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Casada Con El Cruel CEO

Casada Con El Cruel CEO

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / CEO / Matrimonio arreglado
Popularitas:23.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Mi nombre es Daniela Stevens, pero para el mundo —y para mi familia— soy invisible. Siempre viví a la sombra de Erika, la hija perfecta que todos adoraban y que los hombres más poderosos codiciaban. Pero la perfección tiene un precio, y cuando llegó el momento de pagarlo, mi familia decidió que no sería Erika quien cayera. Así comenzó mi infierno: siendo el sacrificio para que el sol de mi hermana nunca dejara de brillar.

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La cena de compromiso

En otro punto de la ciudad, en una oficina que exudaba poder y frialdad, mi futuro esposo libraba su propia batalla.

​—Esto es un error. No pienso casarme con esa mujer —sentenció Arturo, con una furia contenida que hacía vibrar el aire—. Los rumores sobre los Stevens son deplorables, y ella no debe ser la excepción.

​—Solo será por un año —respondió Isaías, su padre, con la calma de quien cierra un negocio mundano—. Sabemos que esa familia solo busca dinero. Una vez que el heredero esté asegurado, te divorcias. Si la muchacha se resiste, le daremos una suma lo suficientemente alta como para que desaparezca del mapa.

​Arturo golpeó el escritorio con el puño, frustrado.

​—A mala hora se le ocurrió esta idea al abuelo. Ahora me toca competir con mi inútil primo por una herencia que me pertenece por derecho.

​—Tu abuelo es de la vieja escuela, Arturo. No entiende que los tiempos han cambiado o que deberías casarte por algo más que un contrato.

​—El contrato ya está redactado —cortó Arturo, con voz gélida—. Un año. Ni un día más. Después de eso, recuperaré mi libertad y buscaré a Melisa. Ella es la única mujer que quiero a mi lado.

​Isaías suspiró, negando con la cabeza.

​—No insistas con Melisa. Sabes que tu abuelo jamás la aprobaría.

​—El abuelo se opone a todo lo que me importa —replicó Arturo con amargura—. Se opuso rotundamente cuando decidí estudiar medicina y, aun así, me convertí en cirujano. Esta vez será igual. Cumpliré con su dichosa boda, pero no le entregaré mi vida.

​—Hiciste tu voluntad con la carrera, pero esto es diferente. Tu abuelo no permitirá que el apellido termine en manos de cualquiera. Prepárate, Arturo. Esta noche sellarás tu destino, te guste o no.

De vuelta en la mansión Stevens, con el dolor instalado en mi pecho, comencé a prepararme para la cena donde conocería a mi futuro esposo. No me había molestado en preguntar su nombre y mucho menos en conocer su historia; para mí, un hombre capaz de comprar a una esposa no era más que un miserable sin corazón. Mientras ocultaba el rastro de mis ojeras con maquillaje, la puerta se abrió para dejar pasar a Erika. Lucía provocativa, con un vestido rojo que se ceñía perfectamente a su figura.

—Aunque te apliques todo el maquillaje del mundo, nunca dejarás de verte como una mujer insípida y sin gracia —soltó, como siempre, con la voz cargada de desprecio.

—Espero que estés disfrutando este momento —respondí con frialdad—. Solo te recuerdo que la vida da muchas vueltas.

—Tienes razón, lo disfruto como no tienes idea. Y más gozaré cuando el demonio con el que te casarás te despelleje viva. ¿Sabes qué dicen de él? Que es un hombre violento que no se tienta el corazón para destruir a quien se interponga en sus planes... y tú estás arruinando los suyos.

Erika salió de la habitación riendo a carcajadas. Me quedé sola, aferrada a la esperanza de que, tarde o temprano, sería mi turno al bate.

Bajé a la sala obligada por mi padre, quien personalmente fue a buscarme. Antes de que llegaran los invitados, me advirtió que debía comportarme si no quería que mi madre pagara las consecuencias de mi rebeldía. Sabía que no podía ganar esta batalla; por ahora, solo me quedaba obedecer. Quince minutos después, el timbre resonó en cada rincón de la mansión y mi corazón empezó a martillar contra mi pecho.

