NovelToon NovelToon
Eternos

Eternos

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Pareja destinada / Reencarnación
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

La primera vez que se encontraron, murieron.

La segunda vez, también.

Y aun así volvieron a buscarse.

A lo largo de tres vidas, tres épocas y tres historias distintas, dos almas destinadas a amarse desafiarán al tiempo, a la muerte y al destino para volver a encontrarse.

No recuerdan quiénes fueron.

No recuerdan cómo se perdieron.

Pero sus corazones sí.

Porque algunas conexiones son más fuertes que el olvido.

Más fuertes que la distancia.

Más fuertes incluso que la muerte.

ETERNOS es una historia sobre almas gemelas, segundas oportunidades y un amor capaz de atravesar siglos enteros.

Porque hay amores que terminan.

Y hay otros que duran para siempre.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Donde perteneces

William

La nueva cama llega al castillo al amanecer.

Más grande.

Nueva… Sin recuerdos ni fantasmas.

Sin Sarah.

Observo a los criados subirla por las escaleras mientras algo parecido a la esperanza se instala en mi pecho.

Es ridículo, porque la cama no cambiará nada.

Eleanor sigue sin mirarme. Sigue sin sonreírme. Sigue evitando cualquier excusa para permanecer a mi lado.

Y aun así... Lo intento, porque ya no sé hacer otra cosa.

—¿Qué hacemos con la otra cama, mi lord?

—Quémenla.

—¿Quemarla, mi lord? ¿Está seguro?

—Sí. No quiero volver a verla —espeto.

—Mi Lord —dice antes de seguir con su trabajo.

Busco a mi esposa para decirle lo de la cama. Ilusionado de que pueda cambiar algo, pero mis hombros bajan cuando veo a mi padre leyendo unas cartas en la biblioteca.

—Está en el establo.

Por supuesto que lo está.

Salgo de la casa y camino en dirección al establo. La encuentro donde siempre. Y por supuesto no está sola.

John está sentado sobre una bala de heno mientras Eleanor le cuenta algo.

No alcanzo a escuchar las palabras, solo escucho su risa.

Esa risa.

La misma que llevo semanas intentando recuperar. La misma que antes era mía.

Algo oscuro se retuerce dentro de mí, porque no es justo. No es justo que ella siga regalándole esa sonrisa al mundo entero.

A todos menos a mí.

John dice algo y Eleanor vuelve a reír.

Exploto.

—¡John!

Los dos se giran. La sonrisa desaparece del rostro del muchacho.

—Mi lord.

—Fuera.

—William... —dice Eleanor, pero la ignoro.

—He dicho que te largues —espeto.

La furia en mi voz sorprende incluso a Eleanor.

John duda, pero luego desaparece, dejándonos solos.

El silencio es insoportable.

—¿Qué demonios te ocurre?

La pregunta sale de los labios de Eleanor y por primera vez no suena triste. Suena enfadada.

—¿Qué me ocurre? —Me río. Una risa amarga—. ¿De verdad no lo sabes?

—No.

—Claro que lo sabes.

—No.

—Te ríes con él.

Sus cejas se juntan.

—¿Perdón?

—Te ríes con él.

—¿Y?

—Y conmigo no.

El silencio que sigue me avergüenza, porque escucho mis propias palabras. Escucho lo desesperadas que suenan… Lo patéticas. Pero ya no puedo detenerme.

—Antes me buscabas.

—Antes confiaba en ti.

La respuesta es inmediata. Directa. Certera.

Y aun así continúo, porque estoy cansado. Porque la extraño. Porque llevo semanas sintiéndome como si me estuvieran arrancando algo del pecho.

—Antes me sonreías.

—Antes no sabía quién eras.

Dios. Cada frase es una cuchillada.

—Antes pronunciabas mi nombre.

—Antes no conocía tus mentiras.

—Eleanor...

—No. —Da un paso atrás—. No vuelvas a usar a John para hablar de lo que te pasa.

