Luego de llevar 6 años en un matrimonio sin amor , Bella, entiende por fin que no siempre existe el final feliz... o talvez si.
NOVELA EDITADA.
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Capitulo 6
Ese mismo día, más temprano, bella se despertaba con las risas y los besos de los tres hombres de su vida. Sus pequeños hijos llegaron en el momento juntos cuando sentía que su vida que había ido a pique.
Los tres angelitos llevaron de besos su cara y dijeron al mismo tiempo.
- Feliz cumpleaños mami.
Los tres le entregaron un regalo diferente y Bella sonrió con cada uno de ellos.
- Gracias mis príncipes. Los regalos me gustaron mucho.
Timoteo:¿Estás menos enojada entonces?
Bella Sonrió y dijo.
-¿Cómo podría estar enojada con ustedes? Niños yo los amo. Pero jamás vuelvan hacerme lo de ayer.
Tres asintieron y luego de jugar un poco con su mamá en la cama bajaron para desayunar todos juntos.
Bastian y Flor habían ido temprano a la casa para saludar a Bella así que ellos también se unieron al desayuno familia. En la noche Bastian le pidió a Bella y a los niños que se arreglaran para ir todos a cenar juntos, ya que ese sería su regalo de cumpleaños y los chicos emocionados asintieron y se fueron a arreglar.
Al salir se veían hermosos con sus prendas iguales.
Cuando vieron bajar a su madre los tres la miraron con admiración. Bella a pesar de estar cumpliendo treinta y dos años se veía mucho más joven, su belleza era única y los niños adoraban a su mamá.
Bautista de pronto frunció su rostro y dijo.
- Mamá está más linda de lo habitual.
Derek: Si, muchos hombres volteará a verla hoy.
Timoteo sonrió confiado y dijo.
- Mami no necesita a ningún hombre, para eso estamos nosotros tres.
Flor quien estaba escuchando todo lo que estos decían, sonrió y dijo.
- Tranquilo trío de monstruos su madre por más que tenga a alguien a su lado jamás los dejara de querer.
Los tres miraron mal a su tía y Bastian también.
Bastian miro a sus sobrinos y dijo.
- Tranquilos chicos, yo estoy con ustedes.
Flor codeó a su esposo y dijo.
- No le enseñes a ser igual a ti a los niños. Pobre Bella ella también necesita amor.
Bastian y los niños mientras veían como Bella bajaba la escalera contestaron al mismo tiempo.
Nos tiene a nosotros, no necesita más
Flor suspiró ya que sabía que era una guerra perdida contra los cuatro cavernícolas y miro a su amiga con pesar. Bastian era el hombre más sobre protector del mundo y luego venían esos demonios que tenía por sobrinos.
Bella al ver la cara de su amiga dijo.
- ¿Pasa algo?
Flor sonrió con malicia y acercándose a ella dijo.
- Si le decía a los chicos que ya es hora de que te consigas un novio nena. No estarás así de buena para siempre.
Bella miró el rostro de sus hijos y de su hermano y sonrió divertida.
- Ya Flor, tengo otras prioridades por el momento. No pensemos en eso y vayamos a comer tengo mucha hambre.
Los niños sonrieron al escuchar las palabras de su madre y miraron con burla a su tía. Bastian por su parte miro mal a su esposa y dijo
- Lo ves, ella nos tiene a nosotros, no necesita más. Ahora vamos o se nos hará tarde.
Flor miró mal a todos y dijo en susurros.
- Si sigues en ese plan, esos cuatro no te dejarán conseguir un novio nunca. Bell sé que te hirieron, pero no puedes cerrarte al amor solo por un tropezón. Tú mereces ser feliz amiga.
Bella solamente sonrió y tomando su brazo dijo.
- Lo tendré en mente. Ahora vamos.
Flor no dijo nada más y únicamente se dedicó a ir junto con ella hasta el coche.
