NovelToon NovelToon
Dulce Isa: La Niñera Que Cambió Nuestras Vidas

Dulce Isa: La Niñera Que Cambió Nuestras Vidas

Status: Terminada
Genre:CEO / Niñero / Padre soltero / Romance entre patrón y sirvienta / Completas
Popularitas:95
Nilai: 5
nombre de autor: Bianly

Isabela acepta un trabajo como niñera en una mansión aislada, donde viven Gael Mancini —un reservado CEO viudo— y sus tres hijos de 13, 9 y 4 años.

Los niños, que antes vivían bajo reglas estrictas y una gobernanta impopular, no quieren aceptar a nadie nuevo. Pero Isabela llega llena de vida, risas y juegos, trayendo a la casa lo que parecía prohibido: paseos por el parque, horas en la sala de juegos, saltos en la piscina e incluso una tierna visita al cementerio, donde los niños se conectan con el recuerdo de su madre.

Mientras los niños se encantan con Isabela, Gael observa, dividido entre el miedo a abrirse y el deseo de ver felices a sus hijos.

Entre el personal de la casa hay amor, tensión y secretos, e Isabela tendrá que conquistar no solo a los pequeños, sino también ganarse su lugar en ese hogar complejo.

NovelToon tiene autorización de Bianly para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

El parque estaba lleno, pero encontraron un rincón más apartado, bajo la sombra de un árbol grande. Isa extendió la toalla en el suelo, usando unos shorts de jeans ajustados, que subían un poco en los muslos cada vez que se agachaba. La camiseta blanca marcaba los senos bajo la luz del sol, y el moño despeinado dejaba el cuello a la vista. Simple, pero instigante.

Los niños estaban agitados, apenas podían comer de tanta emoción con el parque. Después de unos minutos, Lunna se levantó jalando a los hermanos.

—¡Vamos allí al tobogán, Isa! —dijo Lucca, ya corriendo con Caio detrás.

—¡Cuidado con Caio! —gritó ella, riendo, mientras se acomodaba sentada sobre la toalla.

Gael se quedó allí. Silencioso. Se sentó al lado de ella.

—Vas a disculparme por lo de ayer, ¿verdad? —soltó Isa, rompiendo el silencio—. No quería que eso pasara. Los niños... Esto puede confundirles.

—No hay nada que disculpar —respondió él firme, sin dudar—. De hecho, me gustaría verte más veces así. Por la noche. Con más baby dolls así, por más encuentros inesperados entre nosotros, no me asustaría fácil, creo que hasta agradecería si eso vuelve a pasar. —dijo Gael sonriendo de lado.

Isa sintió que el rostro se calentaba. Tragó saliva.

—Gael...

—Tranquila. Me contengo —dijo él, pasando la mano por su propio cabello. Pero la mirada... la mirada denunciaba todo lo que él contenía—. Solo estoy siendo sincero. Hace tiempo que no veo a una mujer y pienso en eso.

Ella se mordió el labio, desconcertada, girando el rostro.

Pero él no le quitaba los ojos de encima. Y cuando ella se inclinó para tomar una uva de la cesta, él acompañó cada movimiento con la mirada, en silencio, como si guardara aquello para sí.

Solo el ruido de los niños a lo lejos rompía el ambiente.

Y aun así, ninguno de los dos quería levantarse de allí.

—Gael...

Isa aún buscaba palabras, pero antes de que él dijera algo más, la gritería de los niños resonó de vuelta. Caio vino corriendo adelante con una sonrisa de oreja a oreja, Lucca detrás de él y Lunna luego.

—¡Tengo hambre otra vez! —dijo Caio, tirándose en el regazo de la niñera.

Isa rió, acariciando los cabellos del pequeño. El momento había sido interrumpido. Pero la mirada de Gael continuaba allí, firme.

Él respiró hondo, pasó la mano por la nuca, como si estuviera tomando una decisión.

—Podríamos ir a la casa de la playa —dijo, de la nada, mirando a los niños—. Pasar el fin de semana allá. Les encantaría.

Los niños vibraron como si él hubiera hablado de Disney.

—¿En serio, papá? —Lunna saltó—. ¿Aquella con piscina y a pie de playa?

—Sí, esa misma —confirmó él, pero la mirada ahora estaba en Isa—. Un lugar más tranquilo. Sin vecinos, sin rutina. Solo nosotros.

Isa sonrió sin gracia, pero por dentro, el corazón ya se aceleraba. Ella sabía que no era solo por los hijos.

Era por la forma en que él la miraba.

Como si cada día quisiera desvestir más que la ropa, quería atravesar la armadura que ella luchaba por mantener.

Y tal vez, en aquella casa a la orilla del mar, él finalmente lo consiguiera.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play