He visto a los ojos del diablo, su nombre es Alessandro Russo y ha vuelto dispuesto a arrastrarme al infierno. El no se ira sin saldar las cuentas pendientes, y el y yo tenemos una que me ha atormentado por años. El legado de mi familia esta en juego, todo por lo que he sacrificado cada parte de mi vida. El esta dispuesto a salvarnos, pero quiere algo a cambio. Yo.
Al contrario de lo que pensaba el no quiere que muera para pagar por mi pecado, el quiere que viva, por el, para el, convertirme en su esposa, su posesion, el quiere castigarme, y talvez quiero lo mismo, talvez creo que me lo merezco.
No se supone que deba caer de nuevo en este espiral de deseo sin control, que deba mostrarle mis mas oscuros confines a mi captor. Mi esposo es mi mayor enemigo me repito todos los dias, pero no termino de creerlo. No cuando me mira como lo hace, no cuando me toca como si no pudiera tener suficiente, estoy atrapada en su red y no creo que me deje ir nunca.
Talvez no quiero que lo haga
NovelToon tiene autorización de Yabl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 4: Tóxico
Pov Violet
Mi primer dia como la esposa de Alessandro empieza mas temprano de lo que quisiera, el sonido del agua correr dentro del baño me hace parpadear, el reloj en la mesilla marca 5:10 am.
¿Que clase de psicopata enfermo se levanta tan temprano y se mete a bañar? Bueno, al parecer mi marido.
No quiero despertar, quiero quedarme en esta suave cama, hundir la cabeza en su almohada y aspirar su olor hasta que mi cabeza quede en blanco, huir, escapar, no quiero salir de esta habitacion y cumplir un papel que no me corresponde.
Finjo dormir cuando lo escucho salir del baño, pasan largos minutos mientras entra al vestidor, sale, se mueve por la habitacion, no abro los ojos, no lo veo, espero hasta que lo escucho salir para soltar un largo suspiro.
Mi amado e imbecil esposo anoche se encargo de mostrarme todo lo que necesito saber, ya tenia planeado esta tonteria desde quien sabe cuando, el armario esta lleno de ropa que el sabe que usaria, porque al parecer me conoce mas de lo que quisiera, sabe las cosas que me gustan, el shampoo que uso, mi talla de zapatos, es espeluznante y deja ver que me ha estado acosando, me siento como una tonta por no haberme dado cuenta, por ni siquiera haber sospechado que era el quien me estaba jodiendo, es el quien nos trajo a este punto para acorralarnos y obligarme a cumplir con su deseo retorcido de poseerme.
Anoche me abrazo al dormir, hundió su rostro en mi cuello y enredo sus brazos en mi cuerpo como si quisiera fundirnos como uno solo y si, eso es lo que dejo ver en el estupido contrato tan bien redactado que me hizo firmar. Tuve que obligarme a mi misma a calmar mi acelerado corazon y dejar de pensar en sus musculos tan bien trabajados, en el aroma masculino que nos rodeaba, en sus manos en mi espalda baja, sus piernas entre las mias y recuerdos que deberia olvidar.
Seremos uno solo, soy una extensión de su maldito cuerpo y tiene que serlo en viceversa. Eso es lo que quiero. Una parte de mi quiere luchar, es quien soy, una mujer que jamas se dejaría mangonear por ningun idiota, pero claro, existe esta otra parte de mi que siente que merezco esto… Que secretamente quiere esto.
Esta bien, merezco que me odie, hable cuando no debía, conociendo lo que pasaría, y los dos perdimos, el no fue el unico que perdio a alguien a quien queria. Viviane era mi pequeña hermana, la adoraba, solo queria cuidarla, Viviane no fue hecha para este mundo, para vivir como una princesa de la mafia, ella soñaba con una vida normal junto al hombre supuestamente normal del que habia estado enamorada desde que era una preadolescente. Debi haberla dejado hacerlo, ayudarla a escapar de un destino que no pidio, pero hice lo contrario, nadie sale de la organizacion si no es como un maldito hoyo en la frente, y yo jamas permitiría que nadie la lastimara, me jure protegerla sin importar si ella terminaba odiándome en el proceso.
Fue inutil. Yo lo fui.
—Debes estar odiándome ahora aun mas, V —tarareo pasándome la mano por el rostro.
Si, hablo con mi hermana muerta. No estoy lo suficientemente cuerda, si, nunca lo he estado.