Bella, por otro lado, luego de subir al auto se quedó algo pensativa. Si bien su idea era que al separarse de Luciano pudiera encontrar nuevamente el amor, sus planes cambiaron cuando sus tres angelitos llegaron. Ella sabía que el ser madre no era un impedimento para formar otra familia, pero quién podía querer a una madre soltera y con tres hijos. Saco esos pensamientos de su cabeza cuando escucho a Bautista hablar.
- ¿Mami estás bien?
Bella sonrió cálidamente y dijo.
- Si mi cielo estoy feliz y con mucha hambre.
Timoteo sabía que algo le preocupaba a su mamá pero nada más dijo.
- Yo quiero pizza.
Derek: Y yo un filete.
Bautista: Pasta.
Bella miró a sus hijos con amor y dijo.
- Yo quiero los tres.
Los niños sonrieron divertidos y Bella beso sus mejillas. Ella creía a veces que con solamente ellos bastaban, esos niños llenaban cada espació en su vida y por el momento no necesitaba más.
Al cabo de cuarenta minutos llegaron al restaurante favorito de Bella y al bajar llamaron la atención de todo mundo.
Era raro ver a la familia Cordera completa mostrándose en público. Al ingresar al restaurante fueron guiados a su mesa y allí compartieron su comida con normalidad. De otro lado del salón, el representante que habían enviado de la asociación Montoya, vio a la mujer y al reconocerla dijo
- Mire señor, allí se encuentran los hermanos Montoya.
El hombre que lo acompañaba era el presidente de las empresas Montoya, miro en dirección a la mesa y dijo.
- Ya veo. Luego pasaremos a saludar y recuérdame concretar otra cita con ellos para hablar del acuerdo.
- Si señor.
El hombre siguió mirando y dijo.
- Quien diría que tan joven y ya tiene tres hijos.
El presidente Emiliano Montoya miro a los niños que los acompañaban y dijo.
-Son idénticos, deben ser trillizos se parecen a su padre.
- ¿Usted lo conoce señor?
Emiliano miró a Fredo sus socios y dijo.
- ¿Bastian Cordera no es su padre?
- No, él es su tío, los niños son hijos de su hermana.
Emiliano volvió a mirar a la mujer y dijo.
- Ya veo, de igual manera son muy parecidos a su tío.
- Si, se dice que el señor Cordera es muy sobre protector con su familia. Ayer mismo los niños se escaparon de la empresa y el hombre parecía que prendería fuego la ciudad si sus sobrinos no aparecían.
Emiliano miró al hombre y noto que era una persona muy diferente a la que mostraba ser ante los negocios. Muchas veces antes lo había visto en reuniones y eventos empresariales y jamás lo había visto sonreír o mostrarse de forma relajada como ahora.
En la mesa de Bella, todos se divertían con las ocurrencias de los niños hasta que de pronto un reportero tomo una foto de la familia del otro lado del cristal, al ver esto, Bastian les hizo señas a su equipo de seguridad y ellos se encargaron de que el hombre borrara la foto.
Bella Suspiro y dijo.
- Gracias...
Bastian no dijo nada, pero para cambiar el ambiente levantó su mano y los camareros vinieron con un pastel de cumpleaños.
Bella sonrió radiante al igual que sus hijos y todos los presentes empezaron a cantarle el feliz cumpleaños.
Una vez término Bella ordeno a los camareros que ofrecieran una porción de pastel a cada comensal, puesto que era muy grande y no sé comerían todo. Aunque algunos se negaron muchos aceptaron y agradecieron a la familia. El señor Emiliano Montoya provecho para acercarse a la mesa a felicitar a la homenajeada y a sus futuros socios.
- Buenas noches.
Bastian miro al hombre y al reconocerlo se levantó de su asiento y lo saludo con un apretón de manos.
- Señor Montoya, que coincidencia.
Bastian miro a su esposa y dijo.
- Le presento a mi esposa Florencia Cordera y a mi hermana Isabella Cordera.
Emiliano Miro a ambas mujeres y saludo cordialmente a ambas.
- Gusto en conocerlas señoras. No quería interrumpir su cena, solo pase a saludar. En estos días estaré comunicándome con ustedes para arreglar una cita. El proyecto hotelero se aprobó y bueno hay que finiquitar detalles.
