NovelToon NovelToon
El Taxista Y La Dama De Rojo

El Taxista Y La Dama De Rojo

Status: Terminada
Genre:Venganza de la protagonista / Equilibrio De Poder / Dejar escapar al amor / Aventura de una noche / Completas
Popularitas:61.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Maria L C

Itzcelina Bocanegra dejo todo por el amor de Luca Harrison.
Adrian Stuart ama a su esposa.
una noche unidos por la traición se encuentran.
¿Que pasará entre ellos dos?

NovelToon tiene autorización de Maria L C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 23

En casa, Itzcelina levantó su copa y brindó por ella misma, saboreando su triunfo. Había logrado fastidiar a Luca, metiéndole dudas en la cabeza, y sobre todo, había recuperado algo de ella misma que había perdido en ese matrimonio que ya no daba para más.

Su teléfono timbró de nuevo. Era Adrián —¿Quieres que te recoja?

Dudó un poco, miró la mesa lista, las velas casi consumidas, y contestó:

—No, tranquilo. Solo quería pasarlo bien.

Unos minutos después, alguien tocó el timbre. Lucas, casi dormido, se despertó de golpe. Su corazón empezó a latir rápido. ¿Será el amante? ¿Su galán?

Se escondió un poco en el coche, mirando fijamente la puerta.

Itzcelina fue a abrir con calma, su vestido azul rozando el suelo.

—Buenas noches, señora, —dijo el repartidor con una caja. —Un pedido para usted.

Ella sonrió.

—Gracias.

Tomó la caja y cerró la puerta. De vuelta en el comedor, abrió el paquete: un ramo de flores y una tarjeta de Adrián.

Desde el coche, Luca solo vio las flores y la sonrisa de su esposa. Su corazón se estrujó.

—¡Maldito…! —masculló, golpeando el volante.

La imagen de Itzcelina recibiendo flores en la noche se le quedó grabada.

Dentro, ella tocó los pétalos y leyó la nota —Eres más fuerte de lo que crees. No olvides lo especial que eres.

Se le hizo un nudo en la garganta. Guardó la tarjeta y suspiró.

—Gracias, Adrián —susurró, como si él la escuchara.

Al día siguiente, Luca llegó a casa temprano, como si nada. Itzcelina ya preparaba café.

—¿Todo bien en tu cena de trabajo? —preguntó ella con una sonrisa irónica.

Él la miró serio, ocultando que no había dormido y lo enojado que estaba.

—No empieces, Itzcelina.

—Solo pregunto —respondió ella sirviendo el café. —¿Sabes? Yo tuve una cena genial.

Luca apretó la mandíbula.

—¿Con quién? —preguntó, sin poder evitarlo.

Ella lo miró a los ojos, disfrutando cada palabra.

—Con alguien que sí sabe apreciar lo que tiene.

El silencio se hizo pesado. Luca se levantó de golpe y salió de la cocina, dejando el café intacto.

Itzcelina sonrió. Ya no era la mujer que se callaba. Había aprendido a jugar. Y esto era solo el inicio.

Llegó el día de la fiesta. La ciudad se iluminaba con luces doradas y plateadas. Era una noche para que la gente importante mostrara su poder, belleza y contactos. Solo era una excusa para la caridad.

Adrián, sentado en su oficina, miraba las luces a lo lejos. No quería ir, menos con Laura. Solo verla lo hacía sentir mal, le recordaba sus mentiras. Lo consumía la rabia, pero sabía que no podía actuar sin pensar o lo arruinaría todo.

Marcos entró con Jonás, quien traía una carpeta.

—Tienes que ir, —dijo Marcos directo.

—No quiero —contestó Adrián, mirando por la ventana.

—¿Y dejar que Luca y Laura se luzcan como si nada? —dijo Jonás. —Esta fiesta es importante, Adrián. Ahí estarán los socios, los que invierten, la prensa… y ellos.

