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Los Años en los que Desapareciste

Los Años en los que Desapareciste

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Hijo/a genio / Reencuentro / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:501.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: yana_vern

Hace cinco años, Matías desapareció de la vida de Sofía sin dejar rastro.
Hoy es uno de los hombres más ricos y arrogantes de Buenos Aires.

Ella vive con un secreto.
Él vuelve cargado de orgullo y rencor.

Cuando se reencuentran, no hay nostalgia, solo ironía y reproches.
Sofía no pide explicaciones ni compasión.
Pero Matías, el hombre que una vez la abandonó,
empieza a aparecer una y otra vez…
y esta vez no piensa irse.

NovelToon tiene autorización de yana_vern para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 22

Matías llegó a la sede del Grupo Financiero de América Latina con Tiago en brazos. El niño había dormido casi todo el trayecto, pero al entrar al edificio abrió los ojos y miró todo con curiosidad. El vestíbulo era imponente: suelo de mármol blanco, paredes de vidrio y un techo altísimo con luces LED que simulaban un cielo estrellado.

Matías lo bajó con cuidado y le tomó la mano.

—Vamos a subir. ¿Querés ver mi oficina?

Tiago asintió con energía.

Subieron al piso ejecutivo. Apenas cruzaron las puertas automáticas, los empleados que pasaban por el pasillo se detuvieron. Las miradas se clavaron en el niño. Matías no dijo nada; siguió caminando hacia su despacho. Una vez dentro, llamó a su asistente.

—Javier, comprá una cantidad grande de juguetes. Coches, aviones, trenes, lo que haya. Que los traigan ya.

Javier salió corriendo. Media hora después llegó un carrito lleno de cajas: modelos de autos deportivos, aviones de combate, trenes eléctricos, figuras de superhéroes. Tiago se lanzó sobre ellos con los ojos brillantes. Abrió una caja tras otra, pero solo los modelos le captaron la atención: un Lamborghini rojo, un Boeing 747 en miniatura, un Ferrari F1. Los demás juguetes quedaron casi olvidados.

La noticia corrió como pólvora por los grupos internos de la empresa. En menos de una hora, los chats ardían:

“¿Vieron al nene que entró con Matías? Es igualito a él.”

“¿Será hijo? Nunca lo vimos con nadie.”

“Dicen que la mamá es su "primer amor" que desapareció.

“Imposible. Matías siempre dijo que no tenía hijos.”

El rumor llegó hasta la oficina de Martino, el padre de Matías. Él lo leyó en el grupo familiar y soltó una risa seca.

—Mi hijo no tiene hijos. La abuela anda inventando otra vez.

Y borró el mensaje.

Al mediodía, Matías llamó a Javier.

—Pedí almuerzos nutritivos. Para los dos.

Llegaron bandejas de salmón al vapor, arroz integral, verduras salteadas y una porción especial de espinacas con ajo para Tiago. Matías se sentó en el sofá de la zona de descanso del despacho. Tiago se instaló a su lado con las piernas colgando.

Matías le acercó el plato de espinacas.

—Comé esto. Es bueno para la fuerza.

Tiago miró el plato con desconfianza.

—¿Y vos comés?

Matías se quedó quieto. Él detestaba las espinacas desde chico.

—No me gustan.

Tiago se cruzó de brazos.

—Entonces yo tampoco. Los grandes tienen que dar ejemplo.

Matías lo miró fijamente. El niño no se inmutó. Al final, los dos dejaron las espinacas intactas. Javier, que traía el café, vio la escena y no pudo evitar sonreír. Los dos tenían exactamente el mismo gesto de asco ante el plato verde. Sacudió la cabeza y salió sin decir nada.

Por la tarde, Matías tuvo una reunión en el piso 22. Le pidió a Javier que llevara a Tiago a recorrer las oficinas.

—Mostrale todo. Pero que no moleste.

Javier tomó la mano del niño y salieron. En el pasillo de marketing, una empleada joven se acercó.

—Hola, pequeño. ¿Cómo te llamás?

—Tiago.

—¿Y quién es tu mamá?

Tiago sonrió con picardía.

—Adiviná.

La chica miró a Javier.

—¿Es hijo del jefe?

Tiago se encogió de hombros.

—Tal vez.

Javier se tapó la boca para no reír. La chica se sonrojó y siguió su camino. En contaduría pasó lo mismo: otra empleada se agachó.

—¿Tu papá es Matías?

Tiago levantó las cejas.

—¿Vos qué pensás?

La mujer se rió.

—Sos igualito a él.

Tiago no confirmó ni negó. Solo sonrió y siguió caminando de la mano de Javier.

Mientras tanto, en Córdoba, Sofía terminaba una reunión con proveedores. Se excusó un momento y llamó a Tiago. El teléfono lo atendió Javier.

—Hola, Sofía. El nene está bien. Está recorriendo la empresa.

Sofía suspiró aliviada.

—Gracias por cuidarlo. ¿Está tranquilo?

—Tranquilísimo. Todos le preguntan quién es su papá. Él solo les dice que adivinen.