Me levanto de la cama estirando mis extremidades adoloridas, fui aplastada por un gigante toda la noche, y no, no me desagrado, no podria importarme menos, porque secretamente siempre he tenido algunos sucios y secretos deseos que nadie deberia saber.
Como el deseo estupido que siempre tuve por un mocoso cinco años menor que yo.
Un deseo que me llevo a caer al punto mas bajo de mi vida y que no puedo volver a dejar que me controle.
Soy propensa a crear obsesiones, a pensar demasiado, a querer controlarlo todo, y Alessandro Russo no parece ser una persona a la que pueda controlar, no, mas bien es al revés.
"No vuelvas a obsesionarte demasiado, Stellina"
Las palabras de mi abuelo pasan por mi cabeza, le prometi que no lo haria, lo jure. Tome el control de todo y todos a mi alrededor, reparti mis malos habitos de obsesion en partes, tantas partes que no me permitieran enloquecer por una sola.
Y necesito hacerlo, necesito volver a armar un cuidadoso itinerario que no me permita volver a caer en viejos habitos.
Tomo mi telefono de la mesilla y al encenderlo veo la burbuja del chat, treinta mensajes que me esperan para hacer latir mi cabeza como un bombo.
Los Angeles de Belian :’)
Si, mi hermano le puso ese estupido nombre.
Destt
Dime que no es verdad, Letta
Alessa
Son como las 3 am en Chicago Destiny. Violet debe estar durmiendo.
Destt
O talvez la tengan en un puto sotano sucio y la estan torturando, arrancando tajos de piel hasta que la conviertan en un saco de huesos.
El monton de caritas llorando son casi un parrafo completo.
Mi Beli
Alessandro no haria eso.
Destt
Si, claro, como si no la odiara a muerte.
Alessa
No creo que lo haga. ¿Quien se casa voluntariamente con alguien que odia?
Destt
Alessandro Russo. ¡Duh!
@Letta Envia un punto si estás a salvo y dos si necesitas ayuda.
Volare a Chicago ahora mismo y le pateare las bolas al imbecil Russo.
Mi Beli
Como si fuera tan facil.
Destt
Nada es imposible para mi, Belian bebe, ya deberias saberlo
Alessa
Ve a dormir Destiny.
Destt
¡Son las putas nueve de la mañana! No pude dormir mas de dos horas, tenia sueños de Letta siendo destripada por un imbecil flacucho con cara de angel y chaqueta de mezclilla.
Si, hablo del imbecil de Alessandro.
Mi Beli.
Ya no es un imbecil flacucho, serias derribada por el antes de que pudieras siquiera decir una palabra. Se convirtió en el lider de la Cosa Nostra ¿De verdad crees que sigue siendo el mismo joven de hace cinco años?
Alessa
¿Como sucedió? Como un joven normal, con una vida tan aburrida como el resto de las personas termina convirtiéndose en el lider de una organización.
Destt
¡No me interesa! Clavare un cuchillo en su garganta y prenderé fuego a su maldita casa si se atreve a lastimar a Letta.
Mi Beli.
El no va a lastimarla.
O por lo menos no físicamente.
Destt
Como estas tan seguro????
Si, Belian ¿Como estas tan seguro?
Ya no hay mas mensajes despues de ese, Belian como el imbecil que es prefirió quedarse callado y no iluminarnos con su brillante mente.
Yo.
Estoy bien. Solo estaba durmiendo, nadie me esta torturando, Destt. Tengo que encargarme de algunos asuntos, pero llamare al medio dia.
Apago el telefono y lo dejo sobre la mesilla de nuevo, mis pasos me llevan a la ventana, la vista es hermosa, la propiedad es extensa, con un patio trasero parecido a un inmenso campo lleno de arboles que se extienden y extienden hasta que no sabes en donde termina. El amanecer se pinta en diferentes tonalidades de azul, y suspiro, porque los odio, odio el amanecer, aunque no deberia, se supone que deberia estar agradecida por poder ver otro, por estar viva y poder ver algo tan hermoso, pero esto me recuerda a ella.
