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Protege Mi Corazón

Protege Mi Corazón

Status: Terminada
Genre:Mafia / Amor eterno / Completas
Popularitas:66.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Vanesa Casarino

Elena Rossi, la princesa consentida de los Rossi, tras la disolución de la trinidad, busca un nuevo comienzo académico en Manhattan. Sin embargo, el pasado de los Rossi es un lazo de sangre imposible de cortar, y las mafias locales no tardan en rastrear sus pasos en Nueva York.

Para sobrevivir en este nueva etapa de su vida, Elena no estará sola. Cuenta con el amparo constante de Christopher Sterling, un frío y letal custodio profesional encargado de su seguridad perimetral. En medio de balaceras en callejones húmedos y persecuciones a alta velocidad, la estricta relación jerárquica y el protocolo de un contrato laboral por su padre empiezan a desmoronarse.

Entre la adrenalina del peligro y la soledad de las noches, un sentimiento profundo e indomable transformará a la heredera y a su sombra en un equipo indestructible y un amor que atravesará todas las barreras que les pondrá la vida en el camino.

NovelToon tiene autorización de Vanesa Casarino para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 22

El resto del día transcurrió en una calma suspendida, un espacio de tiempo donde el pulso de la ciudad de Nueva York parecía latir a un ritmo completamente ajeno al nuestro. Nos quedamos en la cama hasta que las sombras de la tarde empezaron a alargarse por las paredes del dormitorio, compartiendo silencios cómodos, caricias perezosas y besos que ya no tenían la necesidad de esconderse detrás de ninguna fachada profesional

Habernos entregado el uno al otro de esa manera, con tanta pureza y romanticismo, había cambiado la atmósfera del departamento de forma definitiva. Ya no éramos solo la protegida de los Rossi y su custodio de confianza viviendo en un búnker de alta seguridad, éramos dos personas entrelazadas por un amor real, dispuestas a construir un destino propio sobre las cenizas de una guerra que no habíamos buscado

A eso de las seis de la tarde, el frío del otoño neoyorquino se hizo sentir a través de los grandes ventanales, obligándonos finalmente a salir del refugio de las sábanas. Christopher se puso unos pantalones oscuros y una remera fina, mientras que yo elegí un suéter de hilo grueso que me llegaba a los muslos. Nos movimos hacia la cocina con una complicidad hermosa, compartiendo la preparación de café como si lo hubiéramos hecho toda la vida

Él se encargaba de calentar el agua a la temperatura exacta y yo acomodaba los apuntes manuscritas que habían quedado desperdigados en la barra de granito negro, cuidando de no tapar la pantalla de la tablet encriptada que, por el momento, permanecía en un silencio tranquilizador

Christopher me tomó por la cintura desde atrás mientras yo comenzaba a beber mí café, pegando su pecho cálido a mi espalda y enterrando su rostro en mi cuello para darme un beso suave que me hizo sonreír

— Me podría acostumbrar a esto para el resto de mis días, Elena — me confesó en un murmullo, rodeándome con sus brazos fuertes con una ternura que me derretía por dentro — Ver la luz del atardecer reflejada en tus ojos, compartir algo tan simple como un café con vos... Es todo lo que necesito para sentir que mi vida tiene un rumbo de verdad

— Yo también, mi amor — le respondí, girándome un poco entre sus brazos para poder mirarlo de frente y delinear la línea de su mandíbula con los dedos — Toda la vida estuve rodeada de lujos, de custodios armados y de la mirada controladora de mi padre Fabián en Chicago, pero la verdadera riqueza la encontré acá, en este piso alto, estando en tus brazos de esta manera tan honesta

Nos sentamos en el sillón grande del living, viendo cómo los rascacielos de la ciudad empezaban a encender sus luces una a una, transformando el horizonte en un mar de destellos dorados

