NovelToon NovelToon
El Príncipe Maldito Y La Santa

El Príncipe Maldito Y La Santa

Status: Terminada
Genre:Regreso a la infancia / Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Completas
Popularitas:24.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Crystal Suárez

Tras una muerte inesperada, una joven despierta convertida en un bebé dentro del mundo de la novela que leyó antes de morir: “Casada con el Príncipe Maldito”. Pero no como un personaje secundario… sino como la propia protagonista.
Con recuerdos intactos de la historia original, sabe exactamente cómo terminará todo: obligada a casarse con el temido príncipe heredero, un hombre marcado por una maldición que lo consume lentamente… y que, al final, incapaz de soportar el dolor y el rechazo, se quita la vida.
Ahora, renacida en su lugar, la nueva protagonista siente algo muy distinto: rabia hacia esa historia injusta… y una profunda lástima por el hombre destinado a romperse.
¿Debe seguir el curso de la novela para sobrevivir y alcanzar un final seguro… o desafiar el destino para salvar a alguien que nunca fue amado?
En un mundo donde el amor puede ser salvación o condena, cambiar la historia podría costarle todo… incluso su propia vida.

NovelToon tiene autorización de Crystal Suárez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Reencuentro entre páginas

El tiempo dejó de arrastrarse cuando finalmente tuve algo concreto hacia lo cual avanzar, y aunque nunca perdí del todo esa sensación de urgencia que me acompañaba desde el inicio, desde el momento en que comprendí cómo terminaba esta historia y lo que significaba cada decisión que se tomaba en ella, aprender, crecer y prepararme transformó esa desesperación inicial en algo más estructurado, más controlado, porque ya no era solo una espectadora atrapada en un cuerpo limitado, ahora tenía herramientas, tenía movilidad, tenía lenguaje, y sobre todo… tenía un objetivo claro, y eso cambió por completo la forma en la que viví los años siguientes, especialmente cuando él dejó de venir.

Estefan se fue a la academia real.

No fue una sorpresa, porque sabía que ocurriría, estaba dentro del curso natural de la historia, pero saberlo no hizo que su ausencia fuera menos… notoria, porque aunque nuestras interacciones habían sido simples, limitadas por mi edad y por la distancia emocional que él mantenía con casi todos, se habían convertido en algo constante, en un pequeño punto fijo dentro de este mundo cambiante, y cuando desapareció, ese espacio no fue llenado por nadie más, no de la misma forma, no con el mismo significado, y aunque no lo vi durante casi tres años, nunca dejé de pensar en él, no con nostalgia vacía, sino con una determinación firme, porque sabía exactamente lo que estaba viviendo.

La academia no sería amable con él, nunca lo fue, respeto… sí iba a tener, reconocimiento… también, pero cercanía… nunca.

El príncipe heredero, portador de una maldición oscura, alguien a quien todos debían tratar con cortesía, pero al mismo tiempo evitar, porque el miedo es más fuerte que cualquier norma social, y en ese ambiente, incluso rodeado de personas, Estefan estaría solo.

Por eso… mi plan no cambió, solo se volvió más claro, debía entrar a la academia lo antes posible.

*Aprobar.

*Destacar.

*Y sobre todo… estar ahí.

No como alguien que lo observa desde lejos, sino como alguien que se acerca, alguien que no retrocede, alguien que no lo trata como algo que debe evitarse. Y para lograrlo, no podía permitirme ser promedio, por eso estaba en la biblioteca.

Como casi todos los días.

A mis cuatro años y medio, ese lugar se había convertido en algo más que un simple refugio, era mi espacio, mi terreno, el lugar donde podía avanzar sin restricciones, donde mi edad dejaba de ser un obstáculo y mi mente volvía a ser lo que siempre fue, rápida, analítica, insaciable, y el libro que tenía frente a mí no era uno común, no era un cuento infantil ni una introducción básica a la magia o la historia, era avanzado, denso, lleno de conceptos que incluso muchos adultos encontrarían difíciles de comprender, pero para mí… no era suficiente.

No todavía.

Pasé la página con cuidado, concentrada, ignorando todo lo demás, como siempre hacía cuando me sumergía en la lectura, hasta que una voz rompió ese silencio controlado que tanto apreciaba.

