NovelToon NovelToon
La Aguja Y El Conde

La Aguja Y El Conde

Status: Terminada
Genre:Amor en la madurez / Romance / Reencarnación / Completas
Popularitas:264.2k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en un nuevo mundo. Decidida a cambiar su destino y a cumplir sus sueños.

*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Barón Drack

Esa tarde, después de cambiarse de ropa con ayuda de una sirvienta completamente confundida por las extrañas preguntas de la joven señorita, Selene decidió recorrer la mansión.

[Primero misión de reconocimiento.]

[Segundo, descubrir dónde está la cocina.]

[Tercero... volver a la cocina.]

La residencia de los Drack seguía siendo magnífica.

Los largos pasillos estaban decorados con retratos de antiguos barones que parecían juzgarla desde sus marcos.

Las alfombras eran gruesas.

Las ventanas dejaban entrar una cálida luz de verano.

Los jardines se extendían varios metros más allá de la terraza principal, adornados con rosales, fuentes y senderos de piedra.

Era evidente que la familia había sido inmensamente rica.

Aunque...

También era evidente que ya no lo era tanto.

Algunas zonas permanecían cerradas.

Había menos sirvientes de los que imaginaba.

Los arreglos florales ahora eran sencillos.

Incluso algunos muebles mostraban pequeños signos de desgaste que nadie se había preocupado por reemplazar.

[La diferencia no salta a la vista...]

[Pero cuando uno observa con atención...]

[...el dinero se está acabando.]

Continuó caminando.

Los empleados la saludaban con respeto.

—Buenas tardes, señorita.

Ella respondía con una sonrisa.

—Buenas tardes.

[¡Qué raro se siente que todos me saluden!]

[Debo acostumbrarme antes de responder con un "hola" levantando la mano como si fuera vecina del barrio.]

Mientras avanzaba por un corredor que daba al jardín principal, divisó una figura sentada en una banca de piedra.

Un hombre de mediana edad.

Cabello oscuro con algunas canas.

Vestido con elegancia, aunque sin la ostentación que seguramente había tenido años atrás.

Su postura era recta.

Pero sus hombros transmitían un cansancio difícil de ocultar.

Tenía la mirada fija en las flores del jardín.

Como si estuviera allí...

Pero al mismo tiempo muy lejos.

Selene lo reconoció de inmediato.

[El barón Drack.]

[Mi padre... bueno...]

[Mi padre en esta vida.]

Las imágenes de los recuerdos volvieron a aparecer.

Antes del incidente con el duque Gallagher...

Era un hombre orgulloso.

Confiado.

Demasiado seguro de su posición.

Disfrutaba demostrar su influencia.

Hablaba más de la cuenta.

Y rara vez aceptaba que alguien estuviera por encima de él.

Pero después de aquella desafortunada boda...

Todo había cambiado.

El rechazo del duque había sido un golpe mucho más profundo que la pérdida de negocios.

Había destrozado su orgullo.

Lo obligó a comprender que existían personas con un poder que él jamás podría desafiar.

Desde entonces dejó de presumir.

Ya no levantaba la voz.

Incluso comenzó a escuchar más a quienes lo rodeaban.

Las dificultades también parecían haber suavizado su carácter.

Era más cercano con los empleados.

Más atento con su hija.

Y mucho más humilde.

Selene permaneció unos segundos observándolo.

El hombre ni siquiera había notado su presencia.

Solo contemplaba el jardín en silencio.

[…Se ve triste.]

[No parece un mal hombre.]

[Simplemente fue un orgulloso que habló cuando debía quedarse callado.]

Suspiró.

[Qué mala combinación.]

[Caballero orgulloso más duque susceptible...]

[Resultado:]

[Quiebra económica.]

El comentario mental casi le arrancó una risa.

Se tapó la boca rápidamente.

[No te rías.]

[No te rías.]

[No es gracioso.]

[...Un poquito sí.]

El barón levantó ligeramente la cabeza al escuchar un pequeño sonido.

Giró.

Al verla, una sonrisa cansada apareció en su rostro.

—Selene.

Su voz era suave.

Muy distinta a la que ella había imaginado al ver sus recuerdos.

—Padre.

La palabra salió de forma sorprendentemente natural.

El hombre hizo un pequeño gesto con la mano.

—Ven. Siéntate conmigo.

Ella obedeció.

Se acomodó en la banca mientras ambos observaban el jardín durante unos segundos.

El silencio no era incómodo.

Era el silencio de dos personas que no sabían muy bien cómo empezar una conversación.

Finalmente, el barón habló.

—Hoy pareces... diferente.

Selene sintió un pequeño escalofrío.

