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Caricias Invisibles

Caricias Invisibles

Status: En proceso
Genre:Romance oscuro / Leyendas de fantasmas / Romance paranormal
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosangel Pérez

Daiana llega a la pequeña ciudad de los mitos con un solo objetivo: terminar su carrera. Cuando encuentra la casa de sus sueños (espaciosa, lujosa y extrañamente barata), no duda en firmar el contrato. Poco le importa que los vecinos hablen de una presencia, de una entidad que nunca abandonó el lugar; ella es una mujer de ciencia, racional y escéptica, incapaz de creer en cuentos de fantasmas.

Al principio, los pequeños sucesos (objetos que cambian de lugar, corrientes frías en habitaciones cerradas) son fáciles de ignorar. Daiana los etiqueta como producto del estrés o del cansancio acumulado por los estudios. Pero la negación se vuelve imposible cuando llegan las noches.

Sus sueños han dejado de ser simples proyecciones de su mente para convertirse en una realidad abrasadora. En la penumbra de su habitación, siente caricias que no debería sentir y una presencia que la obliga a gemir en la oscuridad. Despierta siempre igual: jadeando, con la intimidad palpitando de deseo.

NovelToon tiene autorización de Rosangel Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 4: Frecuencias invisibles

La noche se asentó sobre la casona de Sereia con una pesadez abrumadora, como una manta de plomo que sella las grietas de la estructura. Tras el incidente de la libreta en la sala, Daiana se había refugiado en la cocina con una urgencia casi maníaca. Necesitando orden. Necesitando procesos medibles. Las interrupciones en la señal de su equipo y el extraño comportamiento de sus dispositivos electrónicos son, según su criterio, problemas técnicos que deben ser resueltos con lógica.

Mientras prepara un sándwich de jamón, queso amarillo y mozzarella, y observa cómo el calor de la sandwichera funde los ingredientes, intenta ignorar el eco de la caricia que todavía parece quemarle la piel de la espalda. Es el cansancio, se repite, con una determinación que raya en la obstinación. La privación sensorial y el estrés ambiental inducen alucinaciones táctiles. Es un mecanismo de defensa del cerebro ante el aislamiento extremo.

Comió sin apenas saborear el alimento, demasiado concentrada en planear su jornada del día siguiente: irá a la ciudad, comprará baterías de alta densidad y buscará un técnico local para revisar las instalaciones eléctricas de la casa. Si logra estabilizar el voltaje y eliminar la interferencia electromagnética, esta segura de que las «presencias» cesarán.

El baño fue un ritual de purificación. Dejó que el agua caliente golpeara sus hombros, buscando arrancar de cuajo la tensión acumulada. Al salir, envuelta en la calidez del vapor, se sintió ligeramente más humana, más en control. Se puso una pijama de algodón, una prenda delicada de tirantes finos que apenas roza sus hombros, con un escote corazón adornado por un sutil encaje que cae justo debajo del trasero. Sin ropa interior, la tela se siente como una caricia fresca contra su piel sensible.

Se deslizó hacia la habitación, buscando refugio en la única zona donde, hasta ahora, el silencio ha sido absoluto. Se acomodó en el lado derecho de la cama, abriendo el gavetero de noche con un movimiento familiar. Sus dedos buscaron la caja roja, un objeto que guarda con la misma discreción con la que trata sus notas de campo.

El vibrador, un juguete de diseño ergonómico, promete una estimulación precisa. Con la destreza de alguien que conoce su propio cuerpo, aplicó una pequeña cantidad de lubricante en la parte introducible, que esta protegida por un preservativo de látex (una medida de higiene, siempre lógica). Tras acomodarse boca arriba, con las piernas flexionadas y la cabeza hundida en la almohada, activó la aplicación en su teléfono.

La conexión fue instantánea. Con un toque en la pantalla, puso el dispositivo en el nivel uno. Una vibración suave, constante y rítmica comenzó a recorrer su canal vaginal. Daiana cerró los ojos y suspiró. La sensación es puramente mecánica, una frecuencia hertziana estimulando terminaciones nerviosas. Nada más.

Minimizó la aplicación y abrió el PDF que está leyendo esta semana. Es una novela de monster romance, un género que, aunque le parece absurdo desde un punto de vista evolutivo y científico, le resulta fascinante como experimento de fantasía erótica.

"Sus tentáculos sostienen mis piernas ancladas a la cama mientras su miembro brilloso y erecto empieza a entrar causando estragos. Es grande, calloso; sus callos provocan un placer desgarrador al salir y volver a entrar...".

La lectura, combinada con la vibración que ahora aumentó al nivel tres, comenzó a hacer efecto. El calor empezó a concentrarse en su centro, una fiebre interna que ignora la lógica científica. Daiana, con la respiración entrecortada, volvió a entrar en la app y, sin pensarlo dos veces, llevó el vibrador al nivel máximo.

La intensidad de la vibración se fusionó con la prosa de la novela. Su cuerpo, tenso y entregado, reacciona a los estímulos, pero por un segundo, su mente proyectó una imagen que no estaba en el libro: la figura de alguien (o algo) sosteniéndola, no con tentáculos, sino con manos frías y definidas, como las que había sentido en la espalda apenas unas horas antes.

