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Falso Juramento

Falso Juramento

Status: En proceso
Genre:Venganza de la protagonista / Amor prohibido / Traiciones y engaños / Época
Popularitas:10.2k
Nilai: 5
nombre de autor: R Torres

🔞⚠️LEER CON PRECAUCIÓN 🔞⚠️

Susanne confió en quien no debía, lo entregó todo y descubrió muy tarde que un falso juramento puede llevarte al infierno.

Sin nada más que perder, que una vida que la axficia, tomará un camino de venganza lento y hasta humillante, pero si quiere ver a su enemigo caer de la cima al fango, ella tendrá que meterse hasta en su cama, con una nueva identidad y destruir lo que ese hombre atesora

Lo que Susanne no sabe es que en medio de su venganza, su corazón vuelva a amar y que eso pueda ser más peligroso que cumplir con su venganza.

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

23. Cuestionamientos

Más tarde, en el despacho Marieta cerró la puerta tras de sí con más fuerza de la necesaria. Renato estaba de pie, sirviéndose vino. No se giró de inmediato.

- “¿Desde cuándo pides permiso? ¿Desde cuándo haces exactamente lo que tu esposa dice?”, se quejó Marieta. 

Renato bebió un sorbo antes de responder.

- “No alces la voz en mi casa”, dijo Renato.

- “¿Tu casa? Hoy no te reconocí. Te quedaste ahí, escuchándola, dejándola corregirme delante de todos”, expresó ella y rió, sin humor. 

- “No me corrigió. Puso orden”, comentó Renato.

Marieta lo miró con incredulidad.

- “¿Orden? Te contradijo. Te marcó límites. Y tú…”, dijo ella, negando con la cabeza, “tú se los aceptaste”, añadió.

Renato se volvió al fin hacia ella.

- “No confundas las cosas. Sigo siendo el duque de Restrepo”, replicó Renato.

- “No lo parecías. Parecías un hombre complacido porque una mujer joven habla por él*, respondió ella. 

Hubo un silencio, que hizo más sonoro el sonido de la copa contra el escritorio. Renato avanzó un paso.

- “Cuida tu lengua”, advirtió Renato.

- “Cuido mi lugar. Ese que hoy le entregaste. ¿Dónde quedó el hombre que no permitía que nadie decidiera por esta casa?”, replicó Marieta.

Renato la observó largo rato. No había ira en su rostro, sino algo peor, una frialdad espeluznante.

- “Ese hombre entendía el poder. Y lo sigue entendiendo”, advirtió Renato. Marieta frunció el ceño.

- “Entonces explícame”, dijo ella.

- “Una duquesa joven, intachable, bien nacida, sin pasado cuestionable. Es exactamente lo que esta casa necesitaba. Que crea que manda no la hace peligrosa. La hace útil”, expresó Renato.

- “¿Creer?”, preguntó Marieta, desconfiada. Renato sonrió apenas.

- “Las mujeres que creen mandar se esfuerzan más en agradar. Y yo siempre recojo lo que siembro”, comentó Renato.

Marieta lo observó, aún tensa.

- “No la subestimes”, advirtió Marieta.

- “No lo hago. La elegí por eso”, respondió Renato. Hubo un silencio distinto. Más incómodo.

- “Te vi dudar”, dijo ella en voz baja. “Por primera vez”.

Renato se acercó lo suficiente como para que ella retrocediera un paso.

- “Nunca dudes de mí. Si hoy le doy espacio, es porque me conviene. Y si mañana se lo quito será porque me pertenece”, manifestó Renato y apretó la copa. Marieta tragó saliva.

- “Espero que no estés equivocado”, dijo Marieta.

Renato tomó la copa otra vez.

- “Siempre lo dicen. Y siempre aprenden tarde”, respondió Renato. 

Marieta salió sin despedirse. Renato quedó solo. Bebió despacio. Su sonrisa ya no era segura. Era tensa, porque, aunque no lo admitiría jamás, por primera vez en años una mujer no solo no le obedecía, lo estaba midiendo.

Por la noche, August no llamó. Entró al despacho para hablar con su padre, había visto a “Lady Samantha”, organizar todo, como la dueña absoluta del palacio.

Renato levantó la vista apenas, sin sorpresa.

- “¿También vienes a darme lecciones?” preguntó Renato, cansado.

August cerró la puerta con el pie.

- “Vengo a preguntarte si sigues siendo el mismo hombre”, expresó August, con mirada incómoda.

Renato apoyó los nudillos sobre el escritorio.

- “Cuida cómo hablas”, dijo Renato.

- “Eso hago, porque hoy te vi quedarte quieto mientras una muchacha te decía cómo funcionan las cosas en tu propia casa”, respondió August. Renato lo miró de frente.

- “Es mi esposa”, expresó Renato.

- Es una mujer de dieciocho años”, corrigió August. “Y tú llevas toda la vida diciendo que las mujeres sirven para dos cosas, adornar la casa y parir herederos”, añadió molesto.

Renato dio un paso hacia él.

