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Apocalipsis: El Juicio Del Agua

Apocalipsis: El Juicio Del Agua

Status: En proceso
Genre:Apocalipsis / Terror
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Crystal Suárez

El agua no solo está subiendo… está “vivo” de alguna forma.
A veces no ataca directamente, pero se comporta de manera antinatural, como si siguiera a las personas, como si eligiera y empezará a crear consciencia.
Nadie sabe si es un fenómeno natural… o algo más, algo que se esconde en lo más profundo.

NovelToon tiene autorización de Crystal Suárez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un refugio temporal

Un lugar para quedarse… por ahora, eso era lo que todos necesitaban.

El cansancio ya no era solo físico, era algo más profundo, más pesado, como si cada paso drenara no solo energía sino también voluntad. El grupo avanzaba en silencio, sin discutir, sin cuestionar, sin mirar atrás. La traición aún flotaba entre ellos como una herida abierta, invisible pero presente en cada mirada evitada.

Valeria caminaba con la mente fría, ya no pensaba en lo que habían perdido, pensaba en lo que no podía perder, su hijo.

Nada más importaba.

Mateo redujo el paso de repente y levantó la mano, indicando que se detuvieran. Esta vez nadie protestó.

—Miren —dijo en voz baja.

Señaló hacia adelante.

Un edificio más alto que los anteriores se alzaba unos metros más arriba del nivel de la calle. No era una montaña, ni siquiera una colina real, pero estaba sobre una base elevada, con una escalinata amplia que, aunque parcialmente cubierta, aún sobresalía del agua.

—Ahí —continuó—. Ese tipo de estructura retrasa el avance del agua. Podemos subir, descansar, revisar lo que hay dentro.

—¿Y es seguro? —preguntó la joven que había querido bajar por su novio, con la voz aún frágil.

Mateo no respondió de inmediato.

—Nada es seguro —dijo al final—. Pero esto… es mejor que seguir en la calle.

Valeria observó el lugar. No le gustaba confiar en nada en ese momento, pero entendía la necesidad. El cuerpo ya no respondía igual, y Tomás estaba empezando a arrastrar ligeramente los pies.

—Vamos —dijo ella.

El grupo avanzó hacia el edificio con un cuidado casi instintivo. Cada paso era medido, cada mirada se detenía en el agua como si esperaran verla reaccionar en cualquier momento.

Pero esta vez no lo hizo o al menos, no de forma evidente.

Subieron los primeros escalones con dificultad. El agua bajaba unos centímetros con cada peldaño, lo suficiente para sentir un ligero alivio.

Cuando finalmente cruzaron la entrada, el cambio fue inmediato, el suelo estaba húmedo, pero no cubierto, el agua no había llegado completamente.

Un respiro.

Uno pequeño, pero suficiente para que algunos dejaran escapar el aire que llevaban reteniendo desde hacía demasiado tiempo.

Alguien soltó una risa nerviosa, otro se dejó caer contra la pared. Valeria ayudó a Tomás a sentarse.

—Descansa —le dijo suavemente.

El niño no protestó. Solo se acomodó contra ella, aún mirando hacia la entrada como si no confiara del todo en la distancia que habían ganado.

Mateo recorrió el lugar con la mirada, evaluando.

—No es perfecto —dijo—, pero podemos usarlo.

El interior del edificio era amplio, con varios pasillos y habitaciones que parecían oficinas o locales antiguos. Algunas puertas estaban abiertas, otras cerradas. Había muebles volcados, papeles húmedos pegados al suelo y ese olor a encierro que empezaba a mezclarse con la humedad.

—Busquen lo que sirva —indicó Mateo—. Pero no se separen demasiado.

Esa última parte quedó clara para todos, nadie quería estar solo.

...----------------...

La búsqueda comenzó de forma cautelosa, pero pronto se volvió más activa. El instinto de supervivencia empujaba a todos a moverse, a encontrar algo útil, a asegurarse de que ese respiro pudiera durar un poco más.

Valeria encontró una pequeña cocina en uno de los espacios. No había electricidad, pero sí algunos envases, latas, botellas cerradas.

—Mateo —lo llamó. Él se acercó rápidamente. —Esto sirve —dijo ella.

Mateo asintió.

—Bien. Junten todo. Lo vamos a repartir.

La palabra “repartir” generó una reacción inmediata, no abierta, pero sí visible, miradas entre si, dudas, recuerdos recientes.

