Analu es una joven de 22 años, recién graduada en ingeniería civil en Estados Unidos. Regresa a Brasil para cumplir el sueño de trabajar con su padre y su hermano mayor en la constructora de la familia. Pero sus sueños se frustran cuando, al llegar, descubre que el negocio familiar corre serio riesgo de declararse en quiebra debido a las deudas de juego de su hermano. La única salida para salvar la empresa y evitar que su familia caiga en la ruina es un matrimonio arreglado con un CEO multimillonario que acaba de llegar al país.
NovelToon tiene autorización de Uliane Andrade para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
Sr. Jones
Llego a casa, no creo lo que voy a decir, pero estoy muriendo por ver a Analu. Increíble cómo esa mujer ha cambiado toda mi vida, parece que mi mundo gira en torno al de ella.
*Celeste* - Hijo, llegaste temprano hoy.
*Gabriel* - ¿Dónde está mi esposa, Cielo?
*Celeste* - Aún no ha llegado. ¿Qué ánimo es ese? ¿Se reconciliaron?
*Gabriel* - Nos estamos reconciliando, Cielo, quedando, como dice Analu.
*Celeste* - ¿Quedando?
*Gabriel* - Sí, como si nos estuviéramos conociendo amorosamente, antes de empezar una relación.
*Celeste* - Ustedes, los jóvenes... jajajaja
*Gabriel* - Si dependiera de mí, me saltaría todo eso, estamos casados y la quiero, Cielo, la quiero como nunca he querido a nadie antes.
*Celeste* - Espero que todo salga bien entre ustedes, hijo.
*Gabriel* - ¿Y mis padres?
*Peter* - ¡Estamos aquí!
*Gabriela* - Hijo, tu abuela llamó invitándonos a cenar con ellos hoy. Prácticamente intimando.
*Gabriel* - Analu aún no ha llegado, necesito ver si estará dispuesta, hoy su día fue muy ajetreado.
*Analu* - ¿Están hablando de mí?
Me giro y veo esa sonrisa linda. Voy hacia ella y la recibo con un beso lleno de añoranza.
*Gabriel* - Te demoraste.
*Analu* - Acabé atrapada en el tráfico en la costa. ¡Hola a todos!
*Gabriela* - Hola, cariño, estábamos aquí hablando sobre una cena en casa de mis padres hoy. ¿Te animas?
*Analu* - Claro, ¿a qué hora?
*Gabriela* - A las 19:00h.
*Analu* - Subiré a arreglarme entonces.
*Gabriel* - ¡Voy contigo!
Ella sube las escaleras delante de mí, yo aprovecho para agarrarla por detrás y darle un beso en el cuello. Escuchamos a mi padre desde abajo.
*Peter* - Niños, dejen el juego para la vuelta, ¡o vamos a llegar tarde! jajajajajaja
Llegamos a mi cuarto, que en mi cabeza ya es nuestro. Cierro la puerta y la acuesto en la pared, la beso y ella corresponde. Todo empieza a calentarse, pronto mis manos ya pasean por todo su cuerpo.
*Analu* - Escuchaste a tu padre, no podemos llegar tarde.
Ella me aparta y corre al baño.
*Gabriel* - ¡Analu!
Oigo su risa viniendo de dentro. Voy hacia ella, ella ya está en la ducha, empiezo a quitarme la ropa.
*Analu* - ¿Qué estás haciendo?
*Gabriel* - Si nos bañamos juntos, ahorramos tiempo, ¿no crees?
*Analu* - ¿Siempre has sido tan inteligente?
*Gabriel* - Me pongo más cuando me conviene. jajajaja
Entro en la ducha y empezamos a besarnos, literalmente empapados, llenos de deseo.
*Gabriel* - Voy a buscar el condón.
Abro el cajón en el lavabo, y ya vuelvo a la ducha listo para tenerla de nuevo. La giro de espaldas a mí, la penetro delicadamente sintiendo cada centímetro de su región íntima, ella gime bajito, llamando mi nombre.
*Analu* - Sr. Jones...
Hablo en su oído.
*Gabriel* - Lo haces a propósito, ¿verdad?
*Analu* - ¿No te gusta?
*Gabriel* - Me gusta demasiado...
Intensifico los movimientos, bajo la mano hasta su región íntima y la toco, al mismo ritmo en que la penetro. Ella gime más alto, sé que el orgasmo se aproxima. Hablo en su oído.