- “No repitas lo que no entiendes”, manifestó Renato.

- “Lo entiendo perfectamente, entiendo que antes nadie te hablaba así. Entiendo que ahora lo permites. Y entiendo que eso no es poder”, dijo August, sin moverse.

- “¿Crees que estoy perdiendo la cabeza?” preguntó Renato, despacio. August lo sostuvo.

- “Creo que te estás ablandando. Y eso, en un hombre como tú, es peligroso”, advirtió August.

Renato soltó una risa breve, sin humor.

- “¿Por una mujercita?”, cuestionó Renato.

- “Por el gesto. Hoy fue una corrección. Mañana será una decisión. Y pasado mañana, te mirará como si fueras prescindible”, respondió August. 

Renato se acercó hasta quedar frente a él.

- “No sabes nada de mujeres”, dijo Renato.

August sonrió torcido.

- “Sé lo suficiente. Cuando una no baja la mirada, no está agradecida. Está esperando; ¿ o acaso te dio algo en la cama que no tuviste con otras?, todas son iguales. Que ella sea más atractiva no la hace diferente”, manifestó August.

Renato lo observó con frialdad.

- “No te corresponde vigilar a mi esposa, y mucho menos mirarla de otra manera”, dijo Renato molesto.

- “Me corresponde vigilar a mi padre, y al nombre que llevo. Porque si tú pareces débil, todos lo parecemos”, replicó August. 

Renato apretó la mandíbula.

- “¿Débil?”, repitió Renato. “Me casé con la mejor opción posible. Me da prestigio, herencia limpia y una imagen impecable. Eso es fuerza”.

- “La fuerza no se comparte, se impone”, dijo August.

Renato lo miró largo rato. Luego habló, bajo.

- “Aprenderás que hay mujeres a las que conviene dejar creer, después de todo primero tú fingiste ternura para tener a tu esposa a tus pies”, expresó Renato.

August negó lentamente.

- “Fingir ternura es una cosa, dejar que mande es otra cosa. Te vi aceptando condiciones. Y un hombre que acepta condiciones, ya no manda, negocia”, manifestó August.

Renato se giró, dándole la espalda.

- “Sal de mi despacho”, ordenó Renato.

August no se movió de inmediato.

- “Solo una cosa más. No te enamores de ella. Porque si lo haces, te va a romper. Y esta casa no sobrevive a un duque enamorado”, advirtió August.

Renato no respondió. Cuando August salió, Renato quedó solo otra vez. Cerró los ojos un segundo, como si la cabeza le pesara más de lo normal. No estaba perdiendo el control, eso se dijo, pero está vez, tenía que recordárselo a sí mismo.

1
Beatriz Narváez campo
Renato no hay peor ciego que el que no quiere ver🤣🤣
Beatriz Narváez campo
jajaja que se tenga August....no sabe lo que le espera!!
Beatriz Narváez campo
me encantó que Susanne ya puso en su lugar a Marieta!!
Beatriz Narváez campo
otro capítulo emocionante!!
Beatriz Narváez campo
jajaja Renato que se las da que se las sabe todas y le dieron gato por liebre en esa prueba de virginidad
♾️Virginia☘Quijada☘Márquez☘️☘️
🤭🤭Esta niña va decidida a cobrarse todo
♾️Virginia☘Quijada☘Márquez☘️☘️
Ese capitán también va a caer 🥴
Nora Reyes
pronta actualización 👏👏👏
Beatriz Narváez campo
me encanto este maratón, muchas gracias Rosana!!😘❤️
Doris Angelica Pinzón Avila
viejo ridículo siga convencido que Sussan va a ceder
Doris Angelica Pinzón Avila
bien Sussan así se habla que ese tipo se d cuenta que no eres una mujer sumisa
Doris Angelica Pinzón Avila
creo que el principe Fernando le gusta Sussan(Samantha) y a ella no le es indiferente, el problema aquí es que ella tiene que vengarse de August y su padre por lo que le hicieron a sus abuelos y amigos y pues le principe esta casado con la hija de este
e
Limaesfra🍾🥂🌟
capitulos intensos de emociones..el duque esta yendo hacia su caida que sera apoteósica cuando Susy lo.loogre
Olga Ortiz
como siempre es una muy buena novela como toda lado que escribes, te felicito
Olga Ortiz
pasito a pasito llegaras a tu venganza
Olga Ortiz
ya empezó su caida y Renato todavía no se ha dado cuenta😁
Olga Ortiz
en esa época era difícil tener sentimientos por alguien en las cortes, solo era convenios, tenían suerte si llegaban a enamorarse, pero para Fernando ya eso era imposible
Ana Elena Jiménez
gracias R torres por el míni maratón 👏👏👏
Ana Elena Jiménez: 🫶🫶🫶🫶🫶
total 2 replies
Ana Elena Jiménez
cada vez más emocionante
Ana Elena Jiménez
las cartas están siendo repartidas y por lo que veo Renato ya vas perdiendo pero no es momento aún de darte cuenta
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