Valeria lo notó y habló antes de que alguien más lo hiciera.

—Equitativamente —dijo, firme.

Mateo la miró un segundo y luego asintió.

—Equitativamente.

Esta vez nadie discutió, pero la confianza no volvió, al menos, no del todo.

Con el paso del tiempo, el grupo logró organizarse de forma básica. Reunieron comida, agua, algunos medicamentos olvidados en cajones, mantas húmedas pero útiles. No era mucho, pero era algo.

Suficiente para unas horas. Tal vez un día y eso, en ese momento, era todo.

Algunos se sentaron a comer en silencio. Otros revisaban el lugar con más detenimiento. El ambiente se volvió más controlado, más contenido, como si todos fingieran que ese lugar podía protegerlos, pero en el fondo sabían que no lo hacía, no del todo.

Fue entonces cuando Valeria quien estaba revisando una de las mochilas cuando notó algo, un movimiento, no del agua, de alguien en particular.

Uno de los hombres del grupo, el más callado de todos, se había apartado ligeramente. No mucho, pero lo suficiente para quedar fuera del círculo principal.

Estaba de espaldas y parecía estar escondiendo algo dentro de su mochila.

Valeria entrecerró los ojos, no dijo nada de inmediato. Observó. El hombre ajeno a qué Valeria lo estaba observando miró hacia los lados, rápido, nervioso, luego cerró la mochila con fuerza, demasiada fuerza, como si temiera que algo se escapara.

Valeria sintió una incomodidad recorrerle el cuerpo, no era solo desconfianza, era intuición, se levantó lentamente, se acercó unos pasos.

—¿Encontraste algo útil? —preguntó, con tono neutro.

El hombre se sobresaltó apenas.

—No… nada importante.

No la miró a los ojos, eso fue suficiente. Valeria sostuvo su mirada un segundo más, pero no insistió.

Aún no.

Volvió junto a Tomás, pero su mente no se soltó de esa escena, algo no estaba bien, había algo más, demás del agua, además del miedo, además de todo.

Tomás levantó la vista hacia ella.

—Mamá…

—¿Sí?

El niño dudó y luego habló en voz baja.

—Aquí también puede entrar.

Valeria sintió el pecho apretarse.

—No lo hará —respondió, más firme de lo que se sentía.

Tomás negó suavemente.

—No así.

Valeria lo miró.

—¿Entonces cómo?

El niño bajó la voz aún más.

—Con nosotros.

El silencio que siguió fue distinto, más frío, más profundo.

A lo lejos, el hombre de la mochila apretó el cierre con fuerza y por un instante… Algo dentro se movió, muy suavemente.

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Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Me da pesar, está historia ya ha hecho que me dé sentimiento en dos ocasiones, primero con la nieta de Ernesto y ahora con Elena... 😭
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Me da pesar, está historia ya ha hecho que me dé sentimiento en dos ocasiones, primero con la nieta de Ernesto y ahora con Elena... 😭
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Lo que voy entendiendo, es que era que Nerea era uno solo, se dividió para aprender, pero quiero saber, exactamente porque quiere destruir la raza humana?
Luna de Cristal
me gusta mucho esa historia
Sr. Look “El Arte del Barbero”
hace que cada vez se sienta el terror al agua 😂😂😂
Sr. Look “El Arte del Barbero”
me encanta la manera de sumergirse en la historia hace que mi sentimiento se conecten con ella
Sr. Look “El Arte del Barbero”
me encanta la manera de sumergirse en la historia hace que mi sentimiento se conecten con ella
Sr. Look “El Arte del Barbero”
cada historia lo sumerge a uno 👏
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
He leido lo suficiente para decir que es un increíble libro, te atrapa desde el primer capítulo y te deja con intrigas, felicidades a la autora
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Que tan rota dejaron a la pobre niña
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
ay nooo
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Mira como la dejaron, que seres tan despreciables, que bueno que ya están en el más allá
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
¿cómo qué lo necesario?
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Ay 😭 hasta se me salió una lágrima
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
no puedo con esto
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
ay
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
pobre señor, que pecado /Scowl/
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
El ser humano será quien acabe con la misma humanidad
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
que escena tan intensa
Sr. Look “El Arte del Barbero”: cada vez se pone mejor
total 1 replies
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Se lo tenía merecido
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