Bella miró al hombre y dijo.
- Muy bien señor Montoya, tengo libre mañana hasta las dos de la tarde. Si quiere pasar por mi oficina a ultimar detalles es bienvenido.
Emiliano miró a la mujer y dijo.
- Muy bien señora Cordera, mañana estaré eso de las diez entonces. Lamento haber interrumpido su comida y felicidades.
Bella sonrió amablemente y agregó.
- No se preocupe, y lo estaré esperando señor Montoya.
Emiliano solamente asintió y despidiéndose de todos salió del restaurante.
Bella sonrió emocionada y dijo.
- ¿Sabes lo que significan esto Bastian?
Bastian sonrió y dijo.
-Te felicito hermana, nunca dude de tus capacidades.
Bella llevaba dos años trabajando en el conjunto hotelero, ella se había adueñado de ese proyecto y lo había llevado adelante sola. Nada más faltaba poco para su finalización y ahora que había logrado conseguir a su último inversionista ese proyecto estaba más que terminado.
Flor al saber lo que esto significaba para su amiga sonrió y dijo.
- Pediré una botella de champán, esto hay que celebrarlo.
Bella sonrió emocionada y luego de esa noche tan maravillosa volvieron a sus hogares.
***
Al día siguiente, como Emiliano lo había dicho, se dirigió a la empresa Cordera y al llegar al último piso lo hicieron esperar en una sala unos segundos hasta que Bella ingresó.
- Buenos días, señor Montoya.
- Buenos días, señora Cordera.
Bella empezó a comentarle todo con respecto al proyecto y todos los avances que habían tenido en este tiempo. Al finalizar dijo que podía organizar una visita para el fin de semana si es que quería visitar las instalaciones y los avances y todo lo relacionado con el hotel.
Emiliano había quedado impresionado con los detalles del proyecto y le sorprendió que pudiera haberlo sacado adelante en tan poco tiempo.
- Muy bien, envíeme la dirección y yo iré con mis arquitectos a revisar todo en persona. Espero que no me lo tome a mal, pero quiero estar seguro en dónde invierto...
Bella sonrió amablemente y dijo.
-No se preocupe, yo entiendo es por eso que le ofrezco ir a supervisar todo antes de cerrar el trato...
Pronto el teléfono del señor Montoya sonó y el hombre dijo.
- Discúlpeme un momento
Tomo la llamada allí mismo y dijo.
- ¿Qué sucede?
- Señor su hija se escapó nuevamente.
Emiliano se levantó de su asiento enfurecido y dijo.
- ¿Cómo es esto posible? ¿Acaso no pueden hacer nada bien? Será mejor que la encuentren antes de que yo llegue o todos ustedes estarán despedidos.
Colgó la llamada y Bella miro al hombre para luego decir.
- ¿Se encuentra bien?
Emiliano recordó lo que le dijo su socio el día anterior y dijo.
-Mi hija, se volvió a escapar. Lo siento, pero tengo que irme...
Bella miro con algo de empatía al hombre y dijo.
- Tome.- Anoto en un papel su número y dijo. -Si necesita algo llámeme. Yo sé lo que es ser padre y tener un trabajo tan demandante como este y créame que comprendo lo por qué está pasando.
Emiliano tomó el número de la mujer y agradeció.
- Muchas gracias, debo irme. Quedamos en contacto.
Bella asintió y vio como salió prácticamente corriendo del lugar. Luego de un suspiro salió de su oficina y fue junto con sus hijos, al ver al hombre tan desesperado se sintió mal al recordar lo que sus hijos habían hecho días atrás y decidió ir con ellos. Al ver cómo los tres jugaban se acercó a ellos y dijo.
- ¿Niños quieren ir por un helado al centro comercial?
Los tres sonrieron y asintieron de inmediato.
Bella al ver sus caritas dijo.
- Muy bien vamos entonces.
Sin perder tiempo todos salieron de la oficina y dejándole un recado a Bastian partieron con rumbo al centro comercial...
son unos