—Buenas noches, señores Villegas —la mención del apellido por parte de mi padre encendió una chispa de esperanza en mí. Villegas. ¿Acaso mi desconocido prometido era Alan, mi novio de la universidad?

—Buenas noches, señor Stevens —respondió el hombre que imaginé era el padre de Alan.

Los nervios me impidieron voltear de inmediato. Mis manos sudaban y una sonrisa involuntaria se dibujó en mi rostro. Lentamente, giré sobre mis talones esperando que mis presentimientos fueran ciertos. Al quedar frente a los invitados, mis ojos se iluminaron al ver a Alan, aunque su expresión no era la que yo esperaba.

—Buenas noches, señores. Por favor, sigan adelante —Elena rompió el silencio con su habitual falsa amabilidad.

—Señora Stevens, gracias por su cortesía —respondió el hombre mayor.

Mientras intercambiaban cumplidos, yo no podía apartar la vista de Alan, pero él desviaba la mirada, visiblemente incómodo. De pronto, la voz de Erika llenó el lugar:

—Amor, qué bueno que pudiste venir a mi casa esta noche y con tu familia.

Todos los presentes la miraron con confusión, excepto Elena, que mantenía una sonrisa triunfal.

—Gracias por acompañarnos, Alan —intervino Elena, aclarando la situación—. Pensamos que, siendo el primo del prometido de la menor de los Stevens, sería un gesto amable que estuvieras aquí.

—Gracias, señora Elena —respondió Alan, y luego se dirigió a mi hermana con una familiaridad que me heló la sangre—: Así es, pequeña. Ya que nuestras familias se unirán por el matrimonio entre mi primo y tu hermana, pensé que sería buena idea acompañarlos.

Sentí que el mundo se desmoronaba. Dirigí la mirada hacia el otro hombre que los acompañaba, quien hasta entonces había permanecido en un silencio absoluto. Su mirada gélida me hizo estremecer; un miedo infinito invadió cada célula de mi piel. No pude sostenerle el contacto visual; sentí mi rostro arder de humillación.

Estaba acabada, con el alma y el corazón destruidos. En ese preciso instante, comprendí que mi infierno apenas comenzaba, y que aquel hombre de ojos gélidos amenazaba con devorar lo que quedaba de mi vida.

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Odiza Pimentel
excelente me gusta
Marcela Lopez
excelente historia
maylen urquiza
maravillosa novela
Karina Vazquez Gonzalez
que hermoso capitulo por fin una vida plena feliz con el nacimiento de su bebé y como dice ella lo que mal empezó termino en amor puro y real excelente historia felicidades escritora
Marcela Lopez
que capitulo, emocionante 👌
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Siii la familia que están construyendo no tiene precio
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Hay tienes Alan, espera que la loca se entere y verás 🤣🤣🤣🤣
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Esos locos no se van a quedar quietos hay que destruirlos por completo 😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Ojalá queden en la inmunda 😡
Nora Elena Montenegro Meza
hasta ahora me parece genial
Karina Vazquez Gonzalez
valla después de tanto ..ahora si va a defender a su esposa y su hijo como deve ser ..
quienes son ellos para hacer tanti daño excelente historia nos llevaste ala imaginación de cada capítulo escritora muchas felicidades
Marcela Lopez
está buenísima
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Que bueno que se puedan todos de una vez.
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Espero que de esa bruja no quede nada y la advertencia tan bien le llegue a esos dos estúpidos
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Espero que estén más unidos que nunca porque esa víbora herida no se va a dejar
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Bueno al menos el viejo decrépito está haciendo algo bueno
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
mija pues ponte pilas que ya aburres con tus tonterías
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Hay nooo Daniela ponte sería
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios va a dar la papaya a sus cazadores y poner en riesgo su hijo por su estupidez ella sabe de lo que son capaz o es que se hace 😡😡😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Deja tus inseguridades y cuentale el matrimonio es un equipo y el a demostrado que te quiere,.por favor forja ese carácter
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