Adrián se giró, frunciendo el ceño.

—¿Qué quieren que haga? ¿Que vaya con la misma mujer que me engañó? ¿Que sonría mientras ella me apuñala?

Marcos se cruzó de brazos y lo miró serio.

—No es fingir. Es estrategia. Si Luca va, es tu oportunidad de ver qué hacen. No tienes que actuar ahora, pero sí estar ahí.

El nombre de Luca sonó en la cabeza de Adrián como una chispa. Él también iría. Eso cambiaba todo.

—¿Itzcelina sabe de esta fiesta? —preguntó Adrián.

—No creo —respondió Jonás. —No creo que Luca la lleve a esas cosas.

Adrián la llamó.

Itzcelina contestó rápido, con voz tranquila.

—¿Adrián?

—Necesito preguntarte. ¿Sabías de una fiesta hoy?

Ella hizo una pausa.

—No —respondió. Hace mucho que no voy. Antes iba con mis papás, pero ya no. Luca no me ha dicho nada.

Adrián apretó la mandíbula.

—Entonces es verdad. No piensa llevarte.

El silencio se sintió muy pesado. Itzcelina cerró los ojos, sintiéndose invisible para su esposo.

—No importa —dijo con voz firme. Ya estoy acostumbrada.

—Claro que importa, —replicó Adrián. —Tienes que ir. Es la ocasión perfecta para mostrar lo que son.

Marcos se acercó al teléfono.

—No se apuren. Con cuidado. No tienen que mostrar nada todavía. Que ellos metan la pata.

Itzcelina suspiró.

—¿Y cómo voy a ir? No tengo invitación.

Adrián pensó rápido. La imaginó con un vestido genial, entrando a la fiesta y dejando a todos sin palabras. Le encantaba la idea de que Lucas la viera allí, radiante.

—Déjalo en mis manos, —dijo seguro. —Tendrás tu invitación.

—¿Estás seguro? —preguntó ella.

Adrián sonrió.

—Nunca lo he estado más.

Marcos habló de nuevo, serio, casi como un padre.

—Escúchenme. Esta noche, nada de emociones. Es estrategia. Vayan, miren, pero no hagan nada. Dejen que todo pase solo.

Itzcelina asintió, aunque estaba nerviosa.

—Está bien. Pero dime algo, Adrián… ¿y si Luca sospecha?

Adrián contestó al instante:

—Mejor todavía.

El plan estaba en marcha, Adrián empezó a hacer algunas llamadas para que todo saliera perfecto.

En esa oficina se planeaba la caída de dos personas que se habían burlado de ellos y Adrián los haría pagar.

Adrián movió cielo y tierra para conseguir una invitación de último minuto para Itzcelina, ¡y lo logró! Encima, le mandó a hacer llegar un vestido increíble, justo para la noche. No era un simple trapo, ¡era para que todos recordaran quién era ella!

Itzcelina abrió la caja y se quedó sin aliento. El vestido era azul oscuro, como el cielo estrellado, y le hacía cuerpazo sin perder la clase. Sintió que, por fin, alguien la veía de verdad, no como Luca, que hacía rato la ignoraba.

—Adrián… —murmuró, tocando la tela como si fuera oro molido.

Esa noche, todo iba a cambiar.

La fiesta estaba en su auge cuando Adrián apareció, del brazo de Laura, que llevaba un vestido rojo ajustadísimo para llamar la atención. Caminaban como si fueran la pareja perfecta.

Pero Adrián tenía cara de pocos amigos. Cero cariño, solo control, que la gente confundía con elegancia.

Luca llegó después, solo, con un traje oscuro, impecable y esa seguridad que lo caracteriza. No necesitaba a nadie, eso parecía. Pero, al entrar, buscó a Laura con la mirada. Ella le devolvió el gesto, picarona, cosa que Adrián se dio cuenta al momento.