[¿Tan rápido lo notó?]

[¡No me descubras el primer día!]

Sonrió con naturalidad.

—¿Diferente?

—Sí.

El hombre la observó con cariño.

—Desde hace un tiempo estabas muy apagada... pero hoy tus ojos tienen brillo otra vez.

Ella no supo qué responder.

Porque tenía razón.

La verdadera Selene había perdido lentamente el entusiasmo.

Mientras que ella...

Bueno.

Ella era incapaz de quedarse quieta cinco minutos.

[Es que estar deprimida no combina con mi personalidad.]

El barón soltó una pequeña risa.

—Me alegra verte sonreír.

Esas simples palabras hicieron que Selene dejara de bromear, aunque solo fuera por un instante.

No había falsedad en ellas.

No hablaba un noble preocupado por las apariencias.

Hablaba un padre.

Uno que llevaba demasiado tiempo sintiéndose culpable.

—Perdóname...

La voz del hombre apenas fue un murmullo.

—Todo esto ocurrió por mis errores.

Selene volvió lentamente la cabeza hacia él.

El barón seguía mirando el jardín.

—Si hubiera sido más prudente...

—Padre...

—No pude proteger el futuro de nuestra familia.

No terminó la frase.

No hacía falta.

El silencio la completó por él.

Selene observó su perfil durante unos segundos.

[Así que este es el verdadero castigo...]

[No perder dinero.]

[Sino vivir pensando que arruinaste la vida de tu propia hija.]

Su expresión traviesa se suavizó.

Por primera vez desde que despertó en este mundo, sintió un auténtico deseo de cambiar el destino, no solo por ella, sino también por aquel hombre que, pese a todos sus defectos, parecía arrepentirse sinceramente de sus errores.

Y, muy dentro de sí, hizo una promesa silenciosa.

[Descuide, padre.]

[Usted ya cometió el error.]

[Ahora me toca a mí cometer los míos...]

Una sonrisa pícara volvió a aparecer en la comisura de sus labios.

[...Solo que los míos, con un poco de suerte, harán rica otra vez a la casa Drack.]

1
Sol patiño
Gracias por este hombre maravilloso, es el q toda mujer merece en su vida
ALMA ROSA RAFAELA RODRIGUEZ ROBLES
Uyy estoy en shock, va mejorando la calidad de los votos y los caballeros cada vez más comprometidos con las damas
Miri
Realmente es un libro excelente, es tan atrapante que no podés dejar de leerlo, asique si quieren reírse y pasar un tiempo lindo recomiendo que lo lean. 💫
Miri
JAJAJAJAJ ay son hermosos 😭🤭
Joy Pérez
creo que el golpeado fue él 🤣🤣
Irene Nievecita
Muy buena la historia, es como la vida misma, se es el gran talento que tienes de desarrollar personajes queribles como el conde Demster el hombre ideal para ella. Gracias autora por el tiempo que nos regalas, para darnos alegrías y muchas risas con tus personajes.
Shirley Quesada
realmente hermosa te felicito bendiciones
bea yordan
cada vezas historia son únicas y hermosas
Irene Nievecita
Son perfectos el uno para el otro, sin duda.
Irene Nievecita
Esa es una amiga de verdad, dándole un sabio consejo, haciendo que recordara cual era la importancia real de la ceremonia.
Irene Nievecita
Me gusta el conde siempre tiene la palabra precisa para sorprenderla
Irene Nievecita
Esa desgraciada clasista se merece eso y más aún, me parece bien que él la defienda y no permita que se le acerquen con malos modales 👏👏👏👏
Irene Nievecita
No se puede negar que tiene imaginación novelesca, ninguno de los 2 tiene idea de lo que piensan los nobles invitados, el conde se desmaya si lo supiera.
Irene Nievecita
Eso le pasa por no poder olvidar la canción y distraerse más de la cuenta, pero lo toqueteo a su gusto😂😂😂😂😂
Irene Nievecita
Me alegra tanto que su padre haya aceptado ser su administrador, el estaba convencido que solo era un pasatiempo y no un negocio rentable ♥️♥️♥️♥️
Irene Nievecita
Impresionante lo ya logrado, ahora invertir en un taller con más costureras y después en un local para ubicar los vestidos a la venta
Irene Nievecita
Que triste terminar así su vida, sin realmente vivir
Joy Pérez
puede ser maestra de etiqueta, pero la pregunta es que sabe hacer ella, si está criticando a selene?
Joy Pérez
yo tampoco me acuerdo xfis diganme el nombre de la novela
Esilda Munoz
está historia me parece graciosa me gusta
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play