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La Novia Equivocada

La Novia Equivocada

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Amor-odio
Popularitas:13.7k
Nilai: 5
nombre de autor: daniela Capurro

Valentina no recuerda a Gael Montenegro.

Él asegura que hace tres años estuvieron enamorados… hasta que un accidente le borró aquella noche de la memoria.

Pero cuando sus recuerdos comienzan a regresar, Valentina descubre algo aterrador:

ella no fue la víctima del accidente.

Fue la única persona que sobrevivió.

Y antes de perder la memoria, dejó un mensaje para sí misma:

“No confíes en Gael. Él sabe quién me quiso matar.”

NovelToon tiene autorización de daniela Capurro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La verdad que alguien está escondiendo

Capítulo 4 —

Valentina abrió los ojos de golpe.

Otra vez ese sueño.

Otra vez aquella habitación.

Otra vez la misma voz.

—No puedes recordarlo, Valentina.

Se incorporó en la cama respirando con dificultad.

Miró alrededor.

Su habitación estaba exactamente como la había dejado la noche anterior. La ventana cerrada. Las cortinas moviéndose ligeramente. Su celular sobre la mesa.

Nada extraño.

Nada fuera de lugar.

Pero había algo que no podía quitarse de la cabeza.

La voz del sueño era conocida.

Muy conocida.

—¿Quién eres...? —susurró.

Tomó el celular para mirar la hora.

7:43 a. m.

Tenía varios mensajes.

Uno de ellos hizo que su corazón se detuviera por un segundo.

Damián:

"Tenemos que hablar."

Valentina frunció el ceño.

—¿Y ahora qué hice?

Abrió el chat.

Había otro mensaje.

"Y esta vez no quiero que Mateo esté presente."

Valentina se quedó mirando la pantalla.

Mateo.

¿Por qué Damián había mencionado a Mateo?

Y, sobre todo...

¿Por qué sentía que algo terrible había ocurrido entre los tres?

Una hora después, Valentina llegó al café donde Damián la esperaba.

Él estaba sentado en una mesa del fondo.

Serio.

Demasiado serio.

Valentina se sentó frente a él.

—Bueno. Habla.

Damián no respondió.

—Damián.

—¿No recuerdas nada?

Valentina sintió un escalofrío.

—¿Recordar qué?

Él bajó la mirada.

—Eso pensé.

—¿Qué significa eso?

Damián sacó algo del bolsillo.

Una pequeña pulsera.

Valentina la reconoció inmediatamente.

Era suya.

—¿De dónde sacaste eso?

—Estaba contigo aquella noche.

Valentina palideció.

—¿Qué noche?

Damián levantó la mirada.

—La noche en que desapareciste.

Silencio.

—Yo nunca desaparecí.

—Para nosotros sí.

—¿Para quiénes?

Damián tardó unos segundos en responder.

—Para mí... y para Mateo.

El corazón de Valentina comenzó a latir con fuerza.

—¿Qué pasó?

Damián apretó la pulsera entre sus dedos.

—Tú nos pediste que no dijéramos nada.

Valentina soltó una pequeña risa nerviosa.

—Eso es imposible.

—¿Por qué?

—Porque yo jamás les pediría algo así.

Damián se quedó mirándola.

—Ese es el problema, Valentina.

Mientras tanto, a varias calles de allí, Mateo observaba una fotografía.

En ella aparecían tres personas.

Él.

Damián.

Y Valentina.

Los tres estaban sonriendo.

Pero había algo extraño.

La fotografía estaba fechada tres días antes de la noche que Valentina decía no recordar.

Mateo pasó el dedo por el rostro de Valentina.

—¿Qué te hicieron...?

Su celular vibró.

Número desconocido.

Contestó.

—¿Sí?

Nadie respondió.

Solo se escuchaba una respiración.

—¿Quién habla?

Entonces una voz femenina susurró:

—Deja de buscar.

Mateo se levantó de inmediato.

—¿Quién eres?

—Tú sabes perfectamente quién soy.

La llamada terminó.

Mateo quedó inmóvil.

Porque sí.

Conocía aquella voz.

Y hacía años que no la escuchaba.

En el café, Valentina seguía interrogando a Damián.

—Quiero saber exactamente qué pasó esa noche.

—No puedo.

—¿Por qué?

—Porque prometí protegerte.

Valentina golpeó suavemente la mesa.

