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El Beso De La Bestia

El Beso De La Bestia

Status: Terminada
Genre:Bestia / Pareja destinada / Posesivo / Harén Inverso / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:422.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Valeria Romero

Desde hace mil años, una guerra silenciosa consume los reinos: las Bestias, criaturas feroces que prosperan en la oscuridad, buscan venganza contra las Hadas, cuya diosa, Madre Naturaleza, se atrevió a castigar a su propio dios, Némesis.
Esta guerra oculta una verdad mucho más profunda que la simple rivalidad.
Arthur, un lobo alfa nómada, ha viajado por años, prefiriendo la soledad y los placeres sin compromiso a la idea de una pareja destinada.
En el Reino de las Hadas,Titania creció en una cuna de oro que se convirtió en una sofocante prisión.
Una guerra que se desató hace mil años ha sobrevivido porque la verdad sobre su origen fue silenciada.
Cuando la inocencia se encuentra con la oscuridad, la línea entre el deseo y la destrucción se desdibujo.
Arthur y Titania están en el centro de un torbellino de intriga, magia y una atracción tan intensa que podría ser su perdición.
Libro final del Mundo de Reina Luna 🌙

NovelToon tiene autorización de Valeria Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Su Guardiana

La reunión finalmente se llevaría a cabo. Xander seguía muy de cerca a Áine, pero no estaba concentrado. La ira era palpable en su cuerpo. Titania se había ido con aquel Alfa; estaban solos, y él no podía impedirlo.

—Xander, esperarás aquí —dijo Áine al estar frente a la puerta del lugar donde se llevaría la reunión.

—¿Segura? —preguntó, dejarla sola con el Rey de Reyes no era muy confiable.

—Sí, debo ser clara con mis palabras —sonrió Áine con una tranquilidad que no aliviaba a su caballero.

Xander hizo una reverencia y le abrió la puerta a su Reina. Una vez que Áine entró, él la cerró, quedándose firme en su puesto, esperándola. Aunque su mente seguía en Titania, recordando el pasado, un amargo pasado al que no podía volver y cambiar aquel grave error que cometió.

***********

Áine observó la sala de reuniones. Noah ya estaba ahí, solo. La sala parecía demasiado grande para una conversación entre solo dos soberanos.

—Reina Hada —saludó Noah con cortesía, su voz era profunda y mesurada.

—Rey del Sur —respondió Áine al cortés saludo, pero su mirada inspeccionó el lugar.

—Solo seremos nosotros dos, nadie más —dijo Noah al darse cuenta de su mirada. Áine asintió. Eso era lo que ella quería. No podía hablar con tantas personas presentes; ya contarle la verdad a un Rey Lobo era demasiado, pero todo lo hacía para que su plan continuara su marcha de manera impecable.

Noah le ofreció asiento en el cómodo sofá. Ella accedió y se sentó con elegancia, mientras que él tomó asiento en el sofá individual.

—Antes de llegar a una negociación, quiero saber la verdad. ¿Cuál es el motivo entre la enemistad de las bestias y las hadas? —preguntó Noah, yendo directamente al grano. Su tono era tranquilo, pero su mirada exigía honestidad.

—Es algo que ha pasado de generación entre generación. Las Bestias dicen que nosotros ocultamos a Madre Naturaleza —respondió Áine con honestidad, el tono de su voz era grave—. Ellos desean acabar con ella porque castigó a la deidad que ellos veneran, Némesis.

Noah asintió, analizando las palabras de Áine. La escala del conflicto era mucho mayor de lo que había imaginado.

—Me parece absurdo —dijo Noah con ironía—. Es imposible que una deidad como Madre Naturaleza esté en el mundo de los mortales.

—No es imposible —dijo Áine con confianza. Ella no estaba mintiendo ni exagerando. Su expresión era de seriedad absoluta. —Ella está en este mundo —afirmó.

Noah se recostó en el sofá, su interés ahora era absoluto.

—¿Y usted sabe dónde está, Reina Áine? —preguntó Noah, su voz ya no contenía ironía.

Áine asintió.

—Es por que el Rey de las Bestias la quiere —aclaró Noah, resolviendo la última pieza del rompecabezas.

—Exacto —respondió Áine—. Pero ni, aunque me torturen revelaré dónde está. No puedo hacerlo hasta que despierte —dijo con firmeza ante su promesa.

—¿Despertar? ¿Qué significa eso? —inquirió Noah.

—Significa que Madre Naturaleza no está en posesión total de sus poderes en este momento. Está vulnerable. —dijo Áine

—Entonces, ¿Todo el Reino de las Hadas oculta a Madre Naturaleza? —preguntó Noah, buscando entender la escala del secreto.

Áine negó con la cabeza, su mirada cayendo hacia sus manos entrelazadas.

—No. Soy la única que lo sabe. Yo soy su guardiana —comentó, su voz era baja. La confesión reveló el inmenso peso que cargaba.