El orgasmo la golpeó con una violencia inesperada, un clímax que la dejó suspirando contra las sábanas. "Ese protagonista con cara de venado y cuerpo de cabra"..., pensó con una sonrisa socarrona, intentando anclar su mente en la ficción para no enfrentar la realidad de su soledad.

Tras el éxtasis, la calma regresó, aunque se sintió extrañamente frágil. Se limpió con meticulosidad, guardando el juguete en la caja roja como si fuera una prueba de laboratorio. Se sintió satisfecha, física y mentalmente agotada. Finalmente, el sueño comenzó a arrastrarla hacia la inconsciencia.

Pero la paz de la noche fue breve.

Lo que sobrevino no fue un sueño reparador, sino una prisión. Daiana sintió cómo su conciencia se fragmento; no esta despierta, pero no duerme. La parálisis del sueño, un fenómeno neurológico bien documentado, se apoderó de ella. Intentó mover un brazo, abrir los ojos, gritar, pero su cuerpo es una masa inerte bajo las sábanas.

Entonces, la temperatura en la habitación cayó en picada. El aire se volvió denso, cargado de estática.

Una caricia comenzó a subir por su pierna. No es una alucinación; es una presión fría y sólida. Daiana sintió el pánico escalar por su garganta, golpeando su corazón contra sus costillas con una frecuencia desbocada. La caricia ascendió lentamente por su muslo, un tacto denso que parece dejar un rastro de escarcha sobre su piel.

A pesar de la parálisis, sus sentidos estan hiperdesarrollados. Siente la presión del peso sobre el colchón, el hundimiento de las sábanas, una presencia que se posiciona sobre ella. No hay nadie, no puede haber nadie, pero el peso es real. La presión bajó hasta su intimidad, una sensación de frío y calor mezclados que la dejó sin aliento. Es un toque calculado, experto, casi depredador.

No siente dolor, lo cual es lo más aterrador. Siente deseo.

El ente se mueve sobre ella con una confianza absoluta. Daiana intentó luchar, forcejear contra el bloqueo mental de la parálisis, pero su cuerpo no le obedeció. Sus sentidos, traidores, se inclinan ante la sensación física, su piel reaccionando al roce invisible como si fuera la cosa más natural del mundo.

__Mierda__.

La palabra escapó de sus labios como un jadeo ahogado cuando, de repente, la parálisis se rompió. Daiana se incorporó de golpe, buscando aire como si hubiera estado sumergida bajo el agua. Su habitación esta en silencio, la luna filtrándose por la ventana y bañando el cuarto en una luz plateada y desierta.

Esta sola.

Sin embargo, su cuerpo cuenta una historia diferente. Respira entrecortadamente, su piel esta erizada y, para su horror absoluto, su cuerpo sigue palpitando con una excitación residual que no tiene sentido. Sus dedos tiemblan mientras apreta las sábanas.

"Fue una pesadilla. Una parálisis inducida por el estrés post-orgásmico y la sugestión de la lectura", se susurró a sí misma, con la voz rota.

Se obligó a encender la lámpara, a observar cada rincón vacío, cada sombra inmóvil. Pero, mientras se abraza a sí misma en un intento de recuperar el calor, una parte de su cerebro, esa que se niega a aceptar explicaciones empíricas cuando la evidencia es tan abrumadora, sabe la verdad.

No ha sido un sueño. Y lo que es peor: no esta segura de si, en el fondo, había querido que terminara. La científica en ella se niega a aceptarlo, pero la mujer en la cama, con el vello erizado y el recuerdo de un tacto frío aún grabado en su piel, esta empezando a entender que la lógica en esta casa no tiene ninguna autoridad.

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Limaesfra🍾🥂🌟
la luna brilloo🌕🌗
Limaesfra🍾🥂🌟
🐺 posesivo
Limaesfra🍾🥂🌟
siii el🐺quiere a la 💃🔥🔥🔥
Limaesfra🍾🥂🌟
un lobito se llevo a la caperucita😱😂
Limaesfra🍾🥂🌟
un lobito se llevo a la caperucita😱😂
Rosneidis Torres
que feo jijiji
Rosneidis Torres
un hermoso especimen masculino
Rosneidis Torres
es lógico. La mayoria de los hombres no saben ni de la existencia del clítoris
Rosneidis Torres
pues si. los bebes son lindos pero en el momento correcto
Rosneidis Torres
No contradigo verdades
Rosneidis Torres
Hay cosas que no se pueden explicar con la ciencia y logica. por es mejor dejar quieto a lo que esta quieto
Rosneidis Torres
eso no se pregunta se ve
Rosneidis Torres
ya yo hubiera dejado el pelero
Rosneidis Torres
/Casual//Casual//Casual//Casual//Casual/
Rosneidis Torres
es linda. solo necesita algo de color
Elvis Molletones
Una historia diferente, pero atrapanre. Excelente
Ines Alburquerque
Ahora me gusta más jjjj
inuyasha/ Tomoe🦊
uhhh no jodas AUTORA esto no me lo esperaba, vamooo 🔥🔥🔥🔥🔥 necesito una foto yaa
Bianca Diaz Quiroz
es mario o es mateo
Rosangel Pérez: ya lo corregí . gracias 😊
total 1 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
a demostrarles que estan juntos y en modo batalla ON y pa ganar
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