—¡No necesito que me protejas! ¡Necesito saber la verdad!

Damián se inclinó hacia ella.

—La verdad podría destruirte.

Valentina lo miró fijamente.

—Entonces déjame decidir si quiero ser destruida.

Damián guardó silencio.

Finalmente sacó su celular.

—Mira esto.

Reprodujo un video.

Valentina apareció en la pantalla.

Estaba llorando.

Tenía el cabello desordenado y llevaba la misma ropa que la noche de su desaparición.

Pero lo peor no era eso.

Lo peor era lo que decía.

—Si mañana no recuerdo nada... —decía la Valentina del video—, no confíen en Mateo.

Valentina dejó de respirar.

Miró a Damián.

—Eso no puede ser real.

—Lo grabaste tú.

—¡Yo no recuerdo haber grabado eso!

—Lo sé.

En el video, Valentina miraba directamente a la cámara.

—Y si él intenta convencerlos de que me ama...

La grabación se cortó.

Valentina quedó completamente pálida.

—¿Qué iba a decir?

Damián negó con la cabeza.

—No lo sé.

—¡Damián!

—El archivo está incompleto.

Valentina se levantó.

—Tengo que hablar con Mateo.

—No.

—¿Por qué?

Damián la tomó suavemente del brazo.

—Porque él ya sabe que recuerdas.

Valentina se quedó quieta.

—¿Cómo?

Damián miró hacia la ventana.

Un automóvil negro estaba estacionado frente al café.

—Porque lleva diez minutos observándonos.

Valentina giró lentamente.

El automóvil arrancó.

Y desapareció.

Esa noche, Valentina regresó a su casa.

Intentó dormir.

No pudo.

Cada vez que cerraba los ojos aparecía la misma imagen.

Una puerta.

Una habitación oscura.

Mateo frente a ella.

Y una frase:

"Si me amas, olvídalo."

Valentina abrió los ojos.

—No...

Se levantó y caminó hacia el espejo.

Entonces vio algo escrito en el vidrio.

No estaba allí antes.

Una frase.

Hecha con marcador negro.

TÚ NO OLVIDASTE, VALENTINA.

Ella retrocedió.

—¿Quién hizo esto?

Su celular vibró.

Mensaje desconocido.

"Mira debajo de tu cama."

Valentina tragó saliva.

—Ni loca.

Otro mensaje.

"Si quieres saber por qué no recuerdas, hazlo."

Valentina respiró profundamente.

Se agachó.

Miró debajo de la cama.

Había una caja.

Pequeña.

Negra.

Y tenía escrito su nombre.

VALENTINA.

La abrió.

Dentro había fotografías.

Decenas.

Fotos de ella.

De Damián.

De Mateo.

Pero había una última fotografía que hizo que se le helara la sangre.

Era una foto tomada aquella noche.

Valentina aparecía abrazando a Mateo.

Y detrás de ellos...

estaba Damián.

Llorando.

En la parte trasera de la fotografía había una frase escrita a mano:

"La traición no fue de Mateo."

Valentina levantó la mirada.

Y por primera vez comenzó a preguntarse algo todavía más aterrador:

¿Y si la persona en la que había confiado durante todos esos años era la verdadera responsable de que ella hubiera perdido sus recuerdos?

1
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Hermosa, gracias por actualizar ✨
Dani
/Smile//Smile//Smile/
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias hermosa, por actualizar ☺️✨
Warriorgame
¿Lo creyeron sin un cadáver? 🤔
Warriorgame
Todos le hablan así. Da la impresión de que ninguno de los 2 es confiable.
Warriorgame
Debería empezar por... ¿quien está dispuesto a contarle la verdad sobre lo que pasó esa noche?
Warriorgame
Actualmente hasta podría ser IA
Dani: gracias, yo tmb voy a leer tus trabajos ☺️
total 10 replies
Warriorgame
Pues desde la perspectiva de ella no lo parece.
laura123
/Shame//Shame//Shame//Shame/
mimi
me encanta ☺️
mimi
/Smile//Smile//Smile//Smile/
Dani
/Hey//Hey//Hey//Hey//Hey/
Mamc
.
Lucia
Ame este capítulo ☺️
Lupe
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
Amelia
Gracias por subir capítulos
Amelia
☺️☺️☺️☺️
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias por actualizar 🥰
miriam
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
miriam
excelente libro, me fascinó
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