Noah se reclinó, evaluando las implicaciones de esta verdad.

—Es la Princesa Hada, ¿Cierto? —dijo Noah, su voz baja y cargada de asombro. Había descubierto el secreto más profundo de la Reina de las Hadas.

—Sí —afirmó Áine.

Áine levantó su mirada. Sus ojos mostraban una profunda tristeza y arrepentimiento. Ella lo supo de inmediato, desde que su hermana estaba en la cuna. Titania no nació para cuidar de la Reina; era lo contrario: Áine existía para protegerla, como lo que era, su guardiana.

—Titania es Madre Naturaleza —aclaró la duda de Noah, sellando la verdad con una calma desoladora.

Noah se quedó en silencio, absorbiendo la magnitud de la revelación. La Princesa Hada, era la deidad que las Bestias querían destruir.

—¿Debo regresar a mi reino? —preguntó Áine, entendiendo si ahora que sabía la verdad el Rey de Reyes no aceptaba la alianza.

—Por supuesto que no —dijo Noah de inmediato, deteniéndose para mirarla. Su voz era firme, la decisión tomada. Si el destino del continente estaba en juego, era su deber intervenir—. Si Madre Naturaleza está en este mundo, entonces hay posibilidades de que ¿Némesis también? —preguntó.

Áine analizó su pregunta por un segundo, se levantó de la comodidad de su asiento.

—Sí, siempre lo ha estado —respondió—. El castigo que Madre Naturaleza impuso a Némesis es vivir como un simple mortal —confesó otra gran verdad.

Noah se pasó una mano por el cabello, la mente trabajando a mil por hora. Dos reinos enemigos y dos deidades en el mundo mortal. Todo era un caos, y si se encontraban no sería una simple guerra, sería el verdadero apocalipsis.

—Bien, debemos prepararnos. Si ellos se encuentran, peor aún si el Rey de las Bestias se entera de la verdad... —dijo Noah, tratando de controlar su asombro ante la magnitud del caos.

—Sobre ese Rey, tengo un favor especial que pedirle —dijo Áine. Sonrió, la segunda parte de su plan comenzaba justo ahora. Su expresión pasó de la desesperación al control absoluto.

Noah la miró con confusión, sin entender cómo podía sonreír de esa manera después de todo lo que acababa de confesar. Puso atención ante esa petición especial; fuera lo que fuera, esperaba que estuviera en su total alcance.

—Hable claramente —exigió Noah, su paciencia disminuyendo.

Áine dio un paso más cerca, obligando al Rey de Reyes a concentrarse en ella.

******************

El Rey de las Bestias estaba nuevamente en su reino. Desde que salió del País del Sur, su corazón y su instinto salvaje estaban incontrolables; algo que le pertenecía había quedado en aquel país.

—Mi señor, ¿cuáles son sus órdenes ahora? —preguntó uno de sus súbditos, acercándose con cautela a su imponente figura.

—Contacta a nuestros informantes. Quiero que investiguen a ese Alfa sin lobo —dijo el Rey, sin siquiera tomar atención a su subordinado.

El Rey de las Bestias se giró y golpeó con el puño una columna de piedra maciza, dejando una grieta.

—¿Qué mierda es esto? —gruñó ante esa desesperación que sentía, sin entender qué era.

***************

Titania caminaba por las calles de la capital, repleta de personas que hacían sus rutinas diarias tan normales. Pero para ella, todo era nuevo. Le gustaba ver los locales, a la gente haciendo compras, trabajando y simplemente paseando a pesar del ataque que sufrieron la noche anterior, eso demostraba que los habitantes confiaban plenamente en su rey.

Arthur no la perdía de vista. Caminaba unos pasos detrás, con esa familiaridad posesiva. Ella parecía demasiado emocionada con cosas tan simples y ridículas para él.

—¿Qué es ahí? —preguntó Titania, señalando hacia un local de helados.

—Simplemente una heladería. ¿Acaso en el Reino de las Hadas no hay helado? —preguntó con ironía.

—No lo sé —respondió Titania con una honestidad cortante. Ella muy pocas veces salió del palacio, y si lo hacía, solo iba a los lugares que tenía permitido.

Titania continuó su camino. Aunque tenía deseos de visitar aquel lugar, prefirió continuar su marcha. El helado era una distracción.

Arthur le siguió el paso. Comenzaba a aburrirse de estar en la ciudad, rodeado de tanta gente. La misión de "reconocimiento" de la Princesa Hada era una farsa irritante.

Miró hacia un callejón estrecho y oscuro que daba perfectamente hacia la calle especial de hoteles de paso y locales discretos. La frustración y el deseo se volvieron una mezcla palpable en el Alfa.

Arthur se movió rápido. Dejó de seguirla y en un movimiento brusco, la tomó del brazo, tirando de ella hacia el callejón.

Titania luchó, pero la fuerza del Alfa era abrumadora. Él la presionó contra la pared áspera del callejón.

— Suéltame —exigió Titania.

