Desde que la ví me obsesioné con ella. Era mía aunque no lo sabía y todo lo que quiero lo consigo.
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 20
Mi cuerpo temblaba de nervios y así quisiera moverme estaba atada y esposada.
-Ya deberías tranquilizarte, estás muy asustada que tiemblas sin control
-No me hagas nada
Sus manos comenzaron a acariciar mis piernas causándome un estremecimiento que jamás había sentido. Tenía las manos calientes y eran muy grandes comparadas a las mías pero era muy suave a la hora de usarlas.
Muchas veces rozaba mi intimidad pretendiendo ser accidental pero sabía que no lo era. Era virgen pero no idiota, ingenua pero no a extremos. Sabía perfectamente que acabaría tocándome porque ya me lo había dicho anteriormente.
Comenzó a darme besos en la comisura de mis labios y a acariciarlos con su lengua. Y ya que solo podía mover mi cabeza eso hice evitando su contacto
-Que mala eres, luego acabarás besándome con ganas cuando sientas que no aguantas más
El calor me subió al rostro de tan solo recordar eso. Su lengua con la mía, el sabor de su boca, la sensación de no aguantar más el placer...
-¿Aún no pensaste en una respuesta?- no respondí
-Te daría la mejor experiencia de tu vida y ya queda poco tiempo para que lo pienses
-Deja de presionarme
-No quiero. Ahora déjame besarte si no quieres que quite esto de tu cuerpo- tocó lo único que tenía puesto
Me quedé quieta, dejando que haga lo que quería porque al menos quería tener algo que cubriera las partes que nadie vió jamás.
Sus dientes agarraban mi labio inferior y tiraban de el obligandome así a abrir mi boca pero me resistí porque sus besos provocaban sensaciones desconocidas.
Sin ningún tipo de vergüenza su mano fue a mi intimidad por sobre la ropa provocando que abriera mi boca por la sorpresa
Si no le respondía como el quería seguía presionando y lo que más deseaba era que quitara su mano de mi.
Le respondí y cuando mi cuerpo se relajó tampoco se detuvo. Me estaba excitando y se burlaba de mí.
-Suficiente, para por favor
-Yo decido cuando es suficiente, relájate Liz
-No puedo
-Yo creo que sí, déjame hacerte sentir bien
Volvió a besarme hasta que el aire abandonó mis pulmones. Su cuerpo caliente sobre el mío, y su mano acariciando mi cuerpo semidesnudo sin detenerse.
Mis ojos se cerraban por las diferentes sensaciones y mi cuerpo quería relajarse y disfrutar pero yo no me quería rendir.
Mordió el lóbulo de mi oreja y su lengua trazó líneas imaginarias en mi cuello.
Estaba perdiendome en las sensaciones nuevas que mi cuerpo experimentaba. Sentía una ardiente necesidad consumiendo cada fibra de mi ser y me concentre en respirar correctamente para no jadear y gemir otorgándole lo que él quería.
Él sostén levantaba mis pechos y apenas tapaba la parte más sensible de ellos pero era muy cómodo. Él comenzó a acariciar con su lengua todo lo que estaba expuesto y a correr la prenda con sus dientes.
Quise alejarme pero no pude hacerlo, era frustrante.
Salió de encima de mi cuerpo pero siguió chupando y mordiendo mi pecho a su antojo mientras con su mano tocaba mi pelvis y poco a poco se abría paso en mi ropa interior.
Cuando sus dedos acariciaban la zona podía sentir lo mojada que estaba y el sonido de sus dedos deslizándose por mis fluidos.
-Basta por favor, para- Intenté cerrar mis piernas pero estaba inmovilizada
-No lo haré porque mientras me pides que pare tu cuerpo me suplica que siga
-Para
-Tu cuerpo no miente, tu si. ¿Recuerdas que te dije que con mis manos podía hacerte sentir mejor que con el vibrador? Quiero que compruebes que no mentía
-No quiero comprobar nada
-Te relajas o lo próximo que sentirás aquí es mi boca- ya no pude decir más nada
Lo último que necesitaba era su cara enmascarada en mi entrepierna, seguro sería asqueroso, humillante y lo más vergonzoso del mundo
Su boca abandonó mi pecho y se dirigió a la mía mientras sus dedos agilizaban los movimientos haciéndome temblar cuando encontraba mi punto más sensible
Cuando sentía que mi liberación se acercaba el se detenía y evitaba tocar aquel punto
-¿No te gusta? Estás tan cerca, tan mojada que tienes mi mano empapada. Podrías recibirme pero esperaré
Sus dedos atacaron mi punto sensible sin piedad provocando que corrientes eléctricas se acentuaran en mi bajo vientre y mi interior palpitara de necesidad así como mi punto más sensible.
Su lengua explotaba mi boca sin piedad y jugaba con la mía.
No podía estar en silencio aunque me besara y acabé apartandome de su boca buscando aire aunque eso expresara todo lo que estaba sintiendo sin reservas.
Terminé de una manera muy intensa, nada comparado a las veces anteriores y cuando el placer de comenzó a disipar y las corrientes eléctricas y palpitaciones se detuvieron el desató mis piernas, me cubrió con la sábana y me quitó las esposas.
Mi cuerpo estaba exhausto y satisfecho pero cuando pensé que él se iría me atrajo a su pecho y me abrazó con cariño dejándome aún más confundida de lo que ya estaba por los últimos acontecimientos.