—La señorita Selene… está en la biblioteca.

No levanté la mirada de inmediato.

No porque no escuchara, sino porque estaba acostumbrada a que las voces vinieran y fueran, a que los sirvientes hablaran cerca sin interrumpirme realmente, pero hubo algo en el tono, en la forma en que se dijo, que hizo que mi atención se moviera, lenta pero inevitablemente, hacia la entrada.

Y entonces lo vi, era más alto, mucho más que antes.

Sus rasgos, antes infantiles, comenzaban a definirse con mayor claridad, su postura seguía siendo recta, controlada, pero ahora había algo más en ella, algo que no estaba antes, una especie de peso silencioso que no se podía ignorar, y sus ojos… seguían siendo los mismos, profundos, contenidos, solitarios.

Estefan.

Mi corazón reaccionó antes de que pudiera controlarlo, un latido más fuerte, más rápido, pero no por sorpresa, no exactamente, sino por la confirmación de algo que había estado esperando sin darme cuenta de cuánto significaba realmente.

Había vuelto. Y yo… no lo sabía, no estaba preparada, no había planeado este momento, pero aun así… no dudé.

Cerré el libro con calma, marcando la página con cuidado antes de levantarme, mis movimientos firmes, seguros, muy lejos de la torpeza que alguna vez me definió, y cuando nuestras miradas finalmente se encontraron de verdad, sin distancia, sin interrupciones, el tiempo pareció detenerse por un instante.

No había necesidad de palabras inmediatas, porque en ese cruce… había reconocimiento, había memoria, había algo que no se había perdido con los años. Y entonces… sonreí, como siempre, no como una estrategia, no como una máscara. Sino como algo natural, constante, algo que había decidido desde el inicio no negar, no esconder y no reservar.

Para él.

Y la reacción fue inmediata, pequeña, sutil, pero innegable.

Sus ojos cambiaron primero, suavizándose apenas, como si una tensión invisible se liberara sin que él mismo se diera cuenta, y luego, casi como una consecuencia inevitable… una leve sonrisa apareció en sus labios, mucho más contenida que la mía, mucho más discreta, pero real.

—Selene —dijo, su voz más profunda que antes, más firme, pero con ese mismo tono bajo que recordaba.

—Estefan —respondí sin titubear, mi voz clara, completamente distinta a aquellos primeros intentos torpes de años atrás.

El silencio que siguió no fue incómodo, no fue pesado, fue… familiar. Como si el tiempo que no compartimos no importara realmente, como si todo lo que quedó pendiente simplemente… continuara.

—Has crecido —comentó él, observándome con atención, como si evaluara cada detalle, cada cambio.

—Tú también —respondí con una ligera inclinación de cabeza, apartando el libro que aún sostenía—. Pero eso era de esperarse.

Su mirada bajó brevemente hacia el libro, deteniéndose en la cubierta antes de volver a mí.

—Eso no es… para tu edad.

—Probablemente no —admití sin darle importancia—, pero eso no significa que no pueda entenderlo.

Un leve silencio siguió, no de duda, sino de aceptación, como si esa respuesta encajara perfectamente en lo que esperaba de mí, o tal vez en lo que recordaba.

—Sigues siendo… igual —murmuró, casi más para sí mismo que para mí.

—Y tú sigues siendo tú —respondí, sin rodeos, sin suavizarlo, porque no había necesidad.

Sus ojos se detuvieron en mí por un segundo más, como si esa simple frase hubiera tenido más peso del que aparentaba, y entonces desvió la mirada ligeramente, no por incomodidad, sino como si estuviera procesando algo que no necesitaba decir en voz alta.

—La academia… —empezó, pero no terminó la frase.

—Pronto iré —completé por él, con naturalidad—. Ese es el plan.

—… —no respondió de inmediato, pero su expresión cambió apenas, una mezcla leve de sorpresa y algo más difícil de definir.

—Quiero estar ahí —añadí, sin desviar la mirada—. No solo por mis estudios.

