Lucas siempre ha hecho lo correcto.
Una carrera impecable. Una vida estable. Una boda en camino.
Hasta que Ethan regresa.
Doce años después, su antiguo mejor amigo vuelve convertido en su mayor rival… y en alguien completamente distinto. Más frío. Más seguro. Más peligroso.
Ethan no ha vuelto por negocios.
Ha vuelto por él.
Lo que comienza como una competencia entre empresas pronto se transforma en algo mucho más personal. Más intenso. Más difícil de ignorar.
Porque Ethan no juega limpio.
Y Lucas ya no puede seguir fingiendo que nada le afecta.
Entre decisiones correctas y deseos que no debería tener…
Lucas tendrá que elegir:
¿La vida que construyó…
o a quien nunca logró olvidar?
NovelToon tiene autorización de Lyn SD para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 21
Lucas
Paso de largo el escritorio de Marcus, sin siquiera saludar, directo a mi oficina.
—¿Lucas?— escucho, pero lo ignoro.
Me siento en el escritorio y abro uno de los cajones. Saco una carpeta.
—¿Qué sucede, Lucas?— Marcus pregunta.
—Estoy revisando el contrato que firmamos en conjunto con Vaughn Developments.
—¿Por qué? ¿Hay algo mal con ello?— se sienta frente a mí.
Paso rápidamente las páginas.
—Estoy revisando las penalizaciones por abandono del proyecto.
Silencio.
—Lucas. Mírame. ¿Qué sucede?— pregunta, más firme.
Levanto la mirada.
—Marcus… ¿qué haces cuando te humillas tanto que todo lo que quieres es desaparecer?
Su expresión cambia. De preocupación… a algo más suave.
—No sé. ¿Seguir como si nada? ¿Aclararlo? Si me dices qué pasó, quizá pueda ayudarte.
¿Decirle que besé a Ethan? Ni loco. Si pudiera, lo olvidaría yo mismo.
Gimo, frustrado. Porque por más que lo desee eso no pasará.
—Quiero volver a esta mañana… cuando aún no me había levantado y empezar de nuevo. O mejor, ni siquiera levantarme.
¿Debería pedir vacaciones?
—Supongo que no quieres