Ella solo quería olvidar aquella noche.
Él jamás dejó de buscarla.
Dos gemelos, un secreto guardado durante cinco años y un reencuentro que no estaba en los planes de nadie.
El amor, el pasado y la verdad chocarán cuando el destino decida intervenir.
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୨୧Jake୨୧
Ella no podía creerlo.
Era él.
Ariana se puso de pie lentamente. El cuerpo le reaccionó antes que la mente: un leve temblor recorrió sus manos. Aun así, se obligó a mantenerse firme y alzó la mirada.
—¿Estás bien? —preguntó con cautela—. Ya es la segunda vez que te veo así.
Taehyun se incorporó al escucharla y dio un paso hacia ella. Ariana retrocedió instintivamente, alerta, como si su cuerpo recordara antes que su memoria.
—Vampirita… —dijo él con una sonrisa relajada—. ¿Dónde estuviste todo este tiempo?
Ella frunció el ceño.
—S-señor, yo no soy ninguna vampirita —corrigió, algo titubeante—. Tengo nombre. Soy Lee Ariana.
—¿Lee Ariana…? —repitió, saboreando el nombre—. Entonces dime, ¿sabes por qué te llamo así?
—No —respondió, confusa.
Taehyun señaló su propio cuello.
—Porque esa noche me mordiste aquí. Bastante fuerte.
El rostro de Ariana se encendió de inmediato al entender. Bajó la mirada y, respirando hondo, hizo una pequeña reverencia.
—Le pido perdón, señor Jake, por lo que pasó esa noche —dijo con la voz apagada—. Yo… estaba asustada. Me habían drogado.
Taehyun se quedó inmóvil.
No solo lo había llamado Jake.
También había sido drogada.
—Si yo esa noche no hubiera estado drogado —dijo al fin, con un suspiro pesado—, nunca te habría tocado. Jamás.
Hizo una pausa.
—Aun así… lo recuerdo todo como si hubiera sido ayer.
Esas palabras fueron el quiebre.
Ariana apretó los labios. Sus ojos se llenaron de lágrimas que se negó a dejar caer.
—Eso no basta —dijo con la voz quebrada—. Decir “no te hubiera tocado” no cambia nada. Yo tuve que huir… esconderme… criar sola a dos niños, mientras tú seguías con tu vida, quién sabe con quién.
El gesto despreocupado de Taehyun desapareció por completo.
La sujetó de los brazos, esta vez con fuerza contenida, mirándola directo a los ojos.
—¿Dijiste niños? —preguntó, tenso—. ¿Qué niños?
Ariana apretó los labios y giró el rostro.
—Señorita Lee… —su voz bajó—. ¿Esos niños son míos?
—¿Y qué harías si lo fueran? —respondió ella sin mirarlo.
Taehyun soltó sus brazos lentamente. El peso de esa noche finalmente cayó sobre él.
—Dígame la verdad —pidió—. ¿Qué pasó después de esa noche?
Ariana iba a responder cuando el teléfono de él vibró. Contestó con visible fastidio.
—¿Hola? … ¿Cómo que esa idiota…?
Colgó con brusquedad. Ariana no alcanzó a decir nada cuando él tomó su mano.
—¿Cuándo nos veremos otra vez?
—No lo sé… trabajo mucho —respondió, jugando nerviosa con los dedos.
—El miércoles —decidió—. Aquí.
—E-espere, señor Jake… —dudó—. ¿Dónde exactamente?
—En este parque.
Se fue sin mirar atrás.
Ariana no vio cómo el hombre que creía llamar Jake subía a un auto de lujo.
—Yonghoon, dime que es mentira que Lucia intentó hacerse daño solo porque la dejé —gruñó Taehyun dentro del coche.
—Señor… parece que no —respondió el asistente—. Su madre llamó llorando. Está en el hospital.
Taehyun colgó y dejó escapar un grito de frustración, golpeando el respaldo.
—¿Así que ahora soy “Jake”? —rió con ironía—. Lee Ariana… eres tan distinta. Nada que ver con Lucia.
Ariana caminaba hacia su casa cuando una mano se posó sobre su hombro. Se giró sobresaltada.
—¿Qué haces aquí sola? —preguntó Jaehyun, serio.
—Y-yo… nada —respondió ella con una risa nerviosa.
—¿Quién era ese chico? —insistió—. Te vi con él.
—Un amigo —mintió.
Jaehyun la observó en silencio.
—¿Desde cuándo? ¿Cómo lo conoces?
Ariana nunca le dijo que había encontrado al padre de los gemelos.
—Es… un viejo amigo —respondió, evitando su mirada.
—Así que por eso entraste a la empresa Kang —murmuró.
Ella lo miró sorprendida, pero él solo sonrió con calidez.
—Sube. Te llevo a casa.
Durante el trayecto, Jaehyun no pudo callar más.
—Ese chico no es solo un amigo, ¿verdad?
Ariana miró por la ventana.
—¿Y si no lo fuera?
—Esa gente no es buena —dijo él—. No te acerques por los niños.
Ella entendió que lo tomaba por un gigoló.
—Tal vez no tuvo opción —intentó defender—. Quizás fue un error.
—No —replicó él—. Esa gente siempre es igual.
Ariana se sintió herida. Al llegar, bajó del auto.
—No te metas en mi vida —dijo antes de irse.
Jaehyun apretó el volante.
—Taehyun… ¿por qué siempre tú…? —susurró.
En casa, Ariana entró frustrada y dejó claro que no quería ser molestada.
—¿Entendiste lo que dijo mamá? —susurró Theo.
—Shhh —respondió Noah—. Está enojada.
Ariana se dejó caer en la cama, mirando el techo.
—No puedo creerlo… —murmuró, hundiendo la cara en una almohada—. Es demasiado guapo.
Rió sola, sonrojada, hasta caer de la cama.
—¡Ay! —se quejó—. Tendré una cita con el padre de mis hijos…
Nunca había vuelto a tener novio. Cuando sabían de los gemelos, todo terminaba.
—Con razón mis niños salieron tan lindos… —susurró.
En ese momento, los gemelos se fueron corriendo y comenzaron a saltar sobre la cama de sus cuarto .
—¡MAMÁ! ¡ENCONTRO A PAPÁ! —gritaron felices.