—No estoy hablando de John.

—Entonces habla claro.

Y finalmente lo hago. Porque ya no me queda orgullo ni dignidad. No me queda absolutamente nada.

—Te extraño.

El mundo parece detenerse. Ella también.

—¿Qué?

—Te extraño. —Mi voz se rompe por primera vez—. Extraño que entres en mi despacho. Extraño tus flores. Extraño tus preguntas absurdas. Extraño cuando me corregías. Extraño cuando me hacías reír. Extraño cuando pronunciabas mi nombre como si fuera algo bueno.

El rostro de Eleanor palidece y por un instante veo algo. Algo que llevaba semanas buscando.

Dolor.

No indiferencia.

Dolor.

Y eso significa que todavía le importo.

Aunque me odie. Todavía le importo.

—William...

Mi nombre. Otra vez. Y esta vez duele menos.

Mucho menos.

—Mi padre tenía razón.

La frase sale sola.

—¿Qué?

—Me dijo que estaba equivocado. Que no entendía lo que era el amor.

Eleanor no responde y tampoco espero que lo haga, porque por primera vez en mi vida entiendo algo.

—No era Sarah. Nunca fue Sarah —declaro—. Sarah era refugio. Costumbre. Comodidad. Pero esto que siento por ti... Esto es una tormenta —digo y me acerco a ella. Cojo su rostro en mi mano—. Esto es despertarme pensando en ti. Buscarte en cada habitación. Escuchar tu voz, aunque no estés hablando. Esto es sentir celos cuando otro hombre te hace reír. Esto es odiarme porque eres tú quien está llorando. Esto es querer arreglarlo, aunque no sepa cómo. Y es aterrador, cariño, porque por primera vez no puedo huir. Porque por primera vez no quiero huir —le confío—. Y porque por primera vez sé exactamente lo que voy a perder si no consigo recuperarte.

Eleanor jadea y por primera vez en semanas su mirada se suaviza.

—William —susurra mi nombre.

—Te amo, y sé que probablemente tendré que hacer mucho mérito para que me creas y para que quizá, algún día puedas aprender a amarme como yo lo estoy haciendo.

—Yo… no sé qué decir…

Mis ojos bajan a su boca, que ruega por ser besada. Camino con ella hasta que su espalda se estrella contra la pared de madera.

—No me odies por esto, mi amor, por favor —le ruego antes de besarla.

Nuestros dientes chocan, por mi arrebato y por su inocencia, pero una vez que entierro mi lengua en su boca y la pruebo, entiendo que no puede haber nada más perfecto que esto.

Eleanor se tensa y al principio no se mueve.

Abro mis ojos y me encuentro con los de ella abiertos de par en par, estupefactos… inocentes.

Enredo mi lengua con la suya y suspiro cuando su lengua tímidamente entra en mi boca.

Es húmeda, caliente y tan dulce.

Nos enredamos en un beso tan arrebatador, que a los segundos sus manos están en mi cuello, tirando del cabello de mi nuca.

Oh, maldita sea, como me gusta eso.

Sus caderas se inclinan hacia las mías. Como si su cuerpo supiera exactamente qué hacer.

Coloco mis manos en sus caderas y la pego más.

Un suspiro abandona sus labios y yo quiero llorar de alivio. Lo está disfrutando.

Me alejo, unos segundos, para recuperar el aliento. Mi corazón está golpeando mi pecho y mis pulmones parecen quemar todo el aire.

Sus ojos están cerrados y su boca hinchada… Está arrebatadoramente hermosa.

—Me tienes cautivado, cariño.

Sus ojos se abren, el verde ha desaparecido. Sus ojos están oscuros con deseo.

Me desea.

—Yo… No sé qué pasó —murmura sin entender. Mira sus manos y su cuerpo como si no le pertenecieran—. Si sintió tan… —Sus ojos suben a los míos—. Pensé que sería extraño, pero no lo es.