Viviane era la tipica joven enamorada de la vida, del arte, la musica, la cocina, los amaneceres, los gatitos, me pasaría la vida entera enumerando todo, ella tenia todo tipo de hobbies mundanos de jovencita de 19 años. Eramos tan diferentes, ella tan alegre y yo tan seria, ella tan dulce y yo tan asesina, tenia un corazon tan bondadoso, siempre queriendo hacer felices a todos, ayudar a los necesitados, soñaba con ser doctora, especializarse en cardiologia y salvar vidas como un angel que bajo del cielo a bendecir a todos con su presencia.
Viviane vivía en una fantasia.
¿Como pudo existir alguien como ella en una familia como la nuestra?
Mi atención se dirige hacia otro lado, especialmente al hombre que aparece entre los árboles vistiendo ropa deportiva, con el sudor bajando por su rostro y cuello, la camisa entallada a sus músculos. Alessandro es alto, me atrevería a decir que talvez 1.90. Y todos esos músculos que adquirió en estos años lo hacen ver incluso más alto, como un puto gigante. Ese rostro ya no es el rostro de un ángel, ha sido endurecido por la vida, por su posición, por los años.
Sus ojos avellanas se clavan en los mios y tengo el impulso de alejarme, de huir, de que no se de cuenta de que lo estoy viendo sin ningun disimulo, pero no lo hago, me quedo ahi sosteniéndole la mirada, puedo verlo todo lo que quiera, es mi esposo, mio.
Basta.
Suspiro antes de alejarme, me obligo a hacerlo. Tengo tareas que hacer como la nueva esposa del Alessandro Russo.
Cocinar para el, elegir su ropa del dia, acompañarlo a todos lados y hacer que mi existencia gire en torno a adorar a mi esposo como un maldito dios.
Si, sus estúpidas exigencias.
No puedo evitar pensar en la razon por la que pidio todas esas cosas. Talvez porque son las cosas que Viviane sin dudar haria por el, lo cuidaría, adoraría, lo mimaria como si fuera un bebe y haria que toda su existencia girara alrededor de el, ser una esposa devota era uno de sus sueños, en especial ser la esposa devota de el, sin importar si el no queria los mismo
Y vamos ¿Quien sueña con esas tonterias, V?
El baño en inmenso, y como cosa rara todo esta en tonos de negro y gris, parece que Alessandro quiere todo tan oscuro como su puta alma.
Estoy dentro de la ducha, disfrutando del agua caliente que cae sobre mi cuerpo cuando escucho la puerta abrirse, pasos acercándose, mi corazon se acelera a cada paso, como si latiera al ritmo de ellos, y entonces la puerta de la ducha se abre, no volteo, no quiero voltear.
¿Que paso con el respeto a la privacidad? ¡Dios!
Unas manos grandes se posan en mi estomago, un cuerpo musculoso se ciñe sobre el mio y estoy temblando, derritiéndome en sus brazos, el aroma masculino que brota de sus poros es adictivo, todo de el lo es, hunde su nariz en mi cabello y inhala mi aroma.
—Tienes el mismo aroma que hace cinco años —murmura con voz ronca.
No puedo decir nada, no tengo nada que decir mas que exhalar el aire caliente por mis labios.
Sus manos se deslizan por mi piel, mi respiracion se acelera, he perdido la batalla y ni siquiera luche, no puedo hacerlo, no mientras me toca, no cuando esta tan cerca.
Esta recorriendo mi piel como si me adorara, sus largos dedos tallan en cada parte, dejando un rastro invisible que nunca podre borrar, suben y se deslizan en mis pezones endureciendo, arrancando un jadeo ahogado de mis labios, aprieta y gimo sin poder controlarlo.
—Mmm —su voz retumba contra mi, como el ronroneo de un gatito— Adoro esos sonidos.
Me toma del cabello y empuja mi rostro contra el cristal de la ducha, su otra mano me toma de la cintura inclinándome, no estoy viendo lo que hace, pero lo escucho, su respiracion acelerada, sus rodillas caen contra el suelo de la ducha, me toma del muslo levantando mi pierna, abriéndome y no puedo evitar voltear, un gemido entrecortado escapa de mis labios, esa mirada... Esta mirándome como si quisiera devorarme, sus ojos estan brillantes, caidos, ardo de deseo por el y se que el por mi.
¿Por que? ¿Que esta quimica extraña que nos controla como a marionetas? Han pasado cinco malditos largos años y es como si nunca hubieran pasado.