Su boca encontró la de ella en un beso brusco y hambriento, un acto de dominación más que de placer.

Titania sabía que no debía dejarse llevar. Su juego ya había comenzado. Anoche se entregó como muestra de ello, y ahora debía continuar con la siguiente fase. Arthur no debía decidir cuándo y dónde lo harían, sino ella.

Ella dejó de forcejear, como señal de supuesta rendición. Sus manos fueron bajando a la entrepierna de Arthur, acariciando su creciente excitación. Arthur sintió sus delicadas manos en ese lugar y terminó el beso con lentitud, soltando un suspiro excitante, su dominio se deshacía ante el placer prometido.

Titania aprovechó que él bajó la guardia. Se enfocó en la súbita oleada de deseo que ella había provocado, y en lugar de profundizar la caricia, lo empujó. Arthur reaccionó y la miró con sus ojos oscuros, donde la excitación se mezclaba con la confusión.

—Regresemos —dijo Titania con su autoritaria voz, que ahora sonaba como una orden absoluta, y empezó a caminar fuera de aquel callejón, dejando al Alfa caliente.

Arthur soltó una carcajada seca, más una exhalación de frustración que de humor. La Princesa Hada se había burlado de él, usando su propio deseo como un arma. Y él cayó fácilmente.

La rabia pura lo recorrió. No había conocido una hembra que se atreviera a tanto.

—Vas a pagar por esto, Hada —gruñó Arthur, su voz resonando en el callejón.

Titania no se giró.

—Claro, cuando yo quiera pagar, y recuerda, soy Princesa —dijo desafiante, recalcando su título.

Sin esperar respuesta, Titania continuó caminando.

Arthur se obligó a seguirla.

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Yolidia Castillo
A como ha la historia...considero que la.autora debería ir pensando en continuación 🥰🥰🥰
Valeria Romero: como voy a pensar en una continuación si este es el final de una serie de libros ???? 🤔🤔🤔
total 1 replies
Maribel Mendez Marrugo
Que final más hermoso 💕para todos
felicidades y bendiciones a la autora por excelente novela 👏
Guadalupe Aviles
pues que más intensa muy intensa pero fácil ante muy echa para una película definitivo gracias
Guadalupe Aviles
pues que buena novela que por supuesto enpesare a leer desde el principio de la saga pra volver a leerla me fascina
Guadalupe Aviles
yo creo que por que esta vez artur si se enamoro de ella de verdad a pesar de todo lo feo que es o que fue
Guadalupe Aviles
que desesperante pues en este buque son muchos sacrificios y muchos sacrificados
Guadalupe Aviles
que desesperante y que idiotas estas deidades y ellas son todas una hadas demasiado buenas mucho muy buenas pues por amor aguantan demasiado todavía los labios qué se aman y dan todo m. para protegerse entre ellos por ellos si vale la pena luchar mucho
Guadalupe Aviles
waooo que fuerte ksea todo siempre es igual todos muertos llenos de heridas tanto en el cuerpo como en el alma y todo por quien y por que
Guadalupe Aviles
siempre pensé que nada era lo que parecía en fin sigamos
Guadalupe Aviles
mujeres enamoradas que enojo pues ellos son unas hadas su naturaleza es ser buenas pues
ras y solo por eso asta los van a perdonar a esos dos
Guadalupe Aviles
ja que bueno que ya no pudo obtener su satisfacción
Guadalupe Aviles
pues ojalá y le cueste lo que quiere por perro y para eso xander la llegará para apartarla de sus humillaciones haber quien sale arrepentido quee difícil su vida de ella
Guadalupe Aviles
pues si también ami me provocaría asco y tenerlo lejos pero una cosa en quere y otra desear en fin veamos quien gana
Guadalupe Aviles
me hace pensar que ella es la madre naturaleza por la forma curativa que tiene para ella misma y asta creo que las hadas lo saben menos ella
Yolidia Castillo
Titania es madre naturaleza y Arthur es nemesis...
ambos dormidos
Saraith Arias
😻😍
Maribel Mendez Marrugo
🤷parece que en verdad Arthur es Nemesis y Titania es Madre Naturaleza
en el fondo de sus cuerpos llase esas dos deidades, pero como sucedió? Hay que esperar, que emocionante esta la trama 🤔👍👏
Amparo Ordosgoitti Gonzalez
bella historia me mantuvo siempre ansiosa en cada capítulo 😱 muy buena me encantó 🥰 gracias por regalarme una historia donde cada personaje me enamoro y odie y luego me volví a enamorar porque nada estoy que parecía 😍 FELICITACIONES POR TAN BUENA NOVELA 🥰😉
Amparo Ordosgoitti Gonzalez
uy qué bueno ellos tendrán una segunda oportunidad 👏👏👏😉🥰
Amparo Ordosgoitti Gonzalez
que bien todos están felices pero Titania su tristeza. se siente en todo parece que aunque haya alegría su tristeza opaca eso
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