️
MisterG028: Gracias por tu apoyo, espero que sea de tu agrado
total 1 replies
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