Pov Melany Ashnot.
El día de mi boda descubrí la verdad, El dia que se suponía que seria el mas feliz de mi vida. Termino siendo mi peor pesadilla.
El hombre que amaba Jamas me amo. Fingió cada palabra, cada caricia… solo para llevarme directo a la muerte.
Su familia, cazadores. Yo, el premio.
Morí traicionada, con el veneno de su daga en mi sangre y el rostro de mi Esposo sonriente tomado de la cintura de Ella... Mi mejor amiga.
Todo fue un Engaño. Mi vida era una mentira. Una mentira que me habia llevado a mi inminente final.
Pero la Diosa me escuchó.
He vuelto.
Y esta vez, no dudaré.
Esta vez, arderán.
NovelToon tiene autorización de Yabl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
7. Repeticion infernal
Hay algo perverso en revivir lo que ya viviste. Especialmente si sabes lo que sucederá al final del camino. Y como cambiarlo. Como si el destino me perteneciera.
Erick me había observado desde lejos durante varios días, como si no supiera cómo acercarse. Como si la versión de él en esta vida aún no estuviera completamente construida.
Pero hoy fue diferente. Hoy, volvió a sonreírme.
Estaba sentado en las escaleras de la entrada del edificio de arte dramático, conversando con un par de compañeros. Llevaba una chaqueta azul oscura, jeans rasgados, y las mismas botas con las que solía acompañarme en mi antigua vida.
Y cuando me vio, se levantó.
Mi cuerpo se tensó. Casi por inercia. Un reflejo de lo que su presencia me provocaba.
—Hey —dijo.
—Hola —respondí seco
Erick sonrió, como si no notara mi tono.
—Te he visto un par de veces en clases. Eres buena. Muy intensa.
Las mismas palabras.
—Gracias —dije sin entusiasmo.
—Me llamo Erick, por cierto. No se si lo recuerdas.
Como si pudiera olvidarlo
—Melany.
—Lo se. ¿Quieres que estudiemos juntos para la clase de Dirección? Hay una escena grupal en la que estoy seguro que brillarías.
Claro que sí. ¿Y luego? ¿Invitarme a café? ¿Llevarme a conocer a tu familia de asesinos?
—No suelo estudiar con extraños.
—Entonces, déjame no serlo.
Y sonrió. Esa sonrisa que algún día me hizo temblar por dentro. Ahora solo me provocaba náuseas.
Me giré sin decir más y lo dejé ahí, camine lento, lo suficiente para que supiera que aun podia seguirme. Para que repitiera los mismo pasos.
Lo necesitaba cerca. Porque para destruirlo, primero tenía que dejarlo creer que tenía poder sobre mí otra vez. Tenia que hacerle creer que estaba ganando. Porque de esa manera, su caida sería mucho mas dolorosa
...----------------...
Horas más tarde, mientras almorzaba sola en el patio interior, Emma apareció.
Con sus trenzas sueltas, sus ojos brillantes, y esa sonrisa cálida que parecía imposible de desconfiar.
—¿Melany, cierto? —preguntó, fingiendo duda.
—Sí.
—¿Te molesta si me siento? No conozco a mucha gente aún.
Mentia Ella era popular. Querida. Sabía perfectamente a quién conocía y a quién no. Pero su estrategia era la misma, aparecer dulce, empática, desarmarte con la vulnerabilidad.
Le hice un gesto con la cabeza. Se sentó.
—Vi una escena tuya en clase el otro día. Fue increíble. ¿Tienes experiencia previa?
—Un poco. Teatro en casa.
—Pues… tienes algo distinto. Como si todo lo que dices lo sintieras de verdad.
Mi mandíbula se tensó. Porque eso también lo había dicho antes. La misma frase. La misma mirada.
—Gracias —respondí. No más.
Ella pareció notar mi distancia, pero no se fue. No lo haría. Estaban comenzando a formar el círculo otra vez.
—¿Vas a la fiesta que están organizando el viernes? Lucian va a ir. Todos quieren conocerlo mejor.
La mención de su nombre me sorprendió.
—¿Lucian?
—Sí. Al parecer, el hijo del presidente también baila y bebe. ¿Quién lo diría?
Sonreí levemente.
Lucian no era como ellos. No era parte del pasado. No encajaba en ese molde podrido.
Y justo entonces, como invocado por mis pensamientos, Lucian apareció a lo lejos. Pasó caminando por el borde del jardín. Su mirada recorrió el lugar hasta que se detuvo en mí.
Nuestros ojos se cruzaron. Fue un instante. Pero bastó para que Emma lo notara.
—¿Ya se conocen?
—Un poco —dije.
Emma sonrió, pero sus ojos observaron con más atención.
No dije nada más. Dejé que pensara lo que quisiera. Si ella iba a intentar entender mi relación con Lucian, que lo hiciera. Sería un error más en su cadena de subestimaciones.
Por la tarde, Seth apareció con una bolsa de dulces.
En mi antiguo presente, fue él quien me robó la primera risa en medio del estrés. Fue el quien destruyo la primera barrera.
—Vi esto en la tienda y pensé que alguien como tú lo apreciaría —dijo, dejando la bolsita sobre mi pupitre en clase.
Chocolate negro. Mi favorito.
—Gracias —respondí, con expresión neutra.
—¿No te gustan?
—Sí. Me encantan — respondi
Él pareció satisfecho.
Ahora Faltaba Claire.
El ciclo había comenzado. De nuevo. Pero esta vez… yo no era la misma. Esta vez, no creería en la magia de sus palabras. Esta vez, arderían.
...----------------...
Esa noche mientras dormia un olor familiar me golpeo. Unos brazos calidos abrazando mi cintura. Haciendome sentir como en casa.
Me removi entre las sabanas. Sus brazos se anclaron con mas fuerza en mi cintura.
— Duerme, Mel.— susurro.
Suspire satisfecha sintiéndome en casa.
— Esta vez... Voy a cuidarte—
¿O que parte de... ¡¡¡SON CAZADORES!!!, no entendiste?.🤦♀️°\🙄/°😒🤷♀️🙎♀️