Sin embargo, la mente analítica que compartía con mi hermano Franco y mí primo Camilo no tardó en activarse en cuanto el sol se ocultó por completo detrás de la silueta de los edificios. La paz que habíamos consolidado en la intimidad de nuestra habitación era real, pero sabíamos que afuera, en los callejones del distrito este y en los galpones de Chelsea, el tablero seguía moviéndose

Christopher dejó el café sobre la mesa ratona y encendió la tablet con un suspiro de resignación. Sus ojos oscuros escanearon los reportes automatizados que la cuadrilla norte de la firma había cargado en el sistema encriptado durante las últimas horas del mediodía

— El contraataque de ayer en Queens dejó secuelas profundas en la estructura de los Moretti, Elena — comenzó a explicarme, señalando un gráfico manuscrito digitalizado que detallaba el flujo de las comunicaciones locales — El jefe de la cuadrilla me confirmó que el búnker de suministros que Santino usaba cerca del campus universitario quedó totalmente desierto. Levantaron las computadoras, cortaron las frecuencias de radio y se replegaron hacia el muelle del sur. Perder a esos tres vehículos de confianza los obligó a cambiar de estrategia de inmediato

— Santino no es tonto, Christopher — le contesté, apoyando mi cabeza en su hombro mientras analizaba los datos de los servidores que parpadeaban en la pantalla — Sabe que si nos quedamos con sus hombres de comunicaciones, es cuestión de tiempo para que la firma de mi familia rastree las cuentas bancarias que maneja en el banco del oeste. Está perdiendo el control del mercado de Manhattan antes de haber podido ejecutar su venganza por lo que le hicimos a su tío Don Moretti. Un tipo herido en su orgullo familiar va a buscar una salida desesperada, y su único objetivo sigo siendo yo

Christopher se tensó levemente, y el instinto del protector definitivo volvió a reflejarse en la dureza de su mirada, aunque me apretó contra su lateral con una caricia suave para recordarme que ya no estaba sola en esta encrucijada

— Que intente lo que quiera, mi vida. Ayer cayeron en la trampa de Queens de la forma más ingenua posible, pensando que te estabas reuniendo con los abogados de Franco. Ahora que sabemos exactamente que el sobrino de Don Moretti está detrás de cada atentado, no nos vamos a limitar a cuidar el perímetro de la facultad. Fuera de tus horarios de clase, vamos a asfixiarlo financieramente y logísticamente hasta que no le quede otra opción que levantar sus búnkeres y volverse a Chicago con las manos vacías — me aseguró con una firmeza que me devolvió toda la confianza del mundo

Pasamos las siguientes dos horas cruzando la información contable de las licencias marítimas vencidas con los movimientos de las patentes que habíamos registrado en el distrito este el viernes por la tarde. Utilizando mi capacidad para desarmar balances complejos, logré identificar un patrón manuscrito en las órdenes de entrega de la empresa de fletes clandestina de Chelsea. Santino estaba usando tres firmas de transporte de segunda línea para mover cajas de archivo y activos de valor hacia un depósito secundario ubicado en la zona portuaria del este, intentando limpiar las pruebas de sus fraudes antes de que la aduana central de Illinois tomara el control de las auditorías el próximo lunes

— Mirá esto, Christopher — le indiqué, señalando una columna de números desvíados en la planilla digital. — Hay un desvío constante de fondos que sale de las cuentas de Chelsea y entra directamente a un fondo de inversión registrado a nombre de una sociedad fantasma. Esa sociedad es la que financia el armamento y los sueldos de la cuadrilla que nos atacó en el muelle. Si logramos que Franco bloquee esas cuentas desde la central de Chicago mañana a primera hora, Santino se va a quedar sin la liquidez necesaria para pagarle a sus hombres en Nueva York

Christopher me miró con una devoción hermosa, tomándome el rostro entre sus manos grandes y dándome un beso apasionado en los labios que me dejó sin aliento por unos segundos