—Es como si hubiésemos hecho esto antes —digo cuando entiendo lo que quiere decir.

Nuestros cuerpos parecen entenderse mejor que nuestras cabezas.

Acaricio sus labios con los míos y siento como esa conexión tira de mi pecho hacia ella.

Lo mismo que sentí en la boda, pero multiplicado por mil.

—Papá tenía razón —susurro pegado a sus labios—. La verdadera pasión solo se puede sentir por el verdadero amor.

—No te amo —devuelve levantando la barbilla, aferrándose a su enfado.

Sonrío, porque me parece la criatura más hermosa que mis ojos han visto alguna vez.

—No te preocupes. En mi corazón hay amor suficiente para los dos.

Golpea mi brazo, como lo hacía antes.

—Mentiroso.

—Peleadora —devuelvo.

—¿Es esto…? —Su voz baja—. ¿Es esto mejor que follar? —pregunta con el rostro encendido.

Sonrío. —No.

—¿Puede haber algo mejor que esto? —pregunta con inocencia.

Sujeto su rostro y vuelvo a apoderarme de esa ocurrente boca.

—Hay mucho más —le juro antes de morder su labio inferior despacio y desplazar mi boca hacia su cuello.

Sus manos se aferran a mis caderas y por un segundo siento que voy a enloquecer si no puedo hacerle el amor a mi esposa ahora mismo, en este lugar.

—¡William!

Ambos nos separamos cuando escuchamos el jadeo sorprendido de Sarah.

Eleanor se tensa y puedo sentir como todo su cuerpo se enfría.

—Supongo que ahora que ella llegó, yo sobro —susurra antes de marcharse furiosa.

Maldita sea.

Golpeo la pared con el puño, furioso con la intromisión y furioso por haber perdido el calor de mi esposa.

Empiezo a seguirla, pero Sarah toma mi brazo.

Me suelto de ella con un movimiento.

—No me toques. La única que puede tocarme es mi esposa.

—Pensé que eras mejor que esto.

—No sé si soy mejor o peor, Sarah, lo único que sé es que estoy perdidamente enamorado de mi esposa, y si eso me hace un mal hombre, adelante, quémame en la plaza pública, pero no me vuelvas a tocar.

—Will…

Me detengo.

—Mañana mismo te marchas a la casa en la capital —digo y su rostro palidece—. No quiero que mi esposa tenga que vivir bajo el mismo techo en que tú lo haces. No es justo para ella.

—Soy yo… nos conocemos desde que éramos unos niños.

—No me mires así. No te estoy enviando a la calle. Tendrás más comodidades que aquí. No iré a la capital hasta el verano. Y cuando lo haga te enviaré una carta para que vuelvas a esta casa el día que nosotros nos marchemos.

—Me estás borrando de tu vida —dice en un susurro.

—Estoy siendo un buen esposo. Mañana no te quiero en esta casa. Es una orden —exijo y camino de vuelta a la casa.

Espero que no sea demasiado tarde, y pueda volver a tener a mi esposa donde pertenece, en mis brazos.

1
Erika Badel
excelente
patry
estoy 😭😭😭😭
patry
ese bastardo tiene que morir 😡
patry
hay noooo 😭😭😭
patry
que bueno que le cuente
Erika Badel
super interesante
patry
gracias querida autora me encantó como va la historia
patry
se quiere comer 🤣🤣🙈
patry
gracias por este increíble capítulo
patry
bien sabe quien manda 🤣
patry
hay que porquería de basura
patry
eso es cierto
patry
que asco de padre
patry
no quedará saberlo
Esther Grace
que maldito desgraciado 🤬🤬🤬
patry
hay me encanta esta futura parejita
Elcy Milena ❤️
😭😭que sufrimiento para alguien tan indefenso.
Patricia Spaltro
ya te cautivó mi rey
Patricia Spaltro
ya lo creo que es así
Patricia Spaltro
si que es atrapante me encanta
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play