NovelToon NovelToon
Secretos Y Pecados.

Secretos Y Pecados.

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Reencuentro / Amor-odio / Mundo de fantasía / Amor a primera vista / Romance
Popularitas:324
Nilai: 5
nombre de autor: Estefaniavv

Tres casi hermanos, una finca cargada de sombras y un destino que se escribe en la sangre. Sofía, una científica brillante cuya única pasión es un laboratorio que la aísla del mundo; Julián, un hombre de un temperamento volcánico que oculta un poder devastador; y Esmeralda, la calma necesaria en medio de la tormenta familiar. En un lugar donde la tierra parece estar viva, los tres se verán arrastrados por deseos prohibidos y amores que desafían su lógica, mientras el misterio científico de su legado amenaza con consumirlos a todos.

NovelToon tiene autorización de Estefaniavv para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5: Rodrigo

...Rodrigo...

Como Julián y yo esperábamos, nuestro negocio fluyó con una precisión que rozaba la perfección. Desde la oscuridad, estábamos empezando a reinar en el mundo tecnológico. Mi filosofía siempre ha sido clara: el anonimato es el poder absoluto. Si el mundo no sabe quién eres, no puede anticipar tu próximo movimiento. Nuestra intención era mantenernos bajo el radar hasta que el "jaque mate" fuera inevitable.

Vengo de una familia de linaje hotelero; una cadena de hoteles de lujo que se extiende por los continentes. Mi hermano y yo quedamos como únicos herederos cuando yo apenas tenía dieciocho años. Tuve que endurecer el corazón y hacerme cargo de un imperio de ladrillos y recepciones antes de saber qué quería hacer con mi propia vida. Sin embargo, mi avaricia como hombre de negocios nunca se sació con el sector inmobiliario. Quería expandirme, quería el control del futuro: la tecnología.

Conocí a Julián en la universidad, donde yo solía dar clases magistrales a honores. A pesar de ser un estudiante, su mente operaba en una frecuencia distinta; era brillante, casi aterradoramente capaz. Forjamos una amistad basada en la ambición compartida. Cuando me confesó su deseo de construir su propia empresa, supe que había encontrado a la pieza que le faltaba a mi rompecabezas. Hoy, somos dueños de la industria tecnológica más grande de Suiza, exportando innovación a todo el planeta. Para el resto del mundo, yo soy simplemente el dueño de una cadena de hoteles; un perfil lo suficientemente alto para justificar mi riqueza, pero lo suficientemente bajo para que nadie sospeche que controlo las redes que mueven la información global.

—Rodrigo, planeo ir a visitar a mi familia y hablarles sobre lo que hacemos —me dijo Julián mientras revisábamos unos balances en el penthouse—. Me voy este viernes.

—Nunca has mencionado dónde viven exactamente —comenté, girando mi copa de cristal—. ¿Dónde es ese refugio del que tanto hablas?

—Queda en una finca ubicada en las afueras de Italia, en un pequeño enclave que parece detenido en el tiempo, un pueblito español —respondió con una media sonrisa.

Me quedé helado por un segundo. Saqué mi teléfono y le mostré una ubicación exacta en el GPS.

—Casualmente, acabo de ubicar a mi hermano. Viajaré a España; este es el punto exacto donde lo vieron por última vez —le mostré la pantalla.

Julián soltó una carcajada cargada de ironía.

—Bueno, amigo... creo que viajaremos juntos. Porque allá es exactamente a donde voy.

—Qué casualidad tan maldita —masmullé—. ¿Cuándo nos vamos?

—Mañana. Te pediré un lugar en mi vuelo —dijo Julián, tratando de ser práctico.

—Jajaja, amigo... con tanto dinero y sigues siendo tan humilde. No tengo ganas de compartir aire con desconocidos en un vuelo comercial. Nos vamos en el mío —sentencié. Julián rodó los ojos, pero no discutió; sabía que mi jet privado era mi santuario de silencio.

