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El Ángel De Los Vitale

El Ángel De Los Vitale

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / CEO / Mafia / Completas
Popularitas:60.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Un amor del pasado. Un secreto doloroso. Y una voz que necesita ser escuchada.
Para el mundo criminal, Matteo Vitale es «El Lobo de Roma»: un capo despiadado, frío y sin corazón. Pero tras las puertas de su mansión, Matteo es solo un padre desesperado por proteger a Leo, su pequeño de siete años. Marcado por una traición desgarradora y traumatizado por los maltratos de su verdadera madre, el niño ha quedado sumido en un silencio absoluto y solo confía en Matteo.
Matteo juró no volver a abrir su corazón a nadie, hasta que Chiara Romano regresa a Italia tras diez años de ausencia.
Chiara ya no es la jovencita que él recordaba; ahora es una mujer independiente, experta en armamento, segura de sus curvas y con un espíritu vibrante que no se deja intimidar por la mafia. Sin lástima ni presiones, su calidez y su risa comienzan a derribar las defensas del pequeño Leo y a desafiar la armadura de hielo de Matteo.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23: El fuego del Lobo (última parte)

Cualquier vestigio de paciencia o compostura se evaporó en el instante y, con una fuerza fluida e implacable, la giró sobre el colchón hasta colocarla boca abajo, en cuatro sobre las sábanas desordenadas. Sin un segundo de tregua, se posicionó detrás de ella y se adentró en su calidez de una sola estocada profunda, sin avisar.

Un gemido alto, vibrante y limpio escapó de la garganta de Chiara, retumbando en las paredes de la habitación. No intentó morder la almohada ni sofocar su voz; jamás lo haría. Quería que el hombre que la estaba reclamando con una intensidad salvaje escuchara cada sonido, cada ahogo de placer que brotaba de sus labios únicamente gracias a él.

Matteo inclinó el torso sobre la espalda de ella. Con una mano tomó su largo cabello oscuro, tirando con una suave firmeza para mantenerla erguida y dejar al descubierto la curva de su cuello, mientras con la otra mano sujetaba su cadera para marcar un ritmo implacable. Entraba y salía en estocadas profundas, certeras, que hacían que el cuerpo de Chiara temblara de la cabeza a los pies. La sensación era abrumadora: el calor expansivo recorriendo su vientre, la presión constante marcando cada pulso y una corriente eléctrica que se extendía por sus muslos y su columna con cada movimiento.

El Capo se agachó aún más, pegando su tórax firme a la espalda de ella. Deslizó sus manos por debajo de su torso hasta alcanzar sus pechos, amasándolos con devoción, apretando los pezones erguidos entre sus dedos. Chiara sintió que el aire se le atascaba en los pulmones. La combinación del peso de Matteo sobre su espalda, el agarre firme en sus senos y el ritmo incesante en su centro la llevaron al límite de la cordura. Se sentía completamente dominada, envuelta en un fuego devorador que no le dejaba espacio para pensar, solo para sentir.

—Eres mía, Chiara... —gruñó él contra su oreja, con el aliento quemándole la piel.

—Tuya, Matteo... solo tuya —jadeó ella, acoplándose al movimiento de sus caderas con una entrega salvaje.

—Dilo otra vez —exigió él, acelerando el embate hasta sacarle un grito agudo—. Dime de quién es esta boca, de quién son estos pechos...

—Tuyos... de mi Lobo... solo tuyos —suplicó ella, echando la cabeza hacia atrás sobre su hombro, buscando sus labios en un beso ciego mientras las embestidas de Matteo la hacían perder la noción del tiempo.

El sonido del choque de sus cuerpos, junto con los gemidos sin filtro de Chiara y los roncos gruñidos de Matteo, convirtió la habitación en un santuario de pura lujuria. Matteo no le daba descanso; cada vez que ella creía haber tocado el techo del placer, el Capo cambiaba el ángulo, profundizando más, haciéndola temblar desde la raíz.

Deseando tener el control y ver la devoción en el rostro del Lobo de Roma, Chiara se giró sobre sus rodillas y lo obligó a sentarse en el borde de la cama. Matteo la miró con los ojos oscurecidos por el deseo, la respiración agitada y los músculos tensos.

Chiara se deslizó hacia el suelo, quedando de rodillas entre sus piernas. Levantó la mirada color miel, cargada de una sensualidad audaz y dominante que hizo que el Capo contuviera el aliento. Sin dudarlo, tomó el miembro de Matteo con ambas manos y llevó la punta a su boca.

Matteo echó la cabeza hacia atrás contra el respaldo de madera, soltando un gruñido ronco desde lo más profundo de su pecho. Las uñas de él se clavaban en las sábanas mientras Chiara lo rodeaba con la calidez de su boca, usando su lengua con una lentitud tortuosa, rozando y saboreando cada centímetro con una devoción sin filtros. Deslizó sus labios hasta el fondo, tomándolo con una destreza hambrienta, marcando un ritmo con su garganta que hizo que Matteo apretara la mandíbula con violencia, ahogando una maldición de puro éxtasis.

La visión de la mujer que siempre había deseado rendida a sus pies, entregada por completo al placer de ambos y mirándolo desde abajo con ojos ardientes, terminó por liquidar el último rastro de cordura del Capo.

Matteo la tomó de los brazos y la levantó del suelo de un solo tirón, devolviéndola al centro de la cama.

