Cada nuevo día, es un nuevo comienzo.
Segunda parte de la novela CÓMO OBTENER EL DIVORCIO.
Continúa la historia de Fabián y Vadim.
<Esta novela está basada en hechos ficticios tanto los escenarios como los personajes, si es sensible a temas relacionados con relaciones del mismo género, esta novela no es para usted; dentro de la novela se toca temas sensibles, no apto para menores de edad, léalo bajo su propia responsabilidad>
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Capítulo 24
La noticia del próximo nacimiento de un nuevo integrante de la familia Meyer se dio a conocer por todo el país, los medios distribuyeron la primicia rápidamente junto a una fotografía de Fabián en un parque.
La conmoción no se hizo esperar, el descontento y preocupación de las personas era evidente.
Sin embargo, existía también una parte influyente que estaba contenta con esta noticia, ya que el nacimiento de otro Alfa extremo traería consigo prestigio y beneficios para el país.
Las plegarias porque naciera un Alfa extremo por una parte, y que naciera un beta por la otra, era en lo que las personas se dividían en grupos, aunque no lo pregonaban en voz alta.
Los más requeridos en el gobierno y reuniones ahora, eran los Padres de Vadim, por lo que se vieron demasiado ocupados.
Al pasar los días, la noticia fue reemplazada por la marca en el cuello que tenía Vadim Meyer, una marca hecha por su esposo omega, el ojo público estaría ocupado en esa noticia por un largo tiempo.
Como fuera, el nacimiento de los bebés sería pronto.
Fabián recibió presentes de sus amigos, el doctor Allen, Aziel, Mikkel, un nuevo amigo llamado Naím, y de los hijos de todos ellos, así también como buenos deseos de su parte.
Dormir resultaba un poco difícil estos días, parecía que los bebés ya sentían su próxima llegada al mundo, así que estaban inquietos, a Fabián no le molestaba, deseaba conocerlos pronto.
Jarek y Derek, esos eran los nombres de los niños.
Vadim también se encontraba inquieto estos días, el miedo de que algo saliera mal durante la cesárea siempre estaba presente, Fabián se sentía con la fuerza suficiente para soportar el dolor que llegaría, pero aun así, Vadim no dejaba de preocuparse.
Otro que sentía nervios era Sebastián, revisaba a cada rato que todo estuviera listo para la llegada de los pequeños, los pañales, la ropita, todo debía ser perfecto.
Fabián se internó en el hospital días antes de la cesárea, del cielo empezaron a caer copos de nieve muy suaves en esos días; Vadim también se instaló en la habitación para cuidar de Fabián.
"Ahora que está cerca, todo parece más irreal, ¿qué pasa si nada de esto es cierto y despierto de un largo sueño?", habló Fabián mirando la nieve que caía fuera de la ventana.
"... Entonces me verías a tu lado incluso si despiertas en otro lugar"
Fabián volteó a ver a Vadim, su semblante de por sí ya con temor, se veía peor debido a sus palabras.
"Lo decía porque el nacimiento de un bebé siempre se siente irreal, es mágico que un pequeño cuerpo se forme dentro de un ser humano", aclaró Fabián, no pretendía poner más tenso al alfa, "Aunque me hace feliz saber que estarías donde yo estuviera, también te seguiría donde fueras ¿sabes?"
Vadim mostró al fin una sonrisa, tomó la mano de Fabián y la sostuvo con cariño.
"Nos reconoceríamos con solo vernos una vez, sabría que serías tú incluso estando en otro cuerpo"
"Ja ja ja, ¿incluso si fuera un completo extraño?, ¿qué tal si te parezco raro o atemorizante?", preguntó Fabián.
"Te amaría igual, ¿no me amas tú aunque soy raro y atemorizante?", guiño Vadim a su esposo.
"Tienes razón, ¿cómo pude llegar a amarte siendo como eras?"
"No digas eso"
"Ja ja ja ja"
El día llegó finalmente, Fabián fue ingresado al quirófano por la mañana, Vadim lo acompañaba, el alfa llevaba puesto la vestimenta quirúrgica adecuada.
La incertidumbre se presentó en ese momento, Fabián yacía sobre la cama de operaciones mientras el equipo médico se preparaba para proceder, su corazón empezó a latir más fuerte, el sonido de los instrumentos, el sonido de las máquinas, el movimiento de las personas, todo resonaba con demasiada claridad.
Fue en ese momento que sintió la mano que lo sostenía, era Vadim quien permanecía a su lado, no dijo nada, pero no necesitaban palabras.
Fabián tomó un respiro y calmó su agitado corazón, tenía a Vadim a su lado, así como los recuerdos de su Abuela y sus Padres, los necesitaba ahora más que nunca.
La cesárea dio comienzo con la señal del doctor.
Sebastián caminaba por los pasillos a la espera de las buenas noticias.
Afuera, sobre el techo del hospital, Daisy esperaba para conocer a los dos nuevos integrantes de la familia.
Un tiempo después, el estruendoso llanto de dos bebés se oyó hasta varios kilómetros de distancia.
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Al lado de la cama de hospital se ubicaban dos pequeñas cunas, pero ambas estaban vacías.
Caminando de un lado a otro, Vadim llevaba en ambos brazos a dos pequeños bebés envueltos en delicadas mantas.
Desde que nacieron mostraron su gran fuerza a través de su llanto, eran bebés saludables, Jarek y Derek, eran muy parecidos incluso en su forma de llorar que no cesaba.
Y era Vadim quien siempre los alimentaba, cambiaba y los cargaba para apaciguarlos, Fabián estaba preocupado por no poder ayudar debido a la herida de la cesárea, ya que Vadim también cuidaba de él, sin embargo, el alfa se veía tranquilo y feliz mientras cuidaba de los bebés, era bastante paciente.
Otra persona que estaba feliz, era Sebastián, preparaba mucha comida nutritiva para Fabián y cuidaba también de los bebés, según él, ambos bebés se parecían a Fabián, aunque era evidente su gran parecido con Vadim.
Viendo a sus hijos y a Vadim, Fabián se sentía pleno, aunque no deseaba volver a pasar por ese dolor otra vez, la cesárea no dolió en el momento, más el dolor se sintió después.
El llanto cesó luego de varios minutos, Vadim colocó a los bebés con cuidado en la cuna, dormirían por un buen rato.
"Eres bueno en esto", elogió Fabián viendo a sus hijos dormir tranquilos.
"Gracias, trato de hacer un buen trabajo", con sumo cuidado, Vadim ayudó a Fabián a levantarse de la cama, era hora de caminar un poco.
Presenciando la etapa de embarazo y la cesárea, Vadim no quería que Fabián volviera a pasar por ello, sería él quién se encargaría de cuidar de los bebés, lo haría todos los días, semanas y años, Fabián ya había soportado demasiado y tenía una herida que tardaría en sanar.
Además, cuidar de Jarek y Derek, sus dos pequeños hijos, era divertido, ya que se parecían a Fabián.
"Te amo demasiado"
"También te amo demasiado"
Para los que no recuerdan o no saben Naim es el omega de la historia "Frist Step", obra de la autora, sino Moa recuerdo xd