Aterrizamos en aquel poblado horas después. El aire era distinto, cargado de una energía que no lograba descifrar.

—¿A dónde vas ahorita? —le pregunté mientras bajábamos la escalerilla.

—Es tarde y no quiero llegar a casa hoy, prefiero darles la sorpresa mañana —Julián se estiró, luciendo impecable incluso tras el viaje—. Me provoca recorrer un rato la ciudad, ¿me acompañas?

—Bueno, no tengo nada mejor que hacer. Tengo que buscar a mi hermano, y aunque dudo que él frecuente los sitios que tú visitas, no pierdo nada con verificar.

Llegamos al club, estábamos en medio de una conversación entre tragos cuando entre el público ve a la "escurridiza" de Boston estaba aquí, en medio de este pueblo perdido, no le quito la vista hasta que nuestras miradas conectaron. Ella se me quedó fija, desafiante, hasta que algo la distrajo y volvió a su grupo.

Decidí que la curiosidad era un lujo que no podía permitirme más. Me aventé en su dirección. Yo no suelo perseguir chicas; mi orgullo es demasiado grande para eso. Normalmente, ellas vienen a mí. Pero esta mujer traía un vestido rojo jodidamente sexy que parecía diseñado para desquiciarme. El solo pensamiento de pasar mis manos por esos muslos y subir la tela un poco me nubló el juicio. Soy lo opuesto a Julián; no busco variedad, solo sacio mis ganas cuando el instinto me lo pide. Pero ella... quizás solo se estaba haciendo la interesante.

Me acerqué por detrás y la tomé por la cintura. Al sentir el tacto de su piel bajo mis dedos, mi imaginación voló a lugares oscuros; solo podía pensar en hacerla mía ahí mismo, contra la pared del baño. La agarré con fuerza, asegurándome de que esta vez no pudiera escapar como lo hizo en la conferencia. Para mi sorpresa, accedió a bailar. Su cuerpo se pegó al mío y el calor que emanaba era embriagador.

—Podemos usarnos —susurró ella de repente.

Esa combinación de palabras me incendió la sangre. ¿Usarnos? Si eso era lo que quería, yo estaba más que dispuesto a complacerla. La acerqué más, eliminando cualquier rastro de aire entre nosotros. Le levanté el mentón con mi mano, obligándola a mirar mis ojos, tratando de descifrar si aquello era un reto o una invitación. No vi retroceso. Vi fuego.

Me acerqué y capturé sus labios. Mi boca probó su dulzor por primera vez y, por un segundo, el mundo se detuvo. No hubo rechazo. Ella se quedó inmóvil, procesando el impacto, así que profundicé el beso. Introduje mi lengua en su boca, saboreándola con una posesividad, y ella comenzó a responder, aceptándome, devolviéndome el fuego.

Por instinto, mi mano bajó de su espalda hasta su trasero, apretándolo con fuerza, reclamando lo que sentía que ya me pertenecía. Ella soltó un gemido ahogado contra mis labios, pero entonces, algo cambió. Fue como un despertar súbito. Se separó de mí y, antes de que pudiera reaccionar, me propició una cachetada que resonó por encima de la música.

—¡Imbécil! ¿Qué intentas? —gritó Sofía, con los ojos echando chispas de odio.

—Lo mismo que tú intentabas cuando mi boca estaba en la tuya y no hacías nada por frenarme —le respondí, sintiendo el ardor en mi mejilla pero manteniendo la sonrisa arrogante.

Me miró con un odio puro, se inmutó por un segundo como si quisiera decir algo más, pero se dio la vuelta y desapareció entre la gente. Me quedé allí, en medio de la pista, tocándome la cara. No sé cómo describir lo que siento, pero una cosa es segura: esa mujer va a ser mía.

Rodrigo piginty 36años

1
Estefaniavv
🥰🥰👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play