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Entre La Vida Y El Silencio

Entre La Vida Y El Silencio

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Completas
Popularitas:6.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Un joven sufre un accidente automovilístico después de una noche Que se borracha porque pierde la mujer que amaba y queda en coma durante dos años. En el hospital, una doctora se encarga de su cuidado diario y nunca pierde la esperanza de que despierte.
Con el tiempo, su dedicación crea un vínculo especial entre ambos, más allá de lo médico. Cuando el chico finalmente despierta, comienza una nueva etapa de recuperación donde poco a poco ambos descubren que lo que los une se convierte en amor.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6: La foto que lo rompió todo

Al día siguiente me levanté con la cabeza pesada, como si todavía tuviera la noche encima. El cuarto estaba en silencio, ese silencio frío de la mansión que ya se me estaba volviendo costumbre. Afuera, Manzanares seguía igual de tranquilo, como si nada pasara, como si el mundo no supiera lo que a mí se me estaba cayendo por dentro.

Me senté en la cama despacio, pasándome la mano por la cara.

—“Qué noche…” —murmuré.

Agarré el celular sin muchas ganas. La pantalla estaba llena de notificaciones, pero había un chat que me llamó la atención de una sola vez.

Mi mejor amiga: Isabela Cárdenas.

Isabela no era de las personas que escribían por escribir. Cuando ella hablaba, era porque algo pasaba de verdad.

Abrí el chat.

Isabela: —“Edwin, cuando despiertes léeme esto por favor.”

—“No sé cómo decírtelo bien… pero tienes que ver algo.”

Sentí un vacío raro en el estómago.

Le respondí:

—“¿Qué pasó?”

Pasaron unos segundos. Nada.

Luego llegó otro mensaje.

Una foto.

La abrí.

Y el mundo se me quedó completamente quieto.

Era ella.

Mi novia.

Besándose con mi mejor amigo.

Sebastián Rojas.

Se estaban besando.

Claro.

Sin dudas.

Sin explicación.

Sin respeto.

Sentí un golpe en el pecho, como si algo me hubiera arrancado el aire de golpe. Me quedé mirando la pantalla sin parpadear, como si si la miraba lo suficiente todo se fuera a borrar.

—“No…” —murmuré— “esto no puede ser…”

Volví a mirar la foto.

Y otra vez.

Pero no cambiaba.

Era real.

El celular me tembló en la mano.

Respiré hondo.

Una vez.

Dos.

Pero el aire no entraba bien.

El pecho me pesaba.

Volvió a vibrar el celular.

Isabela otra vez.

Isabela: —“Lo siento… yo los vi anoche. No sabía cómo decírtelo antes.”

Me quedé sentado en la cama.

Todo se me vino encima al mismo tiempo.

La pelea con mi papá.

La borrachera.

El vacío de la casa.

La sensación de no tener a nadie.

Y ahora esto.

Traición.

Una detrás de otra.

Le escribí:

—“¿Desde cuándo pasa esto?”

Ella tardó un poco.

Isabela: —“No te puedo decir exactamente desde cuándo… pero no es de ahora. Se notaba raro hace tiempo. Ellos se veían mucho cuando tú no estabas.”

Tragué saliva.

Sentí rabia, pero no sabía contra quién exactamente.

Contra él.

Contra ella.

Contra mí.

Le escribí a ella.

A mi novia.

Yo: —“¿Es verdad?”

Pasaron segundos largos.

Luego respondió.

Ella: —“No es lo que piensas…”

Leí eso y solté una risa sin alegría.

Una de esas risas que salen cuando uno ya no sabe qué sentir.

—“Siempre dicen lo mismo…” —murmuré.

Escribí otra vez:

—“¿Entonces qué es? ¿Un beso también tiene explicación?”

Silencio.

Nada.

No respondió más.

Me levanté de la cama de golpe.

Caminé por la habitación sin rumbo.

La mansión estaba demasiado silenciosa afuera.

Demasiado perfecta para lo destruido que yo estaba por dentro.

Miré por la ventana.

Manzanares seguía igual: frío, neblina bajando, gente viviendo su vida normal.

Y yo aquí.

Roto.

—“Qué bonito todo…” —dije con ironía— “todo se cae al mismo tiempo.”

Me senté otra vez en la cama.

Miré la foto de nuevo.

No quería, pero la miré.

Se estaban besando.

Mi amigo.

Mi novia.

Dos personas que yo confiaba.

Dos personas que estaban dentro de mi vida.

Y ahora… no.

Isabela volvió a escribir.

Isabela: —“Edwin… no te quedes solo con eso. Pero sí… tienes derecho a sentirte mal. Mucho.”

Cerré los ojos.

Respiré fuerte.

—“Claro que tengo derecho…” —murmuré.

Pero no sabía qué hacer con eso.

Porque una cosa es sentir…

y otra muy diferente es no saber qué hacer con lo que uno siente.

Me quedé en silencio largo rato.

Sin moverme.

Sin hablar.

Solo con la foto abierta en la pantalla.

Como si mirarla pudiera darme una explicación que no existía.

El celular volvió a vibrar.

Isabela otra vez.

Isabela: —“Si quieres hablo contigo. No te quedes solo con esto.”

Pero yo no respondí.

No porque no quisiera hablar…

sino porque en ese momento no sabía cómo se habla cuando algo dentro de uno ya se rompió.

Me levanté lentamente.

Fui al baño.

Me miré en el espejo.

Tenía la cara cansada.

Los ojos diferentes.

Como si hubiera envejecido en una sola noche.

—“Parce…” —me dije bajito— “¿qué está pasando contigo?”

Nadie respondió.

Porque nadie podía.

Volví a la habitación.

El celular seguía en la cama.

La foto seguía ahí.

Imposible de ignorar.

Imposible de borrar.

Y en ese momento entendí algo duro:

no siempre uno se rompe de golpe…

a veces uno se rompe poquito a poquito…

hasta que un día una sola imagen termina de destruir lo que quedaba en pie.

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Normaangelica Medina Ortiz
historia buena pero frases repetidas constantemente, sobretodo el "sinceramente" final un error,los protagonistas se enteraron que Marcela está embarazada cuando tiene 3 meses, después narran que 8 meses después ella empieza con dolores de parto y todavía falta uno ... entonces la bb nace de 11 meses??🤷ojo con ese "pequeño" detalle
Yulexi De Fernández: de esa parte
total 2 replies
Normaangelica Medina Ortiz
porque insistir en el SINCERAMENTE
Normaangelica Medina Ortiz
demasiados, ay no ! y sinceramente
Ana Cortes
que bueno que Edwin se esté dando una oportunidad con la doctora
Ana Cortes
como que las fechas o considen porque cuando se hizo novio de Valeria tenía 23 años y ellos duraron más de 6 meses juntos de novios hasta la muerte de Valeria y fue en el funeral que el salio y se fue a recorrer la ciudad a gran velocidad y fue que tuvo el accidente que lo dejó en coma y ahora que despierta la doctora le dice que lleva en coma más de 1año en ese estado
Yulexi De Fernández: la verdad que yo cuando la hice amiga ni no conseguí bien la fecha más o menos pero más o menos entre un año y dos años más o menos no me recuerdo bien
total 2 replies
Ana Cortes
debe de sentirse horrible perder al amor a tan temprana edad
Ana Cortes
pobre Edwin la vida no a sido nada de generoso con él
Ana Cortes
que pena por Valeria enfermarse y estar tan mal y pobre de Edwin ya que él está enamorado de ella
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