Sebastián, un huérfano de 16 años rechazado por su heterocromía, solo encontraba consuelo en las novelas BL… especialmente en el villano, a quien siempre admiró.
Tras morir de hambre en un orfanato, despierta en un mundo imposible:
ha reencarnado como el hijo del villano.
Ahora llamado Sirio, con recuerdos intactos y una mente adulta atrapada en un cuerpo de bebé, decide cambiar el destino después del final de la historia.
Su objetivo es claro: hacer feliz a su papá villano.
¿El candidato perfecto para ser su mamá?
El asistente omega serio, elegante y demasiado ignorado por el destino original.
Entre escenas tiernas, momentos ridículamente graciosos y un bebé que claramente sabe demasiado, comienza una comedia BL de reencarnación donde el más pequeño… es quien manda.
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Capítulo 6 — Incidente menor que no fue menor
La mañana amaneció clara, casi irónicamente tranquila para lo que estaba a punto de ocurrir.
El castillo despertó con su ritmo habitual: pasos medidos, puertas que se abrían sin ruido, el aroma del pan recién horneado colándose por los corredores. Lucien ya estaba en pie desde temprano, revisando informes con el ceño fruncido. Noctis organizaba la agenda del día con precisión impecable.
Sirio, por su parte, había decidido que ese era un día perfecto para participar en la vida social del castillo.
☁️ Agenda personal del heredero: salir, ser visto, generar impacto social.
La niñera intentó mantenerlo en la habitación del heredero, pero el bebé no cooperó. No lloró; simplemente observó la puerta con una atención tan intensa que terminó convenciendo a cualquiera de que había algo importante del otro lado.
☁️ Puerta \= mundo. Mundo \= oportunidades.
—Noctis… —llamó la niñera desde el pasillo—. El heredero está inquieto.
Noctis asomó la cabeza.
Sirio lo vio.
Estiró los brazos.
☁️ Objetivo a la vista. Activar “quiero brazos del omega”.
Excelente, pensó el pequeño conspirador.
Primer objetivo del día: salir al mundo.
Noctis suspiró y lo tomó en brazos, prometiéndose a sí mismo que sería solo por unos minutos. Caminó por el corredor hacia el salón principal, donde Lucien discutía asuntos logísticos con dos capitanes.
Al entrar, el ambiente se tensó apenas.
No porque Noctis estuviera fuera de lugar.
Sino porque llevaba al heredero.
Lucien levantó la vista. Sus ojos se posaron de inmediato en Sirio, luego en Noctis.
—¿Ocurre algo? —preguntó.
—Está inquieto —respondió Noctis—. Pensé que…
No terminó la frase. Sirio ya estaba estirando los brazos… hacia su padre.
☁️ Transferencia de contacto: iniciando protocolo “papá”.
Lucien dio un paso al frente sin pensarlo.
El intercambio fue torpe, breve y completamente público: Noctis acercó al bebé, Lucien lo sostuvo con cierta rigidez, como quien toma algo frágil que no quiere romper.
Sirio se acomodó en el pecho de Lucien con naturalidad.
☁️ Contacto establecido. Papá aceptó sin huir. Buen progreso.
Los capitanes intercambiaron miradas.
Uno carraspeó.
—Mi lord… —dijo con cuidado—. No sabíamos que…
Lucien no respondió. No porque no tuviera palabras, sino porque, por primera vez, no le parecieron necesarias.
Sirio, desde su nueva posición privilegiada, observó el salón con curiosidad. Luego giró la cabeza hacia Noctis y estiró una mano, como si quisiera volver a él.
☁️ Mantener doble vínculo. Estrategia de triangulación emocional en curso.
Lucien lo notó.
La sala entera lo notó.
Hubo un silencio incómodo.
—…Quédate —dijo Lucien a Noctis, casi en un murmullo—. Si vuelve a inquietarse.
Noctis se acercó un paso, sin saber por qué su pecho se sentía más ligero.
Sirio, satisfecho, apoyó la mejilla en el hombro de su padre y mantuvo la mano estirada hacia Noctis.
☁️ Excelente configuración.
☁️ Triángulo formado. Público presente. Rumores garantizados.
Los rumores, por supuesto, no tardaron.
Mariel fue la primera en susurrarlo en la cocina: que el señor Lucien había sostenido al heredero frente a todos. El mayordomo lo oyó y frunció el ceño. El jardinero lo comentó con el guardia de la puerta. En menos de una hora, el castillo entero sabía que algo había cambiado.
—Dicen que el heredero se calma solo con el asistente —murmuraban.
—Dicen que el señor Lucien se queda más tiempo en la habitación del niño.
—Dicen que…
☁️ Excelente difusión. Relaciones públicas en progreso.
Sirio dormía plácidamente cuando los rumores alcanzaron su punto máximo.
Noctis volvió a dejarlo en la cuna y se retiró con cuidado. Lucien se quedó unos segundos más, observando al pequeño rostro tranquilo.
No estoy hecho para esto, pensó.
Y aun así…
Sirio abrió un ojo apenas.
☁️ Tranquilo, papá.
☁️ Yo me encargo de que te acostumbres.
Cerró los ojos.
El castillo, por primera vez, empezó a hablar en voz alta de algo que no eran guerras ni acuerdos:
de una pequeña estrella que estaba cambiando la forma en que todos miraban a su señor.