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El Fantasma De Mi Ex

El Fantasma De Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Intrigante
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: R Torres

Jeremy aceptó una propuesta laboral que le garantizaba el éxito profesional; el único problema era que lo llevó a la ciudad donde vivía Alisson, su primer y más grande amor, con quien las cosas no habían terminado nada bien hace diez años atrás. Al llegar no esperó encontrarse con la noticia de que su ex había fallecido el día anterior.

Asistió al funeral para despedirse como no pudo hacerlo antes, cuando puso una rosa en el ataúd, no pudo evitar derramar una lágrima; y eso fue suficiente para crear la conexión. Al llegar a su departamento, mientras terminaba de bañarse y limpiar el espejo empañado, vio a través del mismo el rostro de Alisson; acababa de toparse con el fantasma de su ex.

Ahora Alisson le pide ayuda para atrapar a su asesino, porque le asegura que ella no se mató, aunque no recuerda quien lo hizo. ¿Podrá Jeremy descubrir la verdad de la muerte de Alisson? ¿Podrá descubrir la verdadera razón de su separación?

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

4. No me maté

El departamento seguía oliendo a nuevo cuando regresó. Jeremy cerró la puerta con suavidad, dejó las llaves sobre la mesa de entrada y caminó directo al baño, como si su cuerpo supiera el camino mejor que su mente. 

Necesitaba quitarse algo de encima. No era solo el polvo del cementerio ni la formalidad incómoda del funeral; era la sensación pegajosa de haber llegado tarde a algo importante, de haber perdido el tren justo cuando los vagones empezaban a moverse.

Abrió la ducha sin pensarlo demasiado. Giró la perilla hasta el tope, buscando el calor máximo, y esperó unos segundos a que el agua subiera la temperatura antes de entrar bajo el chorro. 

El baño se llenó rápidamente de vapor, espeso y cálido, difuminando los bordes de los azulejos blancos y suavizando las luces del techo. El agua caliente golpeó su espalda y sus hombros con una fuerza constante, rítmica, y ayudó a calmar el ruido en su cabeza. 

Por unos minutos, todo fue simple, el vapor que nublaba la visión, el sonido sordo del agua contra el piso de la ducha, la sensación de que podía esconderse ahí dentro, encapsulado en calor, sin tener que procesar nada más.

Cuando salió, el aire en el cuarto era denso y pesado, difícil de inhalar. El espejo estaba completamente empañado, cubierto por una capa de condensación que borraba su propio reflejo. 

Tomó una toalla y empezó a secarse el cabello con movimientos bruscos, mientras, con la otra mano, pasaba el antebrazo por el vidrio para limpiar una franja vertical. Fue un gesto automático, mecánico, algo que había hecho cientos de veces antes. Sin intención. Sin importancia. La tela rozó el vidrio y dejó un espacio claro en medio de la niebla blanca.

Fue entonces cuando la imagen apareció. Jeremy se quedó inmóvil, con la toalla medio alzada, todavía secando el pelo húmedo. Porque en el reflejo limpio, no estaba solo. 

Detrás de él, donde solo debería haber aire, la cortina de la ducha cerrada y los azulejos fríos del muro, había una figura. El rostro pálido, casi translúcido bajo la luz del baño. Los ojos fijos en él, con una intensidad que atravesaba el vidrio y el aire. El mismo gesto que recordaba demasiado bien, la cabeza ladeada, los labios apretados.

Era Alisson. Jeremy no respiró. El aire se detuvo en su garganta, congelado. No parpadeó. Nada en su cuerpo se movió. Porque si lo hacía, si rompía el contacto visual por un segundo, eso significaría que era real. Y si era real, entonces todo lo que creía saber sobre el mundo, sobre la lógica, sobre la vida y la muerte, se desmoronaba en ese suelo de baño recién instalado.

- “Hola, Jeremy”, dijo ella.

La voz no salió del aire. No flotó en la habitación. Salió del espejo, una resonancia apagada, como si viniera desde el fondo de un pozo profundo. Su corazón dio un golpe violento contra su pecho, un golpe tan fuerte que sintió el pulso en sus sienes. Lentamente, con la rigidez de un mecanismo oxidado, Jeremy se giró sobre sus talones.

No había nadie. El baño estaba vacío. La cortina de la ducha colgaba inmóvil, los frascos de champú y gel estaban alineados en la repisa, y el aire seguía lleno de vapor. No había sombras, no había figuras, no había nada excepto el silencio.

Volvió a mirar el espejo. Ella seguía ahí. No se había movido. La imagen en el vidrio persistía, clara y nítida a pesar del vapor que rodeaba el marco.

- “Tardaste mucho”, dijo Alisson, inclinando ligeramente la cabeza, como solía hacer cuando estaba molesta por una espera injustificada.

Jeremy retrocedió un paso. Su talón chocó contra el borde de la bañera, pero apenas notó el impacto.

- “No…”, dijo él y su voz salió seca, rasposa, como si no la hubiera usado en años. “No es posible”.

- “Lo sé”, respondió ella, con una calma inquietante que contrastaba con la locura de la situación. “Yo tampoco lo esperaba”.

El silencio entre ambos se llenó de todo lo que nunca dijeron. Diez años comprimidos en un instante imposible, flotando en el aire húmedo del baño. Jeremy vio los detalles de su rostro en el reflejo, el mismo pequeño lunar al costado de la ceja izquierda, la forma específica en que su mirada se entristecía en las comisuras. Era ella. No era un recuerdo borroso; era ella, viva, muerta, presente.

