NovelToon NovelToon
EL GUARDIÁN DE SU LUZ

EL GUARDIÁN DE SU LUZ

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Completas
Popularitas:7.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Eliette Maldondo Velazquez

Del dolor al amor

NovelToon tiene autorización de Eliette Maldondo Velazquez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

18

El despacho de los Von Hardenberg, usualmente un santuario de decisiones frías y estrategias financieras, olía esa tarde a una extraña mezcla de madera antigua, whisky de malta y… algo que parecía ser pintura acrílica. Otto estaba desparramado en uno de los sillones de cuero, con los pies cruzados y una expresión de triunfo absoluto, mientras yo caminaba de un lado a otro, tratando de asimilar lo que acababa de ocurrir durante el almuerzo.

—Admítelo, Bruno —soltó Otto, agitando su copa—. No fue una comida, fue una ejecución pública de tus prejuicios. Elara no solo sobrevivió al interrogatorio del patriarca, sino que lo dejó buscando las respuestas en el fondo de su copa de vino.

Yo me detuve frente al ventanal, observando cómo la llovizna golpeaba el cristal.

—No sé qué fue más irreal —respondí en voz baja—, si ver a mi padre escuchando una cátedra sobre Caravaggio sin interrumpir, o ver a esa chica entrar al comedor con una mancha azul en la cara como si fuera una medalla de honor.

—¡Es que fue épico! —Otto soltó una carcajada—. Tu padre esperaba a una empleada sumisa y se encontró con un terremoto de color. Pero lo mejor no fue el comedor, Bruno. Lo mejor es lo que está pasando en la planta alta. ¿Ya fuiste a ver el "sector algodón de azúcar"?

Me froté las sienes. Justo antes de bajar al despacho, había echado un vistazo rápido a la recámara de Gitta. Lo que antes era un dormitorio diseñado por decoradores de interiores que cobraban por centímetro de sobriedad, ahora parecía el escenario de una explosión en una fábrica de caramelos. Elara no había mentido cuando dijo que esas paredes necesitaban color.

—Es un desastre, Otto —dije, aunque mi voz no sonaba tan molesta como debería—. Hay bocetos pegados por todas partes. Hay sábanas que ahora tienen salpicaduras de rosa y lila. Gitta tiene las manos pintadas y se niega a lavárselas porque dice que es "polvo de estrellas".

—No es un desastre, es vida, hermano —me corrigió Otto, poniéndose serio por un momento—. Mira, llevamos cuatro años viviendo en este despacho comentando sobre acciones, adquisiciones y sobre cómo mantener el apellido a flote. Pero hoy estamos aquí "chusmeando", como diría tu madre, sobre cómo una niña de cuatro años y una estudiante de arte están convirtiendo esta mansión en un hogar otra vez.

Me senté frente a él, dejando caer los hombros. La imagen de Gitta riendo mientras Elara le enseñaba a mezclar colores se repetía en mi mente como una película necesaria. El cabello de Elara, ese tono algodón de azúcar que al principio me pareció una falta de respeto al luto de la casa, ahora me parecía el único punto de luz coherente en toda la propiedad.

—Mi padre no va a tolerar el desorden mucho tiempo —comenté, más por hábito que por convicción.

—Tu padre está encantado de que alguien lo desafíe intelectualmente, y lo sabes —replicó Otto—. Elara tiene ese algo que no venía en los doscientos currículums que revisamos. No tiene experiencia cuidando niños de la alta sociedad, pero tiene el valor de tratar a un Von Hardenberg como a un ser humano.

Nos quedamos en silencio, rodeados por el humo de los cigarros y el eco de las risas que bajaban desde el piso de arriba. Me di cuenta de que, por primera vez en mucho tiempo, en el despacho no se hablaba de lo que habíamos perdido, sino de lo que estaba llegando. Elara, con su optimismo desbordante y sus pinceles rebeldes, había logrado lo que ninguno de mis planes de contingencia pudo: que Bruno Von Hardenberg se sentara a comentar, como un hombre común, sobre las pequeñas maravillas de su hija.

—Es peculiar, eso no se lo quito —murmuré finalmente, permitiéndome una sonrisa que no llegó a mis ojos, pero que al menos alivió mi pecho.

—Es exactamente lo que necesitábamos, Bruno. Ahora, deja de darle vueltas a los libros contables y admite que el rosa le sienta bien a estas paredes grises.

1
Nairobis Cardozo Portillo
❤️❤️🥰🥰🥰
Nairobis Cardozo Portillo
🤭🤭🤭🤭🤭
America Lopez
hermoso final
America Lopez
me imagino su cara, escuchando cuando le dicen: "puerco libidinoso" 🤣🤣🤣🤣
America Lopez
muy intenso este capitulo, es muy desgarrador sentir su dolor, pero las líneas expresan emociones reales y me encanta
Nairobis Cardozo Portillo
🤭🤭🤭🤭
Nairobis Cardozo Portillo
❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
👏👏👏👏👏
Nairobis Cardozo Portillo
❤️❤️❤️❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
🤭🤭🤭🤭
Nairobis Cardozo Portillo
Me encanta la novela ❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
Gitta es tú motivación ❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
😔😔😔😔
Nairobis Cardozo Portillo
😭😭😭
Nairobis Cardozo Portillo
😔😔😔😔
Cecilia Castillo
Que triste 😭😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play