Saca su lengua y lame mi gluteo sin apartar la mirada de la mia, estoy jadeando, con un cosquilleo electrizante en todo mi cuerpo, deseando que vaya mas alla, que me tome, me pruebe, me posea por completo, quiero clavarme tan profundo en su piel como el esta en la mia, como una astilla que nunca he podido sacarme.
El sigue, lame y succiona en cada parte, dejando un rastro de saliva por mi piel, un recorrido caliente que me quema por dentro, lucho por mantener mis ojos abiertos, quiero verlo, grabarlo en mi mente y volver aquí cuando el mundo afuera se hace demasiado.
Se hunde mas profundo, su lengua rodea ese punto que me hace retorcerme y pierdo la batalla, mis ojos se cierran, mi cabeza cae contra el cristal y estoy gimiendo sin parar.
—Eso… es tan bueno —jadeo, no reconozco mi propia voz, tan baja, tan rota.
—¿Que tan bueno, princesa? —susurra entre lametones y solo puedo gemir.
No hay una forma de describir lo bueno que es, las maravillas que hace con esa boca, esa lengua, sus manos que me aprietan, me mantienen en el lugar, se alimenta de mi y gruñe contra mi piel, estoy ardiendo.
Muerde el interior de mi muslo y jadeo intentando alejarme, pero su agarre fuerte no me deja.
—Responde —ordena y vuelve a devorarme esta vez mas desesperado.
Voy a correrme.
Es lo unico que puedo pensar, estoy ahi, tan cerca, restregándome contra el, buscando mas de su lengua, de su cercania, pero se aleja, el imbecil se aleja.
—¿Por que? —la queja sale de mis labios casi como un lamento.
Todas esas sensaciones se van apagando y me dejan temblando, necesitada, voy a explotar joder.
Y el rie. El imbecil de mierda se rie.
Se levanta tomándome de la cintura con una mano y levantando mi pierna con la otra, sosteniéndome, y lo siento deslizándose entre mis pliegues mojados por su rastro de saliva y mis propios fluidos, lo quiero dentro, estoy latiendo, tensa, apretando los labios para no suplicarle que me folle ya, por dios que anticipacion, estoy desesperada y el lo sabe, se burla de mi.
Estoy empujándome hacia atrás, intentando encontrarlo, ponerlo dentro de mi de una buena vez, pero el no lo permite, me esquiva, se mueve mas arriba y gruñe.
—Basta —dice, con voz ronca, sus dedos se aprietan contra mi muslo— He extrañado tanto esto, dejame disfrutarlo solo por un momento —me jala hacia el, su rostro en mi cabello, sus jadeos desesperados retumban contra mi mientras sigue burlandose de mi con la punta de su polla, se desliza, me tienta, pero no termina de entrar— Te he extrañado tanto. ¡¿Por que?! —ruge desesperado— ¡¿Por que mierda?! No deberia extrañarte. Has sido tan mala conmigo.
Me rompe, no puedo respirar, estoy ahogándome entre el deseo que me consume, la confusion de estos malditos sentimientos que no puedo controlar, la culpa por lo que hice, no quiero sentirme asi, no puedo parar esto.
—Tienes que pagar Violet, tienes que sufrir por lo que me hiciste, me destruiste, me dejaste.
—Alessandro —gimo sin poder controlarlo, suplicando, no se lo que pido, si quiero que me folle, que me perdone por lo que hice, que me destruya porque lo merezco.
Y el gruñe, lo hace, se entierra en mi interior de una sola estocada, gemimos al unisono, es la gloria, es el maldito cielo, lo mejor que he sentido en la vida.
¡No deberia ser asi joder! Y se que el piensa lo mismo. No deberia sentirse tan bien, no deberiamos desearnos con esta intensidad arrolladora.
Se mueve arremetiendo contra mi como si me odiara, porque lo hace, pero me gusta, me encanta, no puedo parar de gemir su nombre, estoy atrapada en estas sensaciones, sintiéndome tan llena de el, queriendo que me marque, que me posea, pertenecerle en cuerpo y alma.
Esto no tiene ningun maldito sentido, nunca lo tuvo.
—Maldicion —gruñe entre jadeos entrecortados— Quiero quedarme dentro de ti para siempre, mia bella… Tan hermosa, me tomas tan bien… Me estas enloqueciendo, Violet.
Sus movimientos son freneticos, esta tan atrapado en esto como yo, no importa cuanto me odie, no importa cuanto finjo aborrecerlo, no podemos detener este maldito deseo.
