Kareena es una joven de 16 años que será forzada a contraer matrimonio con un hombre para salvar a su familia.
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Su Diosa, su musa.
La boda fue maravillosa, Donovan los declaró esposos, y ambos se dieron un largo beso lleno de su amor, Kareena estaba muy feliz por los nuevos esposos, Carl y Victoria.
Ellos salieron rumbo a una hermosa casa de campo que tenía la familia de Carl, la habían acondicionado para que los nuevos esposos, pasarán ahí su luna de miel, Al llegar los sirvientes salieron a recibir a ambos, Una mujer mayor saludo a Carl, era la encargada del servicio, ella tenía toda su vida trabajando para la familia de Carl, ambos subieron a la habitación que habían preparado para ellos, al entrar Victoria quedó impresionada, estaba llena de girasoles, eran sus flores preferidas.
- Oh Carl son hermosas, eres tan lindo.
- Tú eres mucho más hermosa que todas las flores.
Carl la abrazo, y beso, apasionadamente, él hacía mucho que deseaba estar así con ella, Victoria ya era su esposa, él por fin la tenía para él.
- Creo que debemos darnos un baño para descansar, ya es un poco tarde, deseas cenar algo mi muy bella y amada esposa.
Victoria sonrió, esposa, eso se escuchaba tan bien, era la esposa de Carl, ella lo amaba, había cumplido su sueño anhelado, ser su esposa.
- No la verdad es que no tengo apetito
- Vamos te ayudo?
Victoria se sentía apenada, ella no estaba lista para bañarse con él, y le pidió que él fuera primero.
- Está bien iré yo primero.
Carl se sintió un poco mal, quería poder darse un baño con ella, pero comprendía que ella se sentía apenada, así que no dijo nada, y fue a darse un baño.
- Al salir vio a Vicky, ella estaba sentada nerviosa, él sabía que sería su primera vez, así que tendría que ser muy amable con ella.
- victoria entró a la tina, y comenzó a bañarse con ayuda, pusieron aceites de delicioso aroma a rosas, ella pidió que salieran de la habitación a las sirvientas, se puso una bata azul cielo, que mostraba más de lo que en verdad quería mostrar, pero su madre le dijo que esas ropas se utilizaban para la noche de bodas, así que no tuvo elección, dudo si salir, tenía miedo, vergüenza sobre que pensaría Carl al verla, si le gustaría o no, casi sentía náuseas, respiro profundamente, y tomó valor para salir, al abrirse la puerta Carl vio en su dirección y ahí estaba, ella era una Diosa, era su esposa, su musa, y con solo verla, su hombría se hizo presente, el camino casi corrió hacia su mujer, la tomó entre sus brazos, y la beso con toda la pasión contenida que tenía, ella lo tomó por el cabello, acariciaba su espalda, él era tan fuerte, todo él era tan duro, y Carl la tomó en sus brazos, siguió besando la y el depósito, tan dulcemente como pudo en su cama, él se quitó la camisa, y los pantalones, subió arriba de ella, la besaba toda su boca le pertenecía, probaba esos labios tan carnosos, daba pequeños mordiscos, tocaba sus bellas cimas, sus pechos lo invitaban a probarlos, y lo hizo, Victoria gemía en sus brazos, su cuerpo vibraba ante él, él besaba su cuello, Victoria sentía su hombría, tan dura, tan grande, él era un hombre bien proporcionado por todas partes, era más que obvio que él se ejercitan, su cuerpo tonificado la tenía tan excitada.
Carl bajo a su feminidad, él quería darle placer a su mujer antes de penetrarla, quería que ella sintiera todo el deseo que sentía por ella, que supiera que ante sus ojos, ella era la mujer más hermosa, que era toda suya, y que solo él conocería cada rincón de su hermoso, y apetecible cuerpo.
Ella al sentirlo, en ese lugar, no pudo evitar hacer ruidos que a él lo excitaban aún más, él tocaba con su lengua su parte más delicada, Carl disfrutaba de sentir su cuerpo ante él, tomaba sus caderas y la acercaba más a su boca, ella estaba gimiendo de placer, sentía que se volvería nada, sentía que algo iba a pasar y de repente una explosión por todo su cuerpo, ella dio un grito de satisfacción, el limpio su boca, y la atrapó con sus labios, la beso del cuello, ella estaba tan perdida en él, Carl abrió paso entre sus piernas y poco a poco comenzó a penetrar su cuerpo, ella se quejó pues dolía, él se detuvo y la beso, volvió a penetrarla más profundo, cuando por fin estuvo totalmente dentro de ella, él volvió a besarla y comenzó a moverse, dentro y fuera de ella, entraba y salía de ella, él sentía su miembro totalmente duro, él sentía todo el cuerpo de su esposa vibrar en él, besaba sus cimas, los pechos de su mujer eran grandes, ella estaba bien proporcionada, muchas veces él los notaba pero era un caballero, y ahora él no solo la veía, los chupaba, los besaba, saboreaba cada pecho y la penetraba una y otra vez, ella volvió a sentir un orgasmo, y entonces el dejo de soportar la espera, y terminó dentro de ella, el dejo su semilla, todo el amor que sentía por esa mujer que era su amada esposa, nunca ningún hombre tendría el placer que él había tenido, ella era suya, todo su cuerpo le pertenecía a él. Carl y Victoria respiraban agitados, cuando sus respiraciones se calmaron, en la abrazo junto a él, era ridículo después de lo que había pasado, pero ella sentía pena de sentir sus cuerpos desnudos, pero estaba tan feliz él, su esposo, tan guapo, varonil, estaba desnudo junto a ella. Ambos descansaron, y esa noche se entregaron el uno al otro, total y absolutamente, Carl, estaba perdido en el cuerpo de Victoria, estaba enamorado de su esposa, era increíble hacerle el amor a su esposa, era como volverse adicto, a ella, él no podía detenerse, pero Victoria estaba agotada, ambos se quedaron dormidos, en la abrazo hacia él, no quería soltarla, a partir de ese momento, ella no volvería a dormir sola nunca, él siempre estaría con ella.