NovelToon NovelToon
Entre Sombras Y Piel

Entre Sombras Y Piel

Status: Terminada
Genre:Romance / Amor prohibido / Suspenso / Completas
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: patricia sinisterra

Elara es una arquitecta brillante, reservada, que ha vivido siempre bajo reglas y control. Todo cambia cuando acepta restaurar la antigua mansión de la familia Varela y conoce a Dante Varela: un hombre misterioso, intenso, que despierta en ella un fuego que creyó no tener. Entre paredes que guardan secretos, noches de pasión arrolladora y un pasado que amenaza con separarlos, descubrirán que el deseo no se puede controlar… y que a veces, amar es el único riesgo que vale la pena correr.

NovelToon tiene autorización de patricia sinisterra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5 — El amanecer y el secreto

La luz grisácea del amanecer se filtraba tímidamente por las cortinas pesadas cuando Elara abrió los ojos. Por un instante, el mundo se detuvo: no supo dónde estaba, ni qué hora era, hasta que sintió el peso de un brazo fuerte sobre su cintura y el calor de un cuerpo pegado al suyo. El aroma de Dante —cedro, ámbar y esa esencia masculina que ya se le había grabado en los sentidos— la envolvió por completo, y un suspiro suave se le escapó de los labios. Todo lo vivido la noche anterior no había sido un sueño: era real. Era suyo.

Se giró con infinita lentitud para no despertarlo y lo observó mientras dormía. En la penumbra de la habitación, su rostro se veía más joven, más sereno, sin esa sombra de gravedad y melancolía que siempre llevaba consigo. Sus pestañas oscuras descansaban sobre sus mejillas, su respiración era lenta y profunda, y por primera vez, no parecía llevar el peso del mundo sobre los hombros. Elara sintió un impulso irrefrenable de acariciar su frente, de pasar los dedos por su cabello revuelto… pero se detuvo a mitad del camino, con la mano suspendida en el aire. La realidad golpeó de golpe, fría y cortante como el viento de la madrugada.

Ella era su arquitecta, su empleada. Él era Dante Varela, dueño de la mansión, de las tierras, de su sueldo. Si alguien los descubría, todo se desmoronaría: su reputación, su trabajo, la delicada conexión que acababan de construir. Y peor aún… ¿qué pensaría él al despertar? ¿Se arrepentiría? ¿La miraría con vergüenza, como si ella hubiera sido solo un momento de debilidad?

El corazón se le encogió ante ese pensamiento. Se levantó despacio, recogió su ropa del suelo, donde había caído la noche anterior, y se vistió en silencio, sin hacer el menor ruido. Antes de salir, se giró una última vez hacia la cama. Dante seguía durmiendo, tranquilo. Quiso dejarle una nota, pero las palabras se le atascaban en la garganta. Te quiero era demasiado pronto, demasiado arriesgado. Huyo antes de que nos vean sonaba frío, como si lo que habían vivido no significara nada. Al final, simplemente se acercó, le posó un beso suave y brevísimo en la sien, y salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado, como si al hacerlo estuviera protegiendo el secreto más valioso de su vida.

Llegó a su propia habitación y se miró en el espejo. No se reconoció. Su cabello estaba revuelto, sus labios hinchados, su piel brillaba con un resplandor que no era suyo, como si el fuego de la noche anterior aún ardiera bajo su piel. Sus ojos, antes serios y reservados, ahora brillaban con una intensidad nueva, salvaje, la mirada de una mujer que ha sido amada como nunca imaginó posible. Se lavó la cara con agua fría, intentando borrar cualquier rastro, intentando volver a ser la misma de antes… pero sabía que era imposible. Algo en ella se había roto para siempre, y algo nuevo había nacido en su lugar.

Pasó una hora. Bajó al comedor con paso firme, decidida a actuar con normalidad, a hablar de planos, de vigas y fechas como si nada hubiera pasado. Pero en cuanto cruzó el umbral y vio a Dante sentado a la mesa, el corazón se le detuvo en el pecho. Él levantó la vista de inmediato, y en sus ojos no había arrepentimiento, ni duda, ni remordimiento. Solo había una certeza tan profunda, tan cálida y absoluta, que las piernas de Elara casi cedieron bajo su peso.

—Buenos días —dijo él, y su voz sonaba más suave, más íntima que nunca, como si estuviera hablándole al alma—. Te esperé un buen rato. Pensé que podríamos desayunar juntos. Sin prisas. Sin miedos.

—Dante… —empezó ella, sin saber qué decir, con la mente llena de precauciones y el corazón rebosando de sentimientos que no sabía cómo contener—. Lo de anoche… no sé si fue lo correcto. Hay tantas cosas en juego. Tú eres mi cliente, yo soy tu empleada… si alguien se entera…

—¿Te arrepientes? —preguntó él, levantándose lentamente y acercándose a ella, sin prisa, sin presión—. ¿Fue un error para ti, Elara? Dime la verdad, aunque duela. ¿Quieres que esto pare aquí y ahora?

Ella negó con la cabeza antes de siquiera pensarlo, las lágrimas asomando a sus ojos por la urgencia de lo que sentía.

—No. No me arrepiento. Y no quiero que pare. Pero tengo miedo. De lo que dirán. De lo que significa. De que nos hagan daño a los dos.

Dante tomó su mano entre las suyas, y su agarre fue firme, protector, como si quisiera transmitirle toda su fuerza.

—Nadie nos hará daño mientras estemos unidos. Nadie puede decidir por nosotros. Pero tienes razón: debemos ser cuidadosos. Por ahora, esto… nosotros… es nuestro secreto. Nadie más necesita saberlo. No hasta que estemos listos. ¿Estamos de acuerdo?

—Estamos de acuerdo —susurró ella, sintiendo que firmaba un pacto con el cielo y con el destino a la vez.

Se sentaron a desayunar, y aunque hablaban de la restauración, de las humedades del ala oeste y de los planos que debían revisar, cada palabra estaba cargada de lo que compartían. Cada vez que sus manos se rozaban sobre la mesa, una chispa recorría el aire. Cada vez que él la miraba, ella sentía que le desnudaba el alma. Eran dos mundos que se habían cruzado, dos soledades que se habían encontrado, y ahora que estaban juntos, nada ni nadie podría separarlos fácilmente. Pero Elara sabía, con una certeza inquietante, que guardar un secreto tan grande, tan ardiente, encerrado entre paredes que ya lo habían visto todo… no sería fácil. Y que cuanto más tiempo pasara, más difícil sería esconder lo que sus ojos ya gritaban.

1
Eliana Angulo
interesante
Eliana Angulo
desde que se conocieron hubo una química entre los protagonistas, que me gustó 🤭
Eliana Angulo
el paso de deja quieto, por estar de hosiosa que les pasara
Eliana Angulo
yo no recostruiria nada, dejaría esa casa asi
Eliana Angulo
yo no recostruiria nada, dejaría esa casa asi
Eliana Angulo
esa Clara guarda algo
Eliana Angulo
jajaja es Dante no era que se reprimia🤣🤣
Eliana Angulo
interesante tu obra
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: me alegra que te guste, te invito a seguir leyendo la y a qué le mis otras historias, te encantarán ☺️
total 3 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play