Jeremy negó con la cabeza, un movimiento lateral y negativo.

- “Estoy… soñando. Esto es una pesadilla del funeral. El estrés”, murmuró Jeremy.

- “Ojalá”, suspiró ella, y el aliento pareció empañar el vidrio desde el otro lado.

Y entonces, algo cambió en su expresión. Ya no era solo ella, con esa familiaridad doméstica que tanto dolor le causaba. Había algo más. Algo quebrado. Algo desesperado que asomaba detrás de la máscara de calma. Sus manos, visibles ahora en el reflejo, se apretaron una contra la otra, los nudillos blanqueándose por la fuerza.

- “Necesito tu ayuda”, dijo Alisson.

Jeremy sintió un frío recorrerle la espalda, un escalofrío que no tenía nada que ver con la temperatura de la habitación.

- “No”, la respuesta fue automática, un reflejo de defensa. “No, no… esto no es real. No puedo escuchar esto”.

Alisson dio un paso hacia el espejo… y por un segundo, la superficie pareció tensarse, vibrando como si algo estuviera intentando atravesarla desde el otro lado.

- “No me maté”, dijo ella. “Alguien lo hizo”.

Jeremy dejó de moverse. Dejó de intentar racionalizar. Dejó de resistirse. Porque en ese momento, en medio del miedo, la confusión y lo imposible, hubo algo que sí reconoció. La forma en que ella lo miraba. Esa mezcla de urgencia y verdad que nunca había sabido fingir. 

- “Y necesito que lo encuentres”, añadió ella, bajando la voz a un susurro que parecía rogar. “Antes de que sea demasiado tarde”.

Jeremy tragó saliva, sintiendo el nudo en su garganta. Su mente luchaba por encontrar una explicación lógica, una salida médica, un diagnóstico de alucinación por estrés postraumático, pero sus ojos no podían apartarse de los de ella.

- “¿Demasiado tarde para qué?”, preguntó Jeremy, aunque una parte de él temía la respuesta.

Pero Alisson no respondió. Su imagen empezó a desvanecerse, los bordes de su silueta volviéndose borrosos, como si el vapor volviera a cubrir el espejo desde dentro, devorándola pixel por pixel.

- “Alisson”, dijo Jeremy y dio un paso adelante, su mano levantada como si pudiera tocar el vidrio y detener el proceso. “Espera”.

Demasiado tarde. Cuando el vidrio volvió a empañarse por completo, ocultando el reflejo bajo una capa de niebla blanca e impenetrable, Jeremy estaba solo otra vez. Solo en el baño. Solo en la ciudad. Solo con el sonido del goteo ocasional del grifo y el eco de una voz que no debería existir. El agua seguía caliente, el olor a nuevo seguía impregnando las paredes, pero el equilibrio se había roto irrevocablemente. 

Quedó allí, de pie ante el espejo blanco, con una pregunta que no quería hacerse resonando en su mente con la fuerza de una condena. Si no fue suicidio… entonces, ¿quién la mató? Y, peor aún, ¿por qué él?

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Ana Elena Jiménez
está historia es espectacular muchas gracias por actualizar 👍
Ana Elena Jiménez
😱😱
Ana Elena Jiménez
cada capítulo más intrigante que el otro
Limaesfra🍾🥂🌟
sera que ella no murio y la tienen en coma?😳😳🤯🤯🤯🤯
Blacina Calvo Fernández
La violación es la manera más vil de expresarse un cobarde. Que triste por lo que tuvo que pasar Alisson y además pasar el dolor y la humillación sola por proteger a la persona amada.😭😭
Blacina Calvo Fernández
Cada capítulo es más interesante que el anterior. Que bueno que Alisson le haya contado a Jeremy lo que Reinolds le hizo.
Liliana Torres
Que genial va
Rosana ❤️: Muchas gracias por el apoyo y la calificación 💐
total 1 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
pobre Alysson.. cuantas sufren violaciones y violencia y se callan por miedo, por proteger a otro ser qyrrido y aguantany despues las juzgamos sin empatia sin nada...hago mea culpaa que en vez de comprender solo condebo😧😢😢😢
Ana Elena Jiménez
que angustia está incertidumbre me está acabando 🤭🤭
Johann
🤔🤔🤔🤔
Blacina Calvo Fernández
Que Alisson le cuente las cosas que sabe, porque a lo mejor le pueden ayudar a Jeremy para esclarecer lo que está ocurriendo con el proyecto Amanecer y lo que hay detrás del asesinato de ella.
Ana Elena Jiménez: síii ya es momento que le cuente todo,a mí parecer el padre de Jeremy es toda una joyita 🤭🤭
total 1 replies
Liliana Torres
🔥🔥🔥esta interesante
Blacina Calvo Fernández
Cada vez la intriga es mayor y parece que Reinolds tiene en la mira a Jeremy.
Limaesfra🍾🥂🌟
estos querran matarlo😱😱😱
Johann
👏👏👏👏
Ana Elena Jiménez
que angustia estára planeando matarlo 🤔
Limaesfra🍾🥂🌟
mmmm todo es misterioso, que suspenso, tic tac🕰 las fichas van cayendo
Ana Elena Jiménez
bueno ahora con rebeca me confundí,será que ella es legal en su trabajo 🤭
Ana Elena Jiménez
😱😱con razón estás en ese estado
Limaesfra🍾🥂🌟
🤯🤯🤯🤯😱
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