Dos desconocidos se topan en un bar, él se enamoro a primera vista... ella perdió su corazón al encontrarse con su mirada..
Desiree Bruno, es obligada por su padrastro a presentarse a una entrevista laboral.
Noah Martinez, heredero del grupo N&S ind. después de regresar de estudiar en el extranjero, debe hacerse cargo de la empresa familiar.
Luego de aquel encuentro casual, el destino los vuelve a juntar.
Es la primera vez que me animo a escribir. Espero sea de su agrado❤
NovelToon tiene autorización de Aldys para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿CREES EN EL DESTINO?
“Soy tu loba, Cloe. ¿Qué dices ahora? ¿Aceptaras conocerme Desireé?”
Buenísimo después de todo si he perdido ya la cordura. No sé si noten mi tono sarcástico.
Tratare de pensar en esto, pero primero vayamos a prepararnos para la entrevista.
Subo a mi habitación para prepararme. Primero tomo una ducha e intento elegir que ponerme, aunque no vaya a aceptar el trabajo, no quiere decir que deje de lado lo importante que es esa
empresa.
Cuando bajo hacia la estancia, escucho a mi mamá hablando con mi abuela, no quiero interrumpirlas,
así que salgo a fuera y espero a que llegue el auto que pedí.
Estoy a unos minutos de llegar y no entiendo porque estoy tan nerviosa, espero no meter la pata, vine a
rechazar una oferta de trabajo no a que me rechacen por ineptitud.
“Tranquila, estoy contigo. Deja de pensar cosas innecesarias”
Ignoro a la voz en mi cabeza y presento en recepción – Buenas tardes señorita, mi nombre es Desireé
Bruno, estoy aquí para la entrevista de las 14 hs-.
XX:- Esta bien, aguarde un momento que la anuncio-.
D:- No hay problema-.
La recepcionista toma el teléfono, no sé con quién habla y enseguida se dirige hacia mí – Señorita
Bruno, adelante. Tome el ascensor hasta el piso 12° allí la estarán esperando y la guiaran hasta la sala de la entrevista-.
D:- Oh, muchas gracias-. Me retiro hacia el ascensor asintiendo en agradecimiento por su
atención.
Entro, marco numero al que debo dirigirme y tomo una gran bocanada de aire para calmarme.
Cuando las puertas del elevador se abren, me encuentro con una figura familiar, no podía creer que
este playboy trabajara en un lugar como este, es cierto ese dicho que no hay que dejarse llevar por la apariencia.
Con un tono confiado me dirijo a él y lo saludo – Buenas tardes-.
M:-Buenas tardes señorita, sígame por favor- me responde mientras me inspecciona
de pies a cabeza con la mirada.
...****************...
Enlace
M: “Ya veo por qué ocultaste su foto”
N: “Ni se te ocurra pasarte de la raya”
M: “No prometo nada, así que deja de maquillarte y baja”
N: “Ya verás maldito idiota, ¿Cómo te atreves a hablarme así?”
M: “La dejare en el lugar acordado, cambio y fuera”
Fin de enlace
...****************...
C: “Él está cerca, no
lo puedo creer… ¿Sera que nos volveremos a encontrar tan pronto?”
D: “SHH ¿de que él estás hablando? “
C: “Vamos, ¿aún no lo puedes sentir?”
D: “No sé de qué hablas, por favor deja mi mente tranquila, no quiero distracciones”
C: “Ok, no me dejas ayudarte…pero veras que no seré yo el motivo de tu distracción”
No entiendo nada de lo que está diciendo, cuando salgo del
pequeño trance, ya estamos frente a una puerta.
M:- Entre señorita y póngase cómoda, la persona encargada de
su entrevista estará aquí en unos minutos- O quizás segundos tratándose de él,
piensa Mateo para sí mismo.
D:- De acuerdo, muchas gracias- respondo asintiendo. Paso
por su lado y entro a la oficina y miro alrededor.
Las paredes blancas eran el perfecto contraste para los
estantes, escritorios y sillones que iban desde el negro a tonos de grises
claros y oscuros.
Me senté en el sillón cercano a la puerta, cuando me perdí
en la maravillosa vista a las montañas que se podía observar desde el gran
ventanal, la puerta se abre, pero no presto atención hasta que una figura
aparece frente a mí.
N:- Buenas tardes señorita Bruno. Mi nombre es Noah Martínez,
soy el director a cargo de R&S y estaré a cargo de realizar su entrevista-.
Espero no se me haya notado pero creo mi expresión de
sorpresa fue obvia ya que abrí mis ojos a mas no poder y de mi boca salió un
leve grito –ah- me pierdo en su mirada y no le devuelvo el saludo hasta que da
un paso hacia adelante para acortar la
distancia que hay entre él y yo – Buenas tardes, un placer conocerlo- respondo mientras
me pongo de pie y extiendo mi mano para saludarlo.
