NovelToon NovelToon
~El Error De Quedar Embarazada Del CEO~

~El Error De Quedar Embarazada Del CEO~

Status: En proceso
Genre:Romance / Embarazo no planeado / CEO
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yoryanis R.

Una noche.
Un error que no recuerdo.
Y ahora… estoy embarazada.
No sé quién es el padre.
Pero él sí sabe quién soy yo...


Espero te guste.📌💢

NovelToon tiene autorización de Yoryanis R. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 9

Aylin no fue a la oficina al día siguiente.

No porque quisiera.

Sino porque su cuerpo no se lo permitió.

Se despertó tarde, con una sensación pesada en el cuerpo y un leve mareo que no terminaba de desaparecer. Permaneció unos segundos mirando el techo, respirando lento, como si eso fuera suficiente para estabilizarse.

—Esto ya es demasiado…

murmuró.

Se sentó en la cama con cuidado y, casi por reflejo, llevó su mano al vientre.

Habían pasado… ¿qué?

¿Tres semanas?

No estaba completamente segura.

Pero sabía algo:

Esto no iba a desaparecer.

Más tarde, estaba sentada en una pequeña clínica, con un papel entre las manos y el corazón latiendo demasiado rápido.

—Señorita Aylin.

Levantó la mirada.

—Puede pasar.

El consultorio era sencillo, tranquilo. La doctora la recibió con una sonrisa profesional.

—Cuéntame, ¿qué estás sintiendo?

Aylin dudó un segundo.

—Mareos… náuseas… mucho cansancio.

La doctora asintió.

—¿Tu última menstruación?

Aylin bajó la mirada.

Hizo el cálculo mental.

Su estómago se apretó.

—Hace… como seis semanas.

Silencio.

La doctora anotó algo.

—Vamos a confirmar, pero por lo que dices… es muy probable.

Minutos después…

Todo estaba claro.

—Estás embarazada.

Aunque ya lo sabía…

escucharlo así, en voz alta, fue diferente.

Más real.

Más pesado.

—Aproximadamente seis semanas —añadió la doctora—. Es temprano, pero todo parece ir bien.

Seis semanas.

Aylin tragó saliva.

Seis semanas desde esa noche.

Todo encajaba.

—¿Debo… hacer algo especial?

—Descansar, alimentarte bien, evitar el estrés… lo normal.

La doctora sonrió levemente.

—Y empezar a aceptar que tu vida va a cambiar.

Aylin soltó una pequeña risa nerviosa.

—Sí… supongo.

Al salir de la clínica, el mundo se sentía distinto.

El mismo tráfico.

La misma gente.

Pero ella…

no era la misma.

Se detuvo un momento en la acera, mirando el papel que confirmaba todo.

Seis semanas.

—Es real…

susurró.

Y por primera vez…

no sintió solo miedo.

También algo más.

Algo pequeño.

Difícil de explicar.

Esa tarde, decidió pasar por un supermercado.

Compró cosas simples: frutas, galletas saladas, jugos.

Todo lo que, según internet, ayudaba con las náuseas.

Mientras caminaba entre los pasillos, se detuvo frente a una sección.

Ropa para bebé.

Se quedó quieta.

Mirando.

Sin tocar nada.

—Es muy pronto…

murmuró.

Y aun así…

no pudo evitar sonreír un poco.

Cuando llegó a casa, dejó las bolsas en la cocina y se sentó en el sofá.

El cansancio volvió de golpe.

Más fuerte.

Más profundo.

Cerró los ojos un momento.

—Solo un rato…

Pero no durmió.

Porque su celular sonó.

Abrió los ojos.

Nombre en pantalla:

Kael.

Su corazón dio un salto.

—…

Dudó.

Pero contestó.

—¿Hola?

—No viniste hoy.

Directo.

Como siempre.

Aylin suspiró.

—No me sentía bien.

Silencio al otro lado.

—¿Fuiste al médico?

La pregunta la tomó por sorpresa.

—Sí.

—¿Y?

Aylin se quedó quieta.

Esa era la oportunidad.

Decirlo.

Terminar con todo.

Pero—

—Nada grave.

Otra vez.

Otra mentira.

Pequeña.

Pero cada vez más difícil.

Kael no respondió de inmediato.

—Bien —dijo al final—. Descansa.

Pero no colgó.

Y ese silencio…

se sintió diferente.

—Aylin.

—¿Sí?

Pausa.

Corta.

Pero intensa.

—No te exijas tanto.

Su voz sonó… distinta.

Más suave.

Más real.

Aylin apretó ligeramente el teléfono.

—Lo intentaré.

—Hazlo.

Y ahora sí colgó.

Aylin se quedó mirando la pantalla unos segundos más.

Pensando.

Sintiendo.

Confundida.

Porque Kael no estaba actuando como esperaba.

Y eso…

la descolocaba.

Esa noche, mientras comía unas galletas saladas sentada en la cama, volvió a hacer el cálculo.

Seis semanas.

Seis.

Su mano volvió a su vientre.

—Hola…

susurró, casi sin pensar.

Y luego se quedó en silencio.

Como si esperara una respuesta.

No la hubo.

Pero no la necesitaba.

Porque esta vez…

no apartó la mano.

1
Lunove
interesante muy bueno la verdad.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play