*Gabriel* - Estoy loco por ti, Analu...
Ella sonríe, hago algunos movimientos más y me derramo dentro de ella, en seguida siento su cuerpo contraerse y ella se entrega al placer.
Analu
Después del baño más rico de mi vida, me arreglo para cenar en casa de los abuelos de Gabriel. Siempre que los encuentro, me pongo tensa, el hecho de mentirles no me agrada.
*Gabriel* - ¿Qué cara es esa?
*Analu* - Me siento tan mal mintiéndole a tus abuelos.
*Gabriel* - Siento mucho meterte en esto. Pensé que sería más fácil cuando propuse el acuerdo...
*Analu* - Yo también, pero acabé enamorándome de tu familia.
*Gabriel* - Y yo de ti...
Lo miro por el espejo, él se acerca colocando las manos en mi hombro.
*Gabriel* - Ahora ni todo es mentira, Analu, realmente estoy enamorado de ti. No te estoy diciendo esto esperando que sientas lo mismo, solo quiero que sepas que dije la verdad cuando dije que me gustabas y te quería.
*Analu* - A mí también me estás gustando, Gabi, pero aún necesito ir con calma, hay mucha cosa involucrada, además de nosotros dos.
*Gabriel* - Lo sé... pero vamos a olvidar esas mentiras, al menos por ahora, no quiero que nada estropee lo que estamos viviendo estos días.
*Analu* - Yo tampoco... Ahora ve a terminar de arreglarte, que ya estamos atrasados.
Bajamos corriendo, los padres de Gabriel nos esperaban sonriendo. Increíble cómo nada quita la paz de esos dos.
*Analu* - Disculpen el retraso, culpa del hijo de ustedes.
*Gabriel* - ¿Solo mía, eh? jajajaja
*Gabriela* - Todo bien, ustedes aún están viviendo la luna de miel, nosotros entendemos.
*Gabriel* - Literalmente, mamá. jajajaja
*Analu* - ¡Gabriel!
Vamos hasta el coche, el conductor nos espera, Peter va al lado del conductor, yo, Gabriel y Gabriela vamos atrás. Llegamos a la casa de los abuelos de él, que nos esperan ansiosos.
*Gabriel* - Disculpen el retraso, culpa mía.
*Analu* - Nuestra... jajaja
*Francisco* - ¿Esa luna de miel de ustedes no va a acabar nunca?
*Gabriel* - Espero que no, abuelo. jajajaja
*Dulce* - Vamos, la comida se va a enfriar.
Nos sentamos, comemos, ellos tienen costumbre de cenar y dormir temprano, entonces pronto estaremos de vuelta en casa y podré descansar. Después de la cena nos sentamos a conversar en la sala, mientras bebemos unos aperitivos.
*Francisco* - Gabriel, necesito que hagas un viaje de negocios de una semana.
*Gabriel* - ¿Para dónde?
*Francisco* - São Paulo.
*Gabriel* - ¿No hay otra persona que pueda ir en mi lugar? Acabo de casarme.
*Francisco* - Ustedes se casaron hace casi seis meses, Gabriel. Y no, no hay otra persona que yo pueda mandar, a no ser que hayas cambiado de idea en asumir el control de los negocios.
Sujeto su mano y le hago un cariño, sé que él no quiere por causa de lo que estamos viviendo estos días. Él me mira y sonrío, moviendo la cabeza afirmativamente.
*Gabriel* - ¿Cuándo viajo?
*Francisco* - De aquí a tres días.
*Gabriel* - ¿Ya? Necesito reorganizar toda mi agenda, abuelo.
*Francisco* - Ya le pedí a Milena que haga eso, no se preocupen. ¿Eso será un problema para ti, Analu?
*Analu* - No, señor, es trabajo, yo entiendo.
*Francisco* - Óptimo, mejor así. Una mujer casada con un hombre en la posición de Gabriel necesita entender que dormirá muchas noches sola, por causa del trabajo.
Esas palabras de él, quedan martillando en mi cabeza durante el restante de tiempo que quedamos por allá y hasta la vuelta en casa. Hace algunos días atrás, ese viaje de Gabriel no me incomodaría tanto, pero ahora, hay algo diferente aquí y él lo percibe.
*Gabriel* - No escuches todo lo que mi abuelo dice, no pretendo pasar mucho tiempo lejos de ti.