La acomodó de lado, levantando una de sus piernas pulidas sobre su hombro en un ángulo firme y ajustado. Se adentró de nuevo en ella desde esa posición, logrando una profundidad que les sacó a ambos un jadeo unísono. Desde allí, Matteo podía mirar directamente sus ojos color miel encendidos, sus labios carnosos entreabiertos y las marcas suaves que sus manos dejaban en la piel de sus muslos.

—Mírame cómo entro en ti —le ordenó Matteo en un susurro áspero, acorralando su mirada mientras se deslizaba despacio hasta la raíz y volvía a salir con estocadas brutales.

Chiara bajó la mirada un segundo y volvió a clavarla en él, soltando una risita ahogada entre gemidos.

—Eres enorme... me vas a volver loca, Matteo —confesó ella, arqueando la espalda, hundiendo sus uñas en el bíceps tenso del Capo.

—Te voy a volver loca, pero no vas a olvidar esta noche en toda tu vida —prometió él, inclinándose para morderle el labio inferior mientras su cuerpo se movía con una precisión casi quirúrgica, buscando ese punto exacto dentro de ella que la hacía gritar su nombre.

El ritmo se volvió una marea imparable de estocadas potentes, precisas, en una danza sofocante de placer, control y rito. Cada movimiento los acercaba más al abismo. Chiara se aferró a las sábanas, sintiendo cómo una ola gigante de placer comenzaba a contraer su vientre de forma incontrolable, arrastrándola hacia la cima.

Matteo la giró de nuevo, colocándola sobre su espalda. Le sujetó ambas muñecas por encima de la cabeza con una sola mano gigante, inmovilizándola contra el colchón mientras se hundía en ella con una velocidad y una fuerza arrolladoras. Chiara no podía moverse, solo recibir la embestida implacable de su hombre, elevándose en una espiral de sensaciones tan intensas que las lágrimas de puro éxtasis se asomaron a sus ojos.

—Mírame, Chiara... no cierres los ojos —exigió Matteo en un susurro áspero, buscando su boca en un beso voraz.

Chiara le sostuvo la mirada mientras la tormenta terminaba de detonar en su interior. Soltó un grito sordo contra sus labios cuando el clímax la atravesó en espasmos intensos y prolongados. Las paredes de su feminidad lo apretaron en olas rítmicas y ardientes. Al sentir las contracciones tibias abrazándolo, Matteo perdió el control por completo; aceleró las últimas embestidas con una fuerza ciega y se entregó al mismo tiempo que ella, soltando un rugido grave en su cuello mientras su cuerpo se tensaba al máximo, volcando todo su ser dentro de ella.

Quedaron abrazados en la penumbra de la habitación, con los pechos agitados subiendo y bajando al mismo ritmo, unidos en una quietud tibia donde el único sonido era el eco de sus respiraciones gradualmente pacificadas, sabiendo que ya no había marcha atrás.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

Jamás dejaría con las ganas. Leí los comentarios de cada una. Y alguna pedían más.

Bien, ahora sí hasta mañana. Como siempre con 5 capítulos al día... Nos vemos y muchas gracias ☺️.

No sé olviden su like y sus comentarios que ayudan mucho..

1
Dany 😎🇨🇱
jajajaja 😂
Dany 😎🇨🇱
Preparadas hasta el infinito y más allá 😂😂😂
Dany 😎🇨🇱
Ella se lo buscó, bien hecho💪
Dany 😎🇨🇱
Muy bella
Dany 😎🇨🇱
Guapísimo 🤩
Nelida Poly Rivera
y el se reía del ruso cuando decía que le iba a encerrar en una torre a su hija y ahora le toca dos gemelas a el 🤣🤣🤣
Maria Solorzano
O ella misma 🤷🤣🤣🤣
Dany 😎🇨🇱
Creo que es el quien necesita un psiquiatra 🤭
Maria Solorzano
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Dany 😎🇨🇱
El ve a la hermana menor como una amenaza y la mayor es la verdadera serpiente 🤭
Maria Solorzano
Metralladora 🤣🤣🤣🤣🤣 yo diría un tanque de guerra 🤷🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Nelida Poly Rivera
luz tuvo mellizos y samanta una niña
mariela
Muy hermosa novela donde la trama central fue Leo un niño que fue maltratado y traumado por su madre donde Chiara con paciencia y amor lo saco de ese trauma, enamorada perdidamente de Matteo y fue correspondida fue una trama muy interesante gracias por compartirla que Dios te bendiga siempre Autora 🤗😘🙏🏻🇻🇪💐
Cliente anónimo
me encanta autora tus novelas
Garzza Nayelii
🔥🥵 Excelente
Cecy Castorena Castorena
que pendejez exigír el parto natural arriesgando la vida de sus hijas cuando mi tercer hijo que batalle porque tenía contracciones pero no dilataba y me dijo la gine que se me estaba muriendo y que necesitaba cesárea con todo el miedo porque soy culita acepte la cesárea estaba en peligro la Vida de mi bb y aún así tomo líquido amniótico 😞
Cecy Castorena Castorena
que no fuero los mellizos niña y niño me confundes escritora
Nelida Poly Rivera
lo que paso fue que pudieron rescatarlo cuando tenia 4 años por eso tienen que leer la primera novela llamada poseída por el diablo
Nelida Poly Rivera
ya leí esa novela anterior esta es la continuidad está muy buena
LUZ MARIA HERNANDEZ
ayyyyy que hermoso!!!!!!🥰🥰🥰
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