"Ella me robó el protagonismo en la historia pero yo voy a escribir el final"
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capitulo 7 nightfall
—¿Qué pasó? ¿¡Qué pasó!? ¿¡Qué HARRY no cayó en mi encanto!? —gritaba Lisa desesperada—. ¡Harry Sunflowers! ¡Harry Sunflowers!
—Señorita… su dedo —susurró una sirvienta, asustada.
—¿Mi dedo? —Lisa lo miró—. Oh… tiene sangre.
—Venga, déjeme ayudarla. ¿Quién se lo hizo? —preguntó la sirvienta, curiosa, mientras le limpiaba la herida.
Idiota… ¿de verdad cree que le voy a decir que fui yo misma por la rabia de que Harry Sunflowers NO cayó ante mí?
—Lisa está haciendo una manualidad para el duque Dylan —dijo con ojos de perrito—. Me corté…
—Oh, señorita. Si quiere ayuda, solo dígalo. Si no puede, llámenos —respondió la sirvienta con dulzura.
—Una pregunta… ¿por qué la tal Celena está aquí? —preguntó otra, curiosa.
—Ah, esa es una víbora. Solo por ser Fall presume siempre que puede. Ahora anda amorosa con todos, no sé qué le pasa —respondió Lisa, seria.
—Me caes bien —rió la sacerdotisa—. ¿Cómo te llamas?
—Agustina, sacerdotisa —dijo haciendo una reverencia—. A partir de ahora, seré su sirvienta.
Mientras tanto, en el ducado:
—Elisabet está siendo acusada de atentar contra la vida de Dylan Winter, futuro Duque del Invierno —dijo un anciano, serio.
—¡Yo no hice nada, señor! ¡Él me hizo esperar! Me tiró vino… Me vio después de mucho… —lloró Elisabet, dramáticamente.
—Tío abuelo, tú sabes que hace unos días vino La Elegida a nuestra casa. Los propios sacerdotes dijeron que era ella, y dijo que vio a una mujer malvada. ¡Y era elisabet! —exclamó Dylan, firme.
—Sí, Dylan. Pero también sabes que tienes un compromiso con ella —respondió el anciano.
—¿Compromiso? ¿Acaso no te bastó con obligarme a casarme cuando era solo un adolescente? ¿Ahora que soy adulto también vas a decidir por mí? —dijo Dylan, enojado.
—Dylan Winter, tú eres ley. Un duque hace lo que debe hacer. Elisabet, vete afuera. Debo hablar con mi sobrino —ordenó el anciano, firme.
Elisabet salió y todas las sirvientas comenzaron a susurrar a sus espaldas.
—¡Son una basura! ¿Qué susurran de mí? —gritó ella—. ¡Yo seré dueña de TODO esto!
Mientras tanto, Celena seguía pensando en lo que pasó.
¿Cómo puede ser que Harry no haya caído en el encanto de Lisa? ¡Debe estar pasando algo!
—Ah… ¿por qué tanto grito? —dijo Celena, al ver a Elisabet—. Oh… cierto. Ella.
—Tú… tú, Celena, ¿verdad? —dijo Elisabet, enojada—. Dime la verdad, ¿qué clase de embrujo le hiciste a mi Dylan?
—¿Embrujo? ¿Por qué crees que soy… UNA BRUJA? —gritó Celena.
—Escuché que tu familia fue acusada por practicar cosas oscuras. ¡Además, cómo Dylan puede dormir cuando tú estás cerca! ¡ESO ES BRUJERÍA! —chilló Elisabet.
—Mirá, cara de fresita… No sé qué te dijeron ahí adentro, pero no sé nada de brujerías —dijo Celena, seria.
—¿Por qué tanto grito? Así Lisa no puede dormir… —dijo la supuesta elegida, haciendo un puchero.
—¡¿Así que tú eres Lisa?! La que dijo que yo era algo malo —Celena comenzó a empujarla—. ¿¡De qué basural te sacaron!?
—¡Oye! Lisa no vino de un basural… —lloriqueó Lisa—. Lisa fue encontrada por el duque Dylan…
—¡Basura! Eso es lo que sos. Mirá, inútil mocosa… ¡Yo amo a Dylan Winter! Y tú eres una zorra que se metió... ¡LISA! —la empujó con fuerza.
—¡¡Ayuda, por favor!! ¡¡Lisa está en peligro!! ¡Lisa tiene miedo! —gritó fingiendo llanto.
¿Espera, qué está pasando? ¿Por qué Elisabet está atacando a Lisa? ¡Esto nunca pasó! ¡Se supone que se llevaban bien en la historia! ¡Ella debía salvarla de un...!
—¡¡¡HAY UN NIGHTFALL AFUERA!!! —gritaron.
El caos estalló.
Los gritos llenaban los pasillos. Los Nightfall eran seres terroríficos, oscuros, deformes, con piel casi transparente y ojos vacíos. Se movían con rapidez y su aliento apestaba a sangre vieja y flores podridas. Estos monstruos no buscaban comida… buscaban oro y espíritus vivos.
Dylan salió con una espada brillante.
—¡No puede ser! ¡Es la Light Perla… la espada legendaria!
—¡Lisa, ven conmigo! —ordenó Dylan, tomándola de la mano.
—¿Por qué la agarra tan bruscamente? —se quejó Celena.
—Tú tienes el espíritu de la luz. Eres la sacerdotisa. A partir de hoy… ¡pelearás! —le dijo a Lisa. Luego miró a Celena—. Tú, Celena… sé una buena sirvienta y lleva a Elisabet lejos.
