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Me Enamore De Mi Mejor Amigo

Me Enamore De Mi Mejor Amigo

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Amor de la infancia / Completas
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Todo comienza con una amistad entre un chico y una chica que son mejores amigos. Ella guarda un secreto: está profundamente enamorada de él, pero él tiene novia. Cada vez que habla de ella, la chica siente celos, aunque intenta disimularlos para no perder su amistad. Él asegura amar a su novia y jamás imagina lo que ocurre en el corazón de su mejor amiga. Sin embargo, pasan cuatro años y sus sentimientos comienzan a cambiar. Poco a poco, descubre que siente algo especial por ella. Cuando finalmente comprende que está enamorado de su mejor amiga, quizá sea demasiado tarde.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23 Lo logré, hermanita

Había pasado un año desde que llegué a México.

Era 6 de marzo de 2026, y todavía me parecía increíble todo lo que había ocurrido desde aquel día en que me monté en un avión dejando Cali atrás.

Había sido un año pesado.

Trabajar por las mañanas, estudiar por las tardes, llegar cansado al apartamento, hacer tareas y tratar de mantenerme firme no había sido fácil.

Pero lo había conseguido.

Gracias al programa 3×1, pude avanzar más rápido y terminar los estudios que tenía pendientes.

Ese día salí del colegio con mi certificado en las manos.

Me quedé parado afuera mirando el papel.

—No puede ser…

Lo había logrado.

Yo, el mismo que un año atrás no quería ni salir de su habitación.

Yo, el que había perdido un año.

Yo, el que pensaba que no iba a poder volver a levantarse.

Había terminado.

Saqué mi celular inmediatamente.

La primera persona a la que quería llamar era Dailyn.

Marqué su número.

—¿Aló?

—¡Hermanita!

—¿Qué pasó?

No pude evitar sonreír.

—Lo logré.

—¿Qué lograste?

—¡Me gradué!

Hubo unos segundos de silencio.

Después escuché un grito.

—¡¿QUÉ?!

Me alejé un poquito el teléfono del oído.

—¡Que me gradué, pues!

—¡Steven!

—¡Sí!

—¡Yo sabía que podías!

—No sabés la felicidad que tengo.

—Ay, hermanito, estoy demasiado orgullosa de vos.

Me senté en una banca afuera del colegio.

—Mirá que hace un año yo estaba encerrado en mi cuarto y ahora estoy acá con mi certificado.

—Eso demuestra que sí podías.

—Me costó mucho.

—Pero lo hiciste.

—Sí.

Dailyn se quedó callada unos segundos.

Después me preguntó:

—¿Y ahora qué vas a hacer?

—Seguir estudiando.

—¿Cómo así?

—Voy a entrar a la universidad.

—¿En serio?

—Sí.

—¿Y qué vas a estudiar?

Sonreí.

—Ingeniería.

—¿Ingeniería de qué?

—Ingeniería de Construcción.

—¡Ay, Steven!

—¿Qué?

—Mirá vos. El albañil ahora va a ser ingeniero.

Me reí.

—Pues sí, mija. Hay que superarse.

—¿Y dónde querés estudiar?

—Estoy averiguando opciones. Quiero entrar a una universidad en México para poder seguir trabajando mientras estudio.

—Eso me parece perfecto.

—Ya tengo experiencia en construcción y me gusta.

—¿Te gusta de verdad?

—Sí.

Miré mis manos.

Todavía tenían algunas marcas del trabajo.

—Cuando empecé a trabajar en la obra pensé que solamente era un empleo para sobrevivir. Pero después me empezó a gustar. Me gusta ver cómo algo que estaba en planos termina convertido en una construcción de verdad.

—Entonces esa es tu carrera.

—Sí.

—Me alegra mucho escucharte hablar así.

—¿Así cómo?

—Con ganas de futuro.

Me quedé callado.

Esa frase me llegó.

Porque durante mucho tiempo yo no había pensado en el futuro.

Mi único pensamiento era Valeria.

Su muerte.

Su recuerdo.

El dolor.

Ahora seguía recordándola, pero ya no quería que mi vida terminara con su ausencia.

Quería construir algo.

Literalmente y también para mí.

—Daily…

—¿Sí?

—Creo que Valeria estaría orgullosa.

Dailyn guardó silencio.

—Yo también creo eso.

Sonreí.

—Hubiera dicho que por fin dejé de ser un vago.

Dailyn soltó una carcajada.

—¡Definitivamente!

Nos reímos los dos.

Después ella volvió a ponerse seria.

—¿Y tus papás ya saben que te graduaste?

—Todavía no les he contado.

—¿Cómo que no?

—Quiero llegar con el certificado y sorprenderlos.

—Entonces no te demoro más.

—Gracias.

—No, gracias a vos por no rendirte.

Miré nuevamente el certificado.

—¿Sabés qué es lo más raro?

—¿Qué?

—Hace un año no quería estudiar.

—Sí.

—Y ahora no quiero dejar de hacerlo.

—Eso es crecer, Steven.

—Supongo.

—¿Y vas a seguir trabajando?

—Claro.

—Entonces vas a estar ocupado.

—Muchísimo.

—Pero feliz.

Me quedé pensando.

—Sí.

Era la primera vez que podía decirlo sin sentir culpa.

Feliz.

No porque hubiera olvidado a Valeria.

No porque ya no me doliera.

Sino porque había aprendido que podía continuar.

—Daily.

—¿Qué?

—Gracias por todo.

—Ya me lo dijiste.

—Te lo voy a seguir diciendo.

—Bueno, pues.

—Te quiero mucho, hermanita.

—Yo también te quiero, Steven.

Colgamos.

Me levanté de aquella banca y guardé el certificado cuidadosamente en mi mochila.

Después miré hacia el cielo.

—Lo logré, Vale.

Respiré profundamente.

—Y ahora voy por la universidad.

Ese día no solo me gradué.

Ese día entendí que mi historia todavía tenía muchos capítulos por escribir.

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Flickr Mary Soly
Que chica boba que no quiere progresar
Luna de plata
❤️
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