Cada nuevo día, es un nuevo comienzo.
Segunda parte de la novela CÓMO OBTENER EL DIVORCIO.
Continúa la historia de Fabián y Vadim.
<Esta novela está basada en hechos ficticios tanto los escenarios como los personajes, si es sensible a temas relacionados con relaciones del mismo género, esta novela no es para usted; dentro de la novela se toca temas sensibles, no apto para menores de edad, léalo bajo su propia responsabilidad>
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Capítulo 23
El matrimonio de Fabián y Vadim era conocido por todo el público, ya que el alfa se aseguró que todos supieran sobre su unión con la única persona que amaba, así que las personas conocían a Fabián.
Algunos sentían envidia por su matrimonio con un alfa tan especial como Vadim y por su conexión con la familia Meyer.
No supieron de este omega en mucho tiempo, y ahora que lo veían traía un gran vientre.
Pertenecer a una gran familia y seguir con su linaje eran cosas completamente distintas.
¿Cómo pudo un simple omega quedar embarazado de un Alfa extremo?, era simplemente aberrante que se diera continuidad a esa raza.
La primera señal que Fabián notó de que algo andaba mal, fue porque todos los niños lo miraban como a un monstruo de repente, algo a lo que no tenían que acercarse, esto sucedió después de que tanto los Padres y Madres de estos niños les dijeran algo en sus oídos.
Lo que pensó fue que se les advirtió a los niños de no molestarlo o tener cuidado al tratarse de una persona embarazada, o eso es lo que quiso pensar.
Después de todo, no conocía a ninguna de estas personas como para que tuvieran algún tipo de rencor contra él.
Fabián lo pasó por alto y continuó observando hacia el parque y la dirección en la que se fue Sebastián, se arrepentía ahora por no haberse conformado con el chocolate caliente.
No pretendía sentirse nervioso, pero esa sensación incómoda se presentó de alguna manera provocando que no pudiera levantarse de su sitio.
Fue el repentino movimiento de los niños dentro de su vientre lo que calmó esa sensación, era verdad, no estaba solo, tenía a sus hijos con él.
Tomando un respiro, Fabián se tranquilizó colocando sus manos en su vientre.
Una vez ya tranquilo, decidió ir a buscar a Sebastián, no trajeron el auto debido a que quería caminar, así que la vuelta tenían que hacerlo a pie.
"¿En qué está pensando?, traer al mundo a un monstruo, que ruegue porque ese bebé sea un beta, incluso un omega sería mejor"
Fue un susurro, pero Fabián lo oyó.
No sabía a quién iban dirigidas esas palabras, pero sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.
"¿Qué va a suceder con nuestros hijos si llegan a estar junto a ese adefesio en la escuela?, si permiten eso, debemos presentar una queja para que lo expulsen"
"Es verdad, podría ser peligroso"
"Aunque esa familia tiene cierta reputación ahora, no podemos olvidar lo que son realmente, no puedo creer que nazcan más criaturas de esa clase"
"Debería ser una prohibición que puedan concebir, ¿acaso son más importantes ellos que nosotros?, no son más que una minoría"
"Alfas como esos no deberían existir, estaba tranquila con la idea de que no hubiera más, pero ahora vuelvo a sentirme insegura"
"Sería mejor que ese bebé no naciera"
Lo que siguió fue un largo pitido en sus oídos, Fabián se quedó ahí de pie, no vio cuando llegó Sebastián ni escuchó lo que les decía a esas personas, pero era claro que estaba bastante enojado.
Fabián llegó a casa en ese estado, no oía lo que le decía Sebastián, solo se acostó en la cama con Daisy a su lado que vino apurada para estar con él, posandose sobre su vientre en donde los bebés no dejaban de moverse.
El paso del tiempo era incierto, hasta que la puerta de la habitación se abrió y un aroma familiar llegó a sus sentidos.
"No lo entiendo, no les han hecho daño a nadie, pero las personas ya los odian incluso cuando todavía no han nacido"
"¿Es tan malo que nazcan?, ¿van a lastimar a esos niños solo porque sí?, ¿quieren que los mantenga encerrados por temor a ellos?", Fabián se sentó sobre la cama sosteniendo su vientre.
"Me pregunto que dirían si supieran que son dos", aunque sonreía, lágrimas de tristeza caían sobre sus mejillas.
Vadim lo rodeo entre sus brazos de inmediato, Fabián no solía llorar, y las veces que lo hizo fueron a causa suya, por su culpa al igual que ahora.
"Lo siento"
"... No te disculpes ahora, no es lo que quiero"
"Es la verdad", dijo Vadim abrazando más a Fabián, "Te hice sufrir cuando me conociste, y ahora vuelvo a lastimarte a ti y nuestros hijos, fui muy desmedido en mis acciones basándome en mi rasgo único, creía que podía hacer lo que me complacía solo por el hecho de llevar esta sangre en mis venas. Es a causa mía que ellos creen tener el derecho de odiar a nuestros hijos"
Si hubiera actuado de manera correcta, esa mala reputación no seguiría a Fabián y a sus hijos, Vadim se lamentaba, pero no podía recuperar ese tiempo, mucho menos cambiarlo.
"... No fue tu culpa..."
"Lo fue, era consciente de lo que hacía", irrumpió Vadim a Fabián. "Es por eso que agradezco que llegaras a mi vida, pude ver las cosas de una manera diferente y aprendí lo que es amar y cuidar de quien amas, sé que serás un buen Papá para nuestros hijos al igual que lo seré yo porque tú estás a mi lado"
"Digan lo que digan, esa clase de personas no formarán parte de nuestras vidas, nuestros hijos tendrán buenos amigos y buenas personas a su lado, cualquier problema que se presente lo resolveremos juntos como familia, y estoy seguro de que nuestros hijos te amarán demasiado y crecerán felices contigo"
"... También serán felices contigo y te amarán mucho", sonrió Fabián imaginando lo dulce y bonito de esa idea.
Caminaría junto a Vadim y a sus hijos como una familia, atravesando los momentos felices y tristes juntos hasta que los niños crecieran fuertes y seguros de sí mismos, siempre contando con el amor de sus Padres.
Para los que no recuerdan o no saben Naim es el omega de la historia "Frist Step", obra de la autora, sino Moa recuerdo xd