en un mundo alternó, entre guerras de imperios la pas solo se logrará con alianzas matrimoniales y Zaidymar decide sacrificarse por su padre y hermano.
el emperador del reino frio casi los mata en la batalla y ahora ese emperador lo que más desea es matar a su padre.
no pudo humillarlo en el campo de batalla, pero tratará de hacerlo con su hija, verlos arrodillados a sus pies es lo que más desea.
¿lo logrará o Zaidymar será su dolor de cabeza?
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CAPÍTULO 06
Dante no soportaba la vergüenza y molesto se pone de pie y sin decir nada solo se retira, dejando a su amigo algo inquieto, sin entender lo que estaba pasando.
Zaidymar al ver que Dante se retiraba suspira profundamente y se empieza a echarse aire con sus manos, estaba con los nervios al límite y si tenía miedo, por un momento llego a pensar que ese hombre tan guapo, tan feroz la iba a matar por lo que le hizo, nunca se esperó que ese hombre del que todos decían que era un demonio, la perdonara por casi matarlo.
Estaba sin poder creer lo que había pasado, pero en el momento que se recostó en la cama ya más tranquila empezó a pensar «sí que es un hombre imponente y da mucho miedo, tiene una mirada de asesino loco, pero algo de lo que nadie habla es de lo guapo que es.
Lo acepto por un momento me deje llevar por su belleza, pero soy fuerte, no caí en sus encantos masculinos y creo que mi plan dio resultado; después de lo que le dije y le hice de seguro no volver a visitarme, mientras se mantenga alejado de mi encontrare la manera de escapar de aquí, fingir una muerte o a ver que se me ocurre para poder irme de este lugar sin que ese demonio me siga.
Para mi plan va a pasar un tiempo, espero poder verlo, aunque sea una vez más, claro tiene que ser de lejos, por que si lo tengo cerca nuevamente creo que no lo podre soportar y terminare llorando por el miedo que me da.
Aunque es extraño que lo haya podido someter por un momento, no entiendo ¿qué paso? Se supone que ese hombre es el mas fuerte y temible sobre la tierra, hasta derroto a mi padre en batalla, entonces ¿Por qué yo logre derribarlo tan fácil?...
Es algo extraño y ahora que lo pienso debí aprovechar ese momento para matarlo, no tenia que haberlo dejado vivo, pero no tuve el valor de presionar esa daga en su cuello, si lo pensé, quise hacerlo, pero en el momento que miré brotar esa sangre el miedo me invadió, simplemente no tuve el valor de hacerlo, creo que no sirvo para esto de ser asesina.
Supongo que ya no hay mas que hacer, porque otra oportunidad como esta no la voy a tener, es mejor concentrarme en mi plan para salir de aquí y tengo que pensarlo muy bien, por que ese hombre, como todos aquí tienen que pensar en que e muerto para que nadie me busque o me siga.
Mientras pensaba sin darse cuenta se fue sintiendo tranquila y el cansancio la venció se quedo dormida sin darse cuenta hasta el día siguiente. Eran las 5 am y esa costumbre que su padre y hermano le inculcaron no se le quitaban de levantarse temprano.
En el momento que se sentó en la orilla de la cama su doncella entro con una bandeja de agua para que se enjuaga el rostro; su doncella la ayudo a cambiarse, se puso un vestido sencillo, era largo llegaba hasta los tobillos, su falda era algo floja, pero no tan amplia como la de los vestidos elegantes, una faja en la cintura que amarraba con un listón chico en la parte de enfrente llegaba debajo de su pecho.
Era de manga larga, con un cuello cuadrado y un escote discreto, unas botas que cubrían sus pantorrillas y su cabello que era largo lo sujeto en una cola alta.
Era ropa como la de su doncella, para Zaidymar era la mejor porque era cómoda, no como esos vestidos elegantes que usaban las jóvenes nobles, eran grandes, pesados y pensaba que en ese lugar realmente no necesitaba de todas vanidades para verse hermosa o sobre saliente, lo que realmente quería era pasar sin que nadie le prestara atención, solo de esa manera sus planes iban a tener éxito.
Su doncella y ella fueron a recoger leña y aprovechar para conocer ese pequeño patio que tenía al salir de la torre, que estaba dentro del castillo; era un espacio bastante agradable y solo.
Esa parte del castillo tenía un patio de 40 metros, había un árbol que en ese momento estaba cubierto por la nieve, una mesa de madera y troncos de arboles que estaban como bancos para sentarse.
Tambien tenia un gran espacio para poder correr, se podía ejercitar si lo quería y lo mejor es que a esa parte del palacio nadie iba algo de lo que ella se dio cuenta a como pasaron los días.
Estaban en su tercera semana de haber legado y lo mejor era Dante no había ido a verla, empezaba a sentirse cómoda, como si estuviera en casa; la torre ya la estaban adecuando a su gusto, se habían traído algunas cosas de las otras partes del palacio para decorar, claro todo lo hicieron sin que nadie se diera cuenta.
Zaidymar por las noches recorría parte del palacio, aunque no se alejaba mucho y siempre se cuidaban de que nadie las mirara; solo habían estado en algunas salas del palacio, que estaban cerca de la torre y de lo que se dieron cuenta que toda esa parte estaba casi abandonada, ni siquiera limpiaban todo estaba lleno de polvo y había muchas fotos de una hermosa mujer.
Era ya media noche y esta vez Zaidymar decidió ir sola a explorar un poco más, caminaba por esos pasillos enormes y largos, lo hacia con un candelabro de tres veladoras para aluzarse, siempre lo hacia con cuidado, sin hacer ruido.
Era extraño ese pasillo porque no tenía puertas, solo una y estaba al final. Era un lugar que causaba escalofríos de lo solitario que estaba, con polvo, todos estaba tapado con sábanas blancas y esas ventanas enormes que estaban a lo largo de ese pasillo lo hacían ver a un más aterrador.
Lo bueno era que Zaidymar no era una mujer miedosa y la curiosidad era mucho más grande, quería ver que había detrás de esa puerta tan extraña.