—¿¡Sirvienta!? Nadie me llamará sirvienta en esta vida —bufó Celena—. Primero dejaré a Elisabet… y luego veré qué hago.
—Malditos sean los Nightfall… arruinaron mi vida. Toda mi vida peleando para que no existan… ¡Y ahora esto! Ya verán. Por eso me llamo Dylan Winter.
—¡Lisa no quiere pelear con los Nightfall! ¡Son seres vivos! —lloró ella.
—No. Prácticamente no lo son. Son espíritus emergidos de una invocación prohibida… —miró al ducado—. ¡No importa! ¡Vamos!
Mientras dejaba a Elisabet en su cuarto, esta le habló:
—Tú los invocaste, ¿verdad? —dijo seria.
—¿¡Que yo qué!? ¿¡Por qué invitaría a los Nightfall al ducado!? ¡Son espíritus! —Celena estaba confundida.
—No me hagas reír… Por eso tu familia te vendió a los Winter. ¿Por qué crees que se llaman Nightfall? ¡Porque los Fall los trajeron a este mundo!
—¿Cómo? No… no puede ser…
Ahora entiendo todo. No estoy en el libro original. Estoy en una edición alternativa… una donde Lisa no es la elegida. Un personaje misterioso lo cambió todo…
En ese momento, la piedra de poder empezó a brillar. Todo quedó en pausa.
—Has ganado 100 puntos —dijo una vocecita robótica.
—¿Un… robot? ¿Quién eres tú? ¿Dónde está la voz? ¿La señorita?
Una pequeña esfera flotante apareció. Era metálica, con patitas de alambre y ojos digitales en forma de flor. Tenía una voz chillona pero dulce.
—¡Mi ama está ocupada, pero no te preocupes! ¡Aquí estoy yo! ¡Mucho gusto! ¡Soy Lie! Ahora que descubriste el gran secreto… ¡te ayudaré!
—¿Así que esta es la edición prohibida…? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué tiene que ver esto conmigo?
—¿No recuerdas? De niña deseabas estar aquí…
—Sí… pero quería ser la protagonista, porque ella ayudaba. No una sirvienta que tachan de bruja…
—Yo no creo que seas mala. Estás cerca de Dylan, estás en el ducado… Ahora debes buscar a Harry Sunflowers.
—¿¡Por qué!? ¿¡Qué tiene que ver él conmigo!?
—Digamos… que él también es como tú —dijo feliz—. No estás sola. Como Anabela tiene a Alan… tú tienes a Yohan.
—¿¡Yohan!? —Celena se sorprendió—. ¡¿Qué haces aquí!?
—No puedo decirte más. ¡Ve y pelea, heroína! —gritó Lie mientras desaparecía.
Aparicio una espada
—¡No puede ser…! —dijo Celena—. ¡Es una espada! Señorita Elisabet, ¡quédese aquí! ¡Yo salgo!
Salió corriendo. Afuera, Dylan peleaba con los Nightfall. Lisa lanzaba simples rayos de luz, pero los enemigos eran demasiado fuertes. Uno de ellos intentó atacar a Celena. Ella esquivó a la derecha, a la izquierda. Sabía que eran ciegos a la luz, así que aprovechó. Empujó su espada hacia su estómago.
—¡Esperen! ¿¡Esto…!?
—¡¡DYLAN, NO LOS ATAQUES!! ¡¡SON HUMANOS!! —gritó Celena.
Dylan se detuvo y miró a uno de ellos a los ojos. Se parecía a alguien que conocía…
Lisa lanzó una explosión de luz. Los Nightfall huyeron.
—¿Celena? ¿Qué haces aquí? —Dylan la tomó del brazo.
—Vine… a ayudarte —dijo, tímida—. No quería quedarme con Elisabet.
Dylan sonrió. Los cuerpos soltaron una energía oscura… y quedó claro: eran humanos. No espíritus.
—No puede ser… —dijo Lisa, abrazando a Dylan.
—¡Caballeros! ¡Identifiquen los cuerpos! —ordenó Dylan.
Eran aldeanos desaparecidos. El reino quedó en silencio. ¿Cómo fue posible? ¿Quién hizo esto?
—Señorita Celena, ¿pasa algo? —preguntó Lumi.
—¿Sabes dónde puedo encontrar a Harry? —preguntó, mirando unas flores.
—¡Esas… esas flores son del Reino de la Primavera! ¡Son exclusivas! Este reino no debería tener vegetación… ¡el invierno no lo permite! Pero en la primavera… hallaron la forma de hacer que las flores no mueran…
Mientras tanto, en el santuario:
—¿Así que Lisa Anabela? ¿¡Eres tonta o qué!? —dijo Alan, serio.
—Alan… sabes bien que no sé usar estos poderes. ¡No soy perfecta! No es fácil —sonrió ella.
—¿Crees que fue fácil para mí ser sacerdote? ¡En mi otra vida tenía 22 años! ¡Aquí tengo 50! —golpeó la mesa—. ¿Viste a Hana?
—A ver… no vi a ninguna segundona —rió—. No creo que esa esté con vida.
—Ten cuidado, Anabela. Recuerda: debes casarte con Dylan. Sabes que será rey… y entonces, todo será nuestro —dijo, feliz.
En el ducado:
—¡¡¿¡CÓMO QUE QUIERES VER A HARRY!?!! —gritó Dylan.
🐞Dato de hoy🐞
hana que es celena en su vida pasada ella hacia esgrima por eso sabía manejar la espada
Alan es el sumo sacerdote en la historia😡