— Sos increíble, Elena. Sos una Rossi en todo el sentido de la palabra, pero con una luz y una inteligencia que de verdad asombran a cualquiera. Le voy a mandar este informe manuscrito encriptado a Franco ahora mismo para que los contadores de la firma preparen la clausura legal de las cuentas del banco del oeste antes de que abra el mercado financiero mañana — me dijo con una sonrisa de orgullo que me llenó el corazón de una alegría desbordante

A las diez de la noche, decidimos que ya habíamos cumplido con nuestra cuota de estrategia para la seguridad de la familia y apagamos todos los dispositivos electrónicos, regresando a esa hermosa sintonía de romance total que habíamos inaugurado por la mañana

Christopher preparó una cena ligera en la cocina y la compartimos en la barra de granito, sentados muy juntos, alimentándonos el uno al otro entre risas cortas y confesiones dulces sobre las cosas que queríamos hacer cuando esta tormenta pasara definitivamente

El amor que sentíamos se había transformado en la fuerza motriz de nuestros días, un refugio inexpugnable que nos permitía encarar las amenazas de Moretti con una entereza que asombraría a cualquiera en la central de Illinois

Ya no había miedo en mi pecho, la presencia de Christopher a mi lado, la memoria viva de nuestra entrega en la habitación y la certeza de que nos movíamos como un equipo indestructible hacían que cualquier peligro exterior pareciera lejano y manejable

Después de cenar, caminamos abrazados hacia el ventanal del living, contemplando la inmensidad de Manhattan bajo el cielo estrellado de la noche del martes. Christopher me rodeó la cintura con sus brazos desde atrás, apoyando su mentón en mi hombro mientras me mecía sutilmente al compás de los latidos de su corazón

— Mañana volvés al campus universitario para la clase de finanzas corporativas, mi amor — me susurró al oído, dándome un beso tierno en el lóbulo de la oreja que me hizo estremecer — Voy a estar en el pasillo del sector norte cuidándote cada paso, como siempre. Pero quiero que vayas con la mente tranquila, sabiendo que el búnker de Santino está debilitado y que nuestro amor es el escudo más grande que existe en esta ciudad

— Lo sé, Christopher — le respondí, girando la cabeza para unir mis labios con los suyos en un beso pausado, largo y cargada de una promesa de eternidad — Voy a brillar en la facultad porque sé que vos estás afuera garantizando mi paz, y porque sé que al final del día este departamento va a seguir siendo nuestro santuario privado. Te amo con toda mi alma, Sterling

— Y yo te amo a vos, mi reina — me contestó contra la boca, estrechándome contra su pecho con una fuerza hermosa que me confirmó que, pase lo que pase en los muelles o en los pasillos de la aduana central, el equipo que habíamos formado en el amor ya había ganado la batalla definitiva sobre el destino de los Rossi.

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𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
Elena vamos para delante y mire la vida con otros ojos
𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
Ay no necesito un Christopher en mi vida 😍
𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
Ay no es el amor de mi vida. Lo amo 😍
𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
Creo que me enamore de ese hombre. Mira cuánta belleza y todo grandote 😍
𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
🤭🤭🤭 ay, eso es rápido
𝙄𝙧𝙞𝙨§♀️
🤭 seguro le tocará uno bien guapote🥰
Maria Gudiño
es una verdadera belleza 🥰
Veronica Araceli Salinas cabrera
al parecer este par ya decidieron estar juntos
KCCC
hermoso
mariel⚘️
linda novela 😘
mariel⚘️
🤭🤭🤭🤭😘😘😘😘hermoso bebe
mariel⚘️
😘😘😘😘😘😘😘
mariel⚘️
🤭🤭😘😘😘😘
mariel⚘️
🤠🤠😘
mariel⚘️
🤭🤭🤭🤭
mariel⚘️
👍👍
mariel⚘️
l😘
mariel⚘️
🤭🤭🤭
mariel⚘️
🤠🤭
mariel⚘️
👍
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