Me estoy quemando, ardiendo en las llamas del infierno, pero me elevo, estoy tan alto, moviéndome contra el casi por inercia, deseado empalarme en el, fundirme, fusionarme, mi gemidos se vuelve chillidos y murmullos extraños, estamos freneticos, persiguiendo este placer delirante.
Su mano toma la mia alejándola de donde descansaba al lado de mi rostro y la lleva entre mis piernas, mis dedos son guiados por los suyos mientras me frota ahi, en ese lugar que me hace cosquillear la piel.
—Tocate, mia bella.
Gimo su nombre y el gruñe ronco.
—¿Te gusta?… Dime cuanto te gusta, quiero escucharte, Violet.
—Me encanta, es tan bueno, Alessandro, por favor, no pares.
Sus labios se deslizan por mi hombro, mi nuca, desliza la lengua entre el lobulo de mi oido y me estremezco.
—Dime que soy el unico que te folla asi de bien, que soy el unico para ti, dime que eres mia Violet, que nadie nunca volvera a tocarte —gruñe frenetico, posesivo, apretándome fuerte, frotándome, follandome, esta llevándome a la maldita locura.
No puedo pensar con claridad, me esta follando el maldito cerebro, hundiendo sus dedos en mi preciado nudo de control y desatando.
—Eres el unico para mi Alessandro, no quiero que nadie mas que tu me toque, te pertenezco, mi esposo, mio
Estoy fuera de control, abriéndome para el enemigo, dejando que vea lo que escondo, desmoronándome en sus brazos.
Jadea como un maldito animal, acelerando mas rapido, estoy tan llena de el.
—Me perteneces, mia bella, mi esposa, mi princesa, mia… No puedo tener suficiente de ti… ¿Que me has hecho, Violet? —suelta en un susurro ronco y me lleva al cielo.
—Voy a correrme —gimo en un susurro entrecortado.
—Ven por mi, para mi, quiero sentirte apretándome, voy a llenarte por completo, me clavare tan profundo en ti que jamas podras borrarme. No volveras a abandonarme Violet
—No lo hare —respondo entre jadeos, dejando que mis pensamientos fluyan por mis labios sin meditarlo antes— Nunca voy a alejarme, quiero estar llena de ti, esposo.
Necesito verlo, quiero ver esos hermosos ojos avellana, quiero ver esa expresion de placer y desenfreno en su rostro y cuando lo hago no puedo evitar soltar un gemido, es hermoso, parece un gigante detras de mi, los mechones de su cabello azabache se pegan en su rostro, sus musculos se contraen, se muerde los labios con esa expresion de placer tan sexy en su rostro.
No puede ser tan malditamente guapo y verse de esa manera, no quiero que nadie mas lo vea, no quiero que nadie mas tenga el honor de verlo gruñir y jadear, la forma en que sus musculos se contraen, lo quiero todo para mi, matare a cualquiera que lo toque, que lo lastime, que intente tomar lo que me pertenece.
Alessandro Russo es malo para mi, me vuelve loca, me obsesiona de una forma poco sana, me hace perder el control, me vuelve maniaca.
Su mirada se posa en mis labios, y no espera, se lanza hacia adelante y sus labios estan sobre los mios, me toma de los muslos y me voltea, elevandome sin ningun esfuerzo hasta que estoy encima de el, con mis piernas enrolladas en su cintura y la espalda contra el cristal, nos besamos como si estuviéramos sedientos, sus labios son el pecado mas dulce de la tierra, quiero poseerlo, colonizarlo, me estoy derrumbando, estremeciendome, ahogando mis gemidos en sus labios, llegando al maldito orgasmo mas abrazador que he tenido en mi puta vida.
Nadie es como el, nada es como con el.
¿Que carajos es lo que tiene? ¿Que lo hace diferente a los demas?
Se tensa contra mi, llenándome con su esencia, clavándose tan profundo en mi, estamos unidos al otro.
Y esto es tan malo. Tan jodidamente toxico.
Nos besamos por largos minutos que se sienten como horas, mis manos acarician su espalda, deslizándome entre los puentes de sus musculos, las suyas me adoran, es tan suave, tan apreciativo, me lleva a otro mundo, a un lugar escondido en donde solo existimos nosotros, esta tan clavado dentro de mi y no puedo sacarlo, no quiero hacerlo.
Estoy tan jodida y es su culpa.