En la prestigiosa Academia de Artes Arcanas, el poder es la única moneda de cambio y el linaje lo es todo. Selene, una joven con un pasado fragmentado y un poder latente que no logra comprender, intenta pasar desapercibida entre lobos sedientos de sangre y vampiros de hielo. Sin embargo, su destino cambia para siempre cuando el Vínculo de Plata, una marca ancestral y prohibida, comienza a arder en su piel.
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Un encuentro inesperado
Selene contuvo la respiración mientras observaba a Dorian moverse con confianza entre las estanterías, su risa resonando en el aire como un eco inquietante. Los estudiantes que lo acompañaban parecían estar atrapados en su magnetismo, riendo y bromeando a medida que se acercaban a la sección de libros más antiguos. Selene sintió una mezcla de curiosidad y miedo; había algo hipnótico en Dorian, pero también una advertencia que la mantenía alerta.
-¿Qué tal si probamos ese hechizo de invocación?- sugirió uno de los chicos, un rubio de ojos brillantes que parecía ansioso por impresionar a Dorian.
-No estoy seguro de que sea una buena idea- respondió Dorian, aunque su sonrisa indicaba que estaba disfrutando del desafío -Pero ¿por qué no? Siempre es divertido ver qué podemos despertar-
Selene sintió un escalofrío recorrer su espalda. La idea de invocar algo desconocido la aterraba. Sabía que la magia podía ser peligrosa, y las advertencias de Lía resonaban en su mente. Sin embargo, la tentación de escuchar más sobre lo que estaban planeando era demasiado fuerte.
Con cuidado, se asomó un poco más para escuchar. Dorian comenzó a hablar sobre las energías que debían canalizarse y las palabras que debían pronunciarse, y Selene se dio cuenta de que estaba describiendo el mismo ritual que habían practicado en clase. Pero había una diferencia: el tono de su voz era más oscuro, más seductor.
-Recuerden- dijo Dorian, inclinándose hacia adelante con una mirada intensa -no hay que temer a lo que vamos a invocar. La oscuridad puede ser nuestra aliada si sabemos cómo controlarla-
Selene sintió un nudo en el estómago. ¿Realmente quería estar cerca de algo así? Sin embargo, su curiosidad era más fuerte que su miedo. Decidió acercarse un poco más, queriendo entender lo que realmente estaba sucediendo.
Mientras se movía sigilosamente entre las estanterías, tropezó con un libro caído al suelo. El sonido del golpe hizo que todos los estudiantes se giraran hacia ella. Selene se quedó paralizada, sintiendo el calor subirle a las mejillas mientras Dorian la miraba con una mezcla de sorpresa y diversión.
-Mira quién decidió unirse a nosotros- dijo Dorian con una sonrisa burlona -La pequeña Selene. ¿Te gustaría participar en nuestra pequeña invocación?-
Selene sintió cómo todos los ojos se posaban sobre ella, y el sudor frío volvió a aparecer en su frente. -No... no quería interrumpir- balbuceó, sintiéndose vulnerable bajo su mirada.
-No te preocupes- dijo Dorian, acercándose un paso más -Siempre es bueno tener más energía en la sala. Además, tú tienes un potencial oculto. Todos lo sabemos-
Las palabras de Dorian resonaron en su mente, pero Selene no podía ignorar la inquietud que sentía. -No estoy segura de estar lista para esto..-
Un chico pareció detrás de ella, rompiendo la tensión en el aire. -Dorian, déjala en paz, no tiene que hacerlo si no quiere- dijo, colocándose en frente de ella -No todos los rituales son seguros-
Dorian frunció el ceño ante la interrupción del chico, pero rápidamente recuperó su sonrisa. -Oh, Leo. Siempre tan protector. Pero Selene debería decidir por sí misma. Después de todo, esto podría ser una oportunidad para descubrir qué hay dentro de ella-
Selene miró a Leo, buscando apoyo en sus ojos. Él le devolvió una mirada firme y comprensiva -No te sientas presionada por ellos. La magia debe ser un camino que elijas tú misma-
Dorian se cruzó de brazos, observándola con interés. -Tienes tiempo para pensarlo, Selene. Pero no olvides: la oscuridad puede ofrecerte respuestas que la luz nunca podrá-
Selene sintió un escalofrío recorrer su espalda ante sus palabras. Había algo seductor en lo que decía Dorian, pero también había un peligro latente que no podía ignorar.
Finalmente, decidió dar un paso atrás -Gracias, pero creo que voy a pasar esta vez- dijo con firmeza.
Dorian sonrió como si hubiera anticipado su respuesta -Como quieras, Selene. Pero recuerda: las oportunidades no siempre regresan-
Con eso, se dio la vuelta y se alejó con su grupo de amigos, dejando a Selene y Leo en un silencio tenso.
-Hiciste lo correcto- dijo Leo suavemente -No tienes que apresurarte a descubrir tus habilidades o entrar en esa oscuridad-
Selene asintió, aunque sentía una mezcla de alivio y confusión -Gracias por ayudarme..eh..- Leo extiende su mano -Leo, me llamo Leo- Selene estrecha su mano -Un gusto, Leo. Soy Selene- suelta su mano y la lleva a su brazo -Lo siento, a veces me siento perdida en todo esto-
Leo sonrió, su mirada llena de comprensión. -No estás sola en esto. Estoy aquí para ayudarte a descubrir quién eres realmente-
Mientras abandonaban la biblioteca juntos, Selene sintió que había tomado una decisión importante al rechazar la invitación de Dorian. Pero al mismo tiempo, no podía sacudirse la sensación de que las sombras seguían acechando en los rincones oscuros de la academia y dentro de sí misma. La búsqueda por entender sus habilidades apenas comenzaba, y sabía que tendría que enfrentarse a sus miedos para descubrir la verdad sobre su poder y el mundo oculto que la rodeaba.