Sofía sonrió a pesar de todo.

—Dale un beso de mi parte. Mañana vuelvo.

Colgó. Javier miró a Tiago, que jugaba con un modelo de avión en el pasillo.

—Tu mamá te manda un beso.

Tiago sonrió.

—Gracias.

Javier se quedó pensando. La voz de Sofía le sonaba familiar, pero no lograba ubicarla. Sacudió la cabeza y siguió caminando con el niño.

Al terminar la jornada, Matías llevó a Tiago a un local de comida rápida en Puerto Madero. Pidieron hamburguesas, papas fritas y nuggets. Tiago se lanzó sobre la comida con entusiasmo. Matías, que nunca comía ese tipo de cosas, pidió solo una ensalada y agua.

Tiago lo miró mientras masticaba.

—¿Por qué no comés hamburguesa?

—No me gusta.

Tiago entrecerró los ojos.

—¿Es porque no soy tu hijo de verdad? ¿Por eso me dejás comer esto?

Matías se atragantó con el agua.

—No es por eso.

Tiago siguió comiendo como si nada. Matías, incómodo, llamó al mozo y pidió un plato de pollo a la plancha y verduras para el niño.

—No quiero que te duela la panza.

Tiago sonrió.

—Gracias.

De vuelta en la villa, Matías preparó la bañera para Tiago.

—¿Podés bañarte solo?

—Sí.

—Perfecto. Yo espero afuera.

Mientras el niño se bañaba, Matías tomó su teléfono y llamó por videollamada a Sofía.

En Córdoba, Sofía estaba en una cena de negocios con Lucas y unos inversionistas. El teléfono vibró en su bolso. Lo sacó y vio el nombre de Matías. Se excusó con un gesto y salió al pasillo. Contestó en un rincón discreto.

—Hola.

Matías apareció en pantalla, con la camisa arremangada y el cabello un poco húmedo.

—¿Cómo estás?

—Bien. En una cena de trabajo.

Matías frunció el ceño al ver el fondo: luces tenues, mesas con manteles blancos, gente de traje.

—¿Lucas está ahí?

—Sí. Es una cena con clientes.

Matías apretó la mandíbula.

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Sara Quiroga
buena historia lastima 3los primeros capítulos fueron muy repetido pero el cierre fue bueno 👍
Sara Quiroga
que pena pareciera que es buena la trama que intenta pero no tiene secuencia se repite se vuelve lástima
Sara Quiroga
no entiendo bien como es realmente la historia uno dice que el otro lo dejo q desapareció y el otro dice que ella dijo que quería alguien con plata no entiendo
Sara Quiroga
mucha confusión en la escritura se mezcla los capítulos son repetitivo
Mildred Maiz
ya esta cansona la nivela, siempre lo musmo con sofia, no dice que thiago es de metías, todos los diad es lo mismo, hasta cuando va a cambiar el contexto
Mildred Maiz
tengo la peor duda como una madre.deja a un niño de 5 años, solo casi un dia de trabajo, porque el niño es como jn adulto, niño es niño con el coeficiente intelectual que tenga, ahí no va la protección al menor, en serio se va de viaje y el niño queda ahí,
Mildred Maiz
tengo la peor duda como una madre.deja a un niño de 5 años, solo casi un dia de trabajo, porque el niño es como jn adulto, niño es niño con el coeficiente intelectual que tenga, ahí no va la protección al menor, en serio se va de viaje y el niño queda ahí,
Rubby Muñoz
q tenga talento para narrar historias no la hace buena escribiendo, q enredo para editar la novela lo lamento pero no seguiré leyendo, una confusión total el los tiempos y hechos, aburre y solo por pasar muchos capítulos no la hace buena
Maria Isabel Moya H-ernandez
qué mujer más terrible Sophia, porque tenerlo siempre en ascuas, o lo deja definitivamente o lo acepta, el tira y afloja no sirve.
Teresa Rodriguez
que rollos tan grandes se le presentan a sofia
Teresa Rodriguez
con razón la maltrato tanto aunque Sofía no tenía culpa de nada ni estaba enterada
Teresa Rodriguez
ya están inventando muchas cosas contra Sofía. sale de una y cae en otra eso cansa
Teresa Rodriguez
Sofía para cuándo lo vas a dejar cuando aparezcan nuevas calamidades
Teresa Rodriguez
sofia es una boba con tanto remilgos que no sirven de nada
Teresa Rodriguez
Camila no te metas con Tiago tu no sabes siquiera lo que te va a pasar
Teresa Rodriguez
sofia se está dejando manipular por lucas y eso estáal
Teresa Rodriguez
sofia es mejor que le cuentes la verdad a Matías para que se deje de inventarse películas en su cabeza
Teresa Rodriguez
sofia es mejor que le cuentes la verdad a Matías para que se deje de inventarse películas en su cabeza
Teresa Rodriguez
a todo lo llaman falta de respeto sabiendo que es una mujer recentida
AYA
Culpa de ella desde cuando le hubiera dicho la verdad al hombre🙄
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