No necesitaba decir más, sentía que no era necesario. Porque en ese momento, en ese espacio silencioso rodeado de libros y conocimiento, la distancia de los años no existía, y la conversación fluía como si nunca se hubiera interrumpido, como si nos conociéramos de toda la vida, no por la cantidad de tiempo compartido, sino por algo mucho más simple.

Constancia, decisión, presencia y mientras lo observaba, mientras esa leve sonrisa aún permanecía en su rostro, supe que algo importante no se había perdido en su ausencia.

Y esta vez… no pensaba dejar que se desvaneciera.

1
💖 la niña de tus ojos💖
cómo que pasa mucho tiempo en la biblioteca no lo creen 🤔🤔🤔🤔🤔
💖 la niña de tus ojos💖
a decir verdad ya ni siquiera lo leo lo paso y por partes a ver si hay algo interesante como que aburrida la prota
💖 la niña de tus ojos💖
pues si nunca es el momento para ella ya me esta cansando
Dayis35
cada obra tuya supera la anterior, gracias por tan maravillosas historias.
Aura Prieto MPH
😈👤👑💣💍💒💏😂🎇🔪
chimoltrufia
siento q la protagonista espera mucho para algo q no sucedera, si en la obra original el ostigamiento silencioso del profesor no llamo la atencion de la academia, menos lo hara ahora que esta haciendo lo mismo. En mi opinion lo que tendria que hacer es mostrar ignorancis e interes en las explicaciones donde mete sutilmente sus ataques contra Esteban y pedir profundizar e indagadar, bajo el disfraz de estudiante curiosa. Ella leyo libros sobre magia, podria pedir la explicacion de esos comentarios perdonales, alegando que con el libro no pudo llegar al razonamiento que comparte; o simplemente preguntando
Fátima Noelia Gauto
autora y protagonista muy estupidas ambas🤦
Fátima Noelia Gauto
ya sabia🤣
Fátima Noelia Gauto
exGerada como qe 9 años🤦
Fátima Noelia Gauto
qe autora tonta, qe beso ni qe nada solo tocarse el hombro o tomarse la mano es suficiente..encerio puede usted ser tan estupida?🤦
Fátima Noelia Gauto
qe estupidez, ella no estaba peleando no hacia nada, lejos de ser Santa era mas un estorbo..los demas pelando y ella mirando como estupida🤦
Fátima Noelia Gauto
demasiada narrativa para llegar a eso asi llegaremos hasta capitulo 100..🤦 ese profesor toma a personal los poderes del principe, cuestiona a la naturaleza misma y a Dios, y eso es falta de etica..ya violo todos los codigos eticos de un profesor..ya es mas qe cuestionable su postura, la autencicidad de sus enseñanzas mas las breves y sutilies criticas disfrazadas de enseñanza, lo cual significa qe tiene temor por un poder qe generalmente cuesta controlar ya qe es mas destructivo qe cuslqier otro don.. y eso ya es bastante cuestionable..🤷🤦
Crystal Suárez: Wao 😳
total 1 replies
Fátima Noelia Gauto
interezante, esa peqeñez hizo qedar mal al profesor..demostrando sutilmente qe es el el del problema..🤷
Fátima Noelia Gauto
autora, una novela debe ser narrada de forma concisa, simple y entendible, aqui se qiere leer historia no poema..esto ya es un poema y me dan ganas de dormir antes qe alegria y energia🤦
Jose Miguel Montoya Charris
estuvoooo increíbleeee
Crystal Suárez: Wow... te lo leíste todo?
total 1 replies
Lelu 🇺🇾
wow!!!! estuvo estupenda!!! pensada en cada detalle!!! realmente impresionante! Amé cada personaje, amé la historia! 💕 Gracias! 🥰🥰 Definitivamente se ha convertido en una de mis favoritas 😍😍
Lelu 🇺🇾
🤣🤣🤣🤣 vos queres comertelo ya!!! 🤣🤣🤣🤣
Fátima Noelia Gauto
wow eso es increible..un milagro qe qeda en la historia..
Emily Rodríguez
Me encantó de inicio a fin
Vianey Hernandez Ortiz
Excelente Novela 💯💯❤️❤️❤️🎉🎉🎉
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play