Sven Harris, hijo de Magnus recibió el legado de su padre, así como las Triadas del Clan por herencia, pero también se le exigía un matrimonio, Sven no aceptaba casarse con exigencias, después de su regreso del extranjero en su nuevo negocio encontró irregularidades, descubrió que un hombre tenía una deuda grande y se le exigía pagarla con su hija, sus acreedores no le daban oportunidad, así decidió pagarla por el y pedir a su hija en matrimonio, creando en la chica un profundo rencor.
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Compromiso
En el trayecto a casa, Alba no sabía cómo actuar, el silencio era incómodo, se acercó y por impulso besó su mejilla haciendo que el hombre terminara de calmarse, la atrapó para sentarla en su regazo, enterrando su rostro en el hueco de su cuello, el aroma que desprendía lo volvía loco, Quiero follarte, la chica se tensó,— ¡El chofer te va a escuchar,— Le puso un dedo sobre sus labios para que guardara silencio, sin embargo las manos eran otra cosa, se deslizaban por los muslos de la mujer que estaba empezando a sentir el cosquilleo delicioso que le hacía sentir ese acto.
La insistencia del teléfono de Sven con la llamada de Alexander, los sacó de su ensoñación, Sven exhaló cerrando los ojos, su amigo debía tener algo importante para decirle, por la insistencia, se desprendió con frustración pues su erección le estaba haciendo sentir estragos, Alba beso sus labios antes de levantar el teléfono, aunque Sven no se conformó, se llevó el teléfono a la oreja sin dejar los labios de su mujer, Alexander se dio cuenta que estaba sucediendo,— Para eso llamaba y confirmar que está tu mujer bien, me enteré lo que pasó en la universidad, no creía que se atreviera a tanto esa loca.
—Espera mi llamada más tarde!— Tengo que pedirte qué hagas algo,— Le dijo volviéndose con su mujer, Quede con Cristina, voy para allá en estos momentos, de regreso yo mismo te llamo, Le respondió su amigo.
Sven tuvo qué esperar hasta llegar a la Villa para tener a su mujer como el deseaba, sin entretención la desnudó, besando y dando pequeños mordiscos en su piel, mientras gruñía por la excitación, el mafioso sentía que su mujer cada vez que la hacía suya, era más sensible y eso le encantaba, se entregaba con más plenitud la disfrutaba con más intensidad.
MANSIÓN HARRIS
Cristina ya esperaba por Alexander, viéndolo llegar puntual como solía ser desde que eran novios, lo hizo pasar al interior, encontrándose con Katia quien le saludó con una sonrisa, — ¡Hola Alex, que gusto tenerte por aquí!— Lo invito a sentarse mientras que Cristina subía por su bolso, pues el le había dicho que le tenía una sorpresa.
Alexander se despidió de Katia, cuando Cristina apareció, Katia los vio alejarse complacida, pues el complejo de su hija ya era pasado, y eso le satisfacía,— ¿Adónde iremos?— Preguntó Cristina mientras el hombre echaba andar su auto y ella se ajustaba el cinturón,— ¡No seas impaciente! Le guiñó un ojo, en realidad a la mujer no le importaba a donde irían, estaba con el y lo demás no le importaba.
Alexander entró a un subterráneo de lujo para estacionarse frente a otros automóviles de lujo, Cristina levantó las cejas, eran dos Ferrari rojo y negro, más camionetas y autos eléctricos, ¿Te gustan?— Preguntó el millonario con una sonrisa —¿Eres coleccionista?— Preguntó la mujer sonriente,— En realidad los fui acumulando no precisamente por coleccionar, he pensado en deshacerme de algunos, pero no he tomado aún ninguna decisión,— Los autos eléctricos no me gustan pero los demás me parecen útiles en general. Contestó Cristina bajando cuando el le abrió la puerta del copiloto.
— ¡Pensé que vivías en un complejo! Le expresó cuando subieron al ascensor, quedando impresionada al ver la elegante estancia y lo moderno del edificio,— ¡Me gusta! Continuo sonriendo, ¡Este es mi humilde hogar! Pero al abrirse la puerta con voz de mando no pudo evitar una mirada sarcástica hacia el, supongo que tú humildad es tu lecho, sonrió!
Entraron al gran ático Alexander le mostró cada rincón en lo que ella veía todo con entusiasmo, Nunca decidí separarme de mis padres, por no sentirme sola, también pensé en comprar un departamento para mí, invité a Sara, pero nunca fue constante, por eso no me decidí, suspiro pensativa,— ¡Vente a vivir conmigo!— Soltó de pronto su novio, dejándola sin palabras, caminando hacia una estancia a todo lujo, Cristina paró para mirarlo incrédula, pero antes de contestar cualquier cosa, le tomó ambas manos,— Cristina Harris, vive conmigo como mi esposa! Cásate conmigo! Le dijo con una mirada suplicante.
Cristina sin embargo, sentía la respiración entrecortada, esa declaración la tomó por sorpresa, Pero Alexander al ver que no contestaba entendió que se había precipitado,— No te pongas mal yo no debí acelerarme,—¿Porque no olvidamos lo que dije y cenamos?— Y después vamos al cine, si gustas.
Cristina reaccionó, dándose cuenta que su reacción fue mal interpretada,— Alexander se veía mal, con justa razón pensaba, tenía que solucionarlo,— ¡Alex te amo!— ¡Perdona mi reacción, la felicidad me invadió con tu declaración! Nada deseó más que ser tu esposa, acepto casarme contigo!— Le declaro colgándose de su cuello, se puso de puntillas para alcanzar la altura de sus labios para besarlo, Alexander por fin respiró.
—¿Estás segura?— ¡Preguntó el hombre, mirándola muy cerca, ella lo besó con pasión, cien por ciento segura, entonces el puso una se agachó puso una rodilla en el piso, sacó de su traje una caja de terciopelo roja, lo abrió, mostrando un anillo de compromiso con un hermoso brillante, lo puso en su dedo anular, se levantó para abrazarla y besarla.
En poco tiempo, la noticia del compromiso de los enamorados, se esparció por las familias, los padres de Cristina más su madre estaba feliz, su padre sabía que tarde o temprano sucedería, Trevol y Mirna los felicito con las clásicas bromas que caracterizaban a Trevol, pero Alexander ya lo había escuchado antes por lo que solo sonrió negando.
Pero Alexander tenía que avisarle también a sus padres, la boda la habían programado dentro de un mes una ceremonia civil y un sacerdote los uniría a la vez.
Cristina pidió que no fuera una boda ostentosa, no quería grandes arreglos, solo quería ser su esposa.
Hola qué tal….Estoy aquí de nuevo solo para informarles de este capítulo!….Quizás lo van a encontrar un poco aburrido…. Pero después entenderán, pues debemos descubrir que pasó con la madre de Alba y porque la abandonó, y lo que sucederá después :)
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