Adrián vigilaba cada movimiento, cada toqueteo, cada mirada de reojo. Pero también estaba pendiente de la entrada, con el corazón a mil, esperando a Itzcelina.

Y entonces, ¡bam!

Las puertas se abrieron y se hizo el silencio. Itzcelina entró como si fuera la reina. El vestido azul se mezclaba con las luces, y ella irradiaba elegancia y misterio. Su pelo, su actitud, la seguridad en sus ojos… todo demostraba que iba a recuperar su lugar.

Los invitados se quedaron observándola, algunos hasta murmuraban su nombre, como si no la vieran hace años. Pero el más impactado fue Adrián.

Sintió un vuelco en el pecho. Se le aceleró el pulso. La miró como si fuera la primera vez, pero a la vez como si siempre hubiera sabido que ella estaba hecha para brillar.

Laura lo notó. Vio cómo Adrián se quedaba embobado mirando a Itzcelina, y cómo su cara cambiaba. Sintió celos horribles, pero trató de no darle importancia.

Luca, en medio de la charla, ni se había dado cuenta de que su esposa estaba ahí. Seguía con su copa en la mano, mirando a Laura de lejos.

Ella aprovechó y le hizo una seña discreta , indicándole con la cabeza que la siguiera. Y se fue, muy elegante, hacia un pasillo que daba a unas habitaciones privadas.

Luca entendió al mensaje. Dejó la copa y fue tras ella sin dudarlo.

Adrián vio todo. La seña de Laura, cómo Lucas la seguía. Algo olía mal. Y, con toda esa tensión, no dejaba de mirar a Itzcelina, que bajaba las escaleras como una diosa.

Jonás, que estaba cerca, le susurró:

—Tranquilo, Adrián. Todo llega por si solo, no vayas a cometer un error.

Adrián respiró hondo para calmarse. Pero seguía mirando al pasillo, y sobre todo, a Itzcelina.

El juego había empezado.

Adrián no se aguantó. La seña de Laura, la forma en que Luca la siguió, le hicieron hervir la sangre. Caminó hacia el pasillo, tratando de disimular.

1
🪽Arleth 🪽
muy buena
Damiana
excelente me encantó
Rosita
excelente me gustó mucho
Petrita
me encantó
Antonella
muy buena
Maris Benitez
Laura está recogiendo lo que sembró
Maris Benitez
Bellisima novela de amor ❤️❤️❤️❤️
Maris Benitez
Hermosa historia de amor 💕💕💕💕💕💕
Maris Benitez
Comienzo de una nueva vida 😃 qué pena qué Lucas haya muerto
Maris Benitez
Casados 👰🤵🥂🍾💕💕💕💕💕💕💕💕
Maris Benitez
Que hermoso 😍😍 llegó el día de la boda, y ella está embarazada 🫄
Maris Benitez
Que hermoso pedido de matrimonio 💍🧎💘💘💘💘 y ahora conociendo al suegro 💕💕💕💕💕💕
Maris Benitez
Sólo le queda el arrepentimiento a Lucas, ya es hora que pase página y lo mismo va para Laura
Maris Benitez
Romántico 😍😍😍😍❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥💥💥💥💥💥🥵🥵🥵🥵🥵🥵 cuánta pasión ❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥 hufffggggggggg ❤️‍🔥❤️‍🔥
Maris Benitez
El amor es bello ❤️💕💕💕💕😍😍😍😍❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥
Maris Benitez
Me encanta 💕💕💕se aman ❤️‍🔥❤️‍🔥😍😃😃😃😍😍😍😍😍
Maris Benitez
Me encanta 😍😍 el destino los unió 💕💕💕💕💕
Maris Benitez
Humm 🤔🤔 quién será la visita
Maris Benitez
Excelente 👏👏👏💪💪💪💪 renovando todo
Maris Benitez
Excelente 👏👏 Itzel también divorciándose haciendo separación de bienes💪💪💪
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play