T: “¿perdió la memoria de la noche a la mañana?”
N: “Se paciente lobo, quizás piensa que vendrá alguien más a
la entrevista”
Él extiende su mano y me devuelve el saludo, en ese leve
roce pude sentir una descarga recorrer mi cuerpo.
N: -Tomemos asiento- vuelvo sentarme y él se acomoda en el
sillón frente a mí.
N: - He leído su currículo, por lo que pude apreciar, acabas
de graduarte hace poco, y te estás
postulando para un puesto de contabilidad, pero lamento informarle que esa área
ya está cubierta por el momento sin embargo…-
No dejo que termine de expresarse y respondo –No hay
inconveniente alguno, no hace falta que se preocupe, me he presentado hoy
porque no me pareció educado rechazar la entrevista por email, creí más
conveniente hacerlo personalmente- levanto la vista para ver su expresión ya
que mientras expreso lo que quería decir, no me atreví a hacerlo, por miedo a
que de mi boca no saliera palabra alguna.
Sus ojos son mi perdición, ni hablar de su esbelto y fornido
cuerpo el cual se encuentra entallado en ese traje que lleva puesto, intento
disimular apartando mi vista hacia la ventana.
N:- ¿Por qué? No, más bien, no sabes cuál es la propuesta
que quiero ofrecerte, ni siquiera dejaste que lo hiciera. ¿Es por mí que lo estás
haciendo?-.
D:- No, es porque no quiero hacerlo perder tiempo, es por
eso que no le hare explicar algo que sé que voy a rechazar. Ya tengo un trabajo
y voy tratar de dar lo mejor de mí… En cuanto a su ultima pregunta ¿Qué lo hizo
pensar que fue por usted?-.
En sus expresiones puede verse el desconcierto, pero no
puedo retractarme, esto me pasa por actuar de manera precipitada ¿Cómo no
escuchaste a que se dedicaba eh? ¿Dónde estás ahora vocecita loca? Cuando lo vi
en la fiesta pensé que era algún simple empresario que quería impresionar a
Nicolás, pero resulto ser en director de la mejor empresa constructora de
Iruya.
N:- ¿Estas segura que mi oferta no será mejor?-
D:- Puede que sí, pero ya di mi palabra y pienso cumplir con
ello-.
N:- Si no es muy imprudente de mi parte ¿puedo saber a
quién?-.
D:- Mis padres. Creo que ya explique más de lo que debía
señor Martínez, nuevamente disculpe y muchas gracias por su tiempo y atención-.
Me levanto e intento asentir para despedirme antes de que
haga algo de lo que más tarde me arrepienta, pero al levantarme ciento una cálida
ráfaga golpear mi rostro. ¿En qué
momento se acercó tanto a mí?
N:- ¿De verdad a vas comportarte como si no me conocieras
Desireé? ¿A qué estás jugando dime?-.
Él está muy cerca, pero no entiendo su enojo.
D:- Como ya dije vine a rechazar la entrevista, no creo que
esto sea un juego- trate de ser lo más
educada posible al responder – Por supuesto que te reconozco, solo no imagine
encontrarme contigo aquí y no quiero sonar grosera con esto pero, yo se separar
mi vida privada de la laboral-.
Debo poner mis pensamientos en
orden, ¿Qué esperaba este hombre? Que me tire en sus brazos y me comporte como
una niña mimada. Es verdad que me gusta, demasiado, pero este no es el lugar
para aclarar nuestro asunto y pensé que él lo entendería.
C: “Oye, detente, no te vayas así. Calma al lobo primero”
D: “Cállate, no estoy para
bromas”
N:- Antes de dejarme, responde ¿Crees en el destino Desireé?-.
Gire sobre mis talones y lo mire a esos ojos tormentosos que parecían querer tragarme en un instante.
D:- Creo que en la vida hay varios caminos que puedes tomar, dependiendo de cuál elijas marcara el rumbo de tu destino, pero hay una diferencia en creer en algo y saber algo, creo en él, pero también sé que quizás las decisiones que tome sean las correctas, espero que la que hoy tome no me aleje
de la anterior-.
Luego de responder, tome el picaporte de la puerta con fuerza, me dispuse a salir de allí antes de cometer alguna locura.
Mientras camino hacia el ascensor siento su mirada fija en mí, sé que este no es lugar ni momento para aclarar las cosas, sé que nos
volveremos a encontrar pronto, aunque mi pecho pesa y la tristeza me invade poco a poco, no puedo basilar en mi decisión.
C: “Él es nuestro destino tonta, eso debiste contestar, ¿Por qué dudas?”.