Ella renace en otra época. Decidida a ser feliz y a no perder la sonrisa.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Salud
Ella siempre había sido de las que “aguantaban”. Si le dolía la cabeza, tomaba agua y seguía. Si el cuerpo le pesaba, sonreía y cumplía igual con todo. Si el cansancio la dejaba sin fuerzas al final del día, lo justificaba.. “Es normal… todos están cansados”.
Durante meses, los síntomas se fueron acumulando como pequeñas gotas que nadie ve caer. Dolores persistentes, mareos ocasionales, esa sensación extraña de que algo no estaba del todo bien… pero ella lo ignoraba. No porque no le importara su salud, sino porque siempre había algo más urgente.. trabajo, responsabilidades, personas que dependían de ella.
—Después voy al médico —se decía—. Seguro no es nada.
Y así pasó un año.
Hasta que un día, sin aviso, el mundo se volvió negro.
Despertó entre voces lejanas, luces blancas y un frío que no lograba identificar. Pero esta vez no fue en un hospital… o al menos no en uno que reconociera.
Cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue un techo alto con molduras elegantes, una lámpara de cristal y cortinas que se movían suavemente con la brisa. Su cuerpo… no se sentía igual.
—¿Señorita? —dijo una voz temblorosa—. ¡Despertó!
Giró el rostro con dificultad y encontró a una joven vestida como en otra época, con un uniforme impecable y expresión preocupada.
—¿Dónde… estoy? —susurró ella.
—En la mansión Nolan, señorita.. Se desmayó otra vez…
¿Otra vez?
El corazón le dio un vuelco.
Poco a poco, los recuerdos comenzaron a acomodarse, pero no eran suyos… o no del todo. Comprendió algo imposible.. había muerto en su vida anterior… y ahora había despertado en el cuerpo de otra mujer.
Una joven noble… que también estaba enferma.
El destino, con un extraño sentido del humor, le estaba dando una segunda oportunidad. Pero no sería fácil.. su nuevo cuerpo era débil, y esta vez las señales eran imposibles de ignorar.
Se llevó una mano al pecho, sintiendo ese latido irregular que ya conocía demasiado bien.
—No otra vez… —murmuró, con una mezcla de miedo y determinación.
Esta vez no se haría la fuerte.
Esta vez iba a escuchar a su cuerpo.
Y mientras los doctores del lugar eran llamados con urgencia, algo dentro de ella cambió. Ya no era la persona que ignoraba el dolor hasta que era tarde. Ahora entendía, con una claridad que dolía, que el cuerpo siempre habla… y que callarlo tiene consecuencias.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
A veces creemos que “es normal” sentirnos mal, que el dolor es parte de la rutina o que no vale la pena prestarle atención. Pero el cuerpo no se equivoca.. cuando algo se repite, cuando incomoda por días o semanas, está intentando decirnos algo importante.
Ir al médico, hacerse controles, escuchar esas pequeñas señales… no es exagerar, es cuidarse.
Porque ignorarlo no hace que desaparezca.
Solo hace que llegue el momento en que ya no se puede ignorar más.. tu salud merece atención ahora, no después. Tu cuerpo no es un enemigo que hay que soportar, es el único hogar que tienes… y vale la pena escucharlo.
Un abrazo, nos leemos en esta nueva aventura.
...*LunaDeMandala*...
hermosa novela
ame a Fred