Ella es Hanna bianco tiene 20 Años de edad estudia diseño de modas, es hermosa, dulce y valiente, vive con su madre Ana Bianco que está muy enferma, razón por la cual Hanna a tenido que dejar los estudios de lado para trabajar. Ella tiene dos trabajos en el día en una cafetería y en la noche es mesera en un antro y así comprarle las medicinas a su mamá ya que su padrastro que se encargaba de los gastos lo mataron hace un año, era policía y se metió en negocios turbios.
ella lo quería mucho.
Su vida cambiará cuando a su vida llegue Luciano Santini un poderoso jefe de la mafia, el tiene 26 Años , es Arrogante, frío y mujeriego también está acostumbrado a que ninguna mujer le diga que no, por eso cuando Hanna lo aga será capaz de secuestrarla. Acompañame en esta historia.
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Reconciliación
Hanna*
Me levanto, camino hasta la puerta, toco la manija de la puerta y... me volteo y veo a Luciano arrodillado en el suelo, me le acerco y lo imito, tomándolo de su nuca y besándolo con desesperación, enseguida corresponde el beso, lágrimas caen por nuestros ojos, me separo y le secó sus lágrimas, lo vuelvo a besar está vez con deseo y necesidad...
Lo agarro por el cuello y él me levanta, y me aferro con las piernas a su cintura, me lleva a la cama y me quita la ropa, yo hago lo mismo con él, me empieza a besar delicadamente todo el cuerpo, desde el cuello hasta mi vientre, muy tiernamente.
Lo volteo empujándolo quedando yo arriba de él, lo empiezo a besar con desesperación, dejando marcas a mi paso, bajo llegando a su bóxer y se lo quito, saco a su enorme amigo y empiezo a jugar con él sin dejar de mirarlo, lo chupo, lo lamo, mientras masajeo otras partes de su hombría, lo introduzco en mi boca y subo y bajo con mis labios, veo como se retuerce, y como gime mi nombre, sin dejar de mirarlo simulo que es un enorme y delicioso helado y lo voy lamiendo, y probando, moviendo mi lengua sin control.
Lo introduzco lo más atrás posible en mi garganta y él solo dice Hanna… Hanna… retírate o voy a explotar en tu boca, niego con la cabeza y sigo, me agarra la cabeza para separarse de mí, cuando quito sus manos y lo hundo todo en mí garganta, mi rico helado de Luciano.
Él gruñe mi nombre y explota en mi boca.
Lo miro con una sonrisa, triunfante tragando todo su ser, y limpiando los excedentes con mi lengua.
Me levanto y gateo de manera sensual hacia él... y lo empiezo a besar de nuevo, con tanto deseo que parece que fuera a entrar alguien y nos separaría... empiezo a moverme encima de él, cómo jinete desesperada, moviendo mis caderas en un vaivén de pasión y moviéndome cada vez más rápido hasta hacernos llegar al climax juntos, como antes, no, mejor que antes, me dejo caer a un lado de él, Luciano se voltea para quedar frente a mí, -te amo mi hermosa, no te volveré a perder, lo prometo muñeca- y me besa tiernamente, también te amo Luciano....
Suena mi teléfono sacándonos de nuestro momento, él me pasa el teléfono, yo lo pongo en altavoz, es Enzo. Aló Enzo que ha pasado.
Enzo: señora ya Daniels está bien, no está muerto el doc. Lo revisó y está bien.
Hanna: Perfecto, ahora esperen a que llegue, sí, ese imbécil, me la debe... Dejemos que descanse hasta que yo llegue.
Corto la llamada y Luciano me observa y me pregunta; ¿qué sucede? Daniels me debe dos secuestros, el tuyo y el mío y no se las voy a dejar pasar, no sabía que él te había amenazado para que me dejaras, pero si sabía que me había secuestrado, mi papá lo averiguó y me lo dijo.
¿Tu papá? Pregunta Luciano con el ceño fruncido.
Sí, los hombres con los que me vez siempre, son mi padre y hermano... Ellos me encontraron días después de nuestra separación y me ayudaron a ser quien soy ahora.
Además, Daniels es el desgraciado que ha estado robando tus cargamentos y ya me estoy cansando de recuperarlos siempre.
Así qué eras tu amor. Tú eres quien me deja el cargamento en mis muelles. Dice Luciano.
Te acuerdas una vez que estuviste en una balacera y un encapuchado salvó tu vida, matando al que te iba a disparar, pues me presento.
Amor gracias, pero... pensé que me odiabas.
¿Qué, odiarte?, yo siempre te he amado y una vez te prometí estar siempre para ti y cumplo lo que prometo, siempre estuve allí, solo que no lo sabías. Ahora debo volver con Daniels, tengo que terminar con esto.
Luciano; Amor no, déjame a mí terminar con él, sí, tú ya lo torturaste ¿no? No te expongas más.
Hanna; Esa era la razón por la que no te perdonaba, por qué sabía que no me dejarías completar mi venganza.
Luciano: Está bien hermosa, pero vamos los dos okay.
Hanna:Está bien mi vida, vamos los dos, le digo a Luciano.
Luciano:Está bien mi princesa, pero luego vamos sí, quiero pasar un rato más contigo, disfrutar este momento, te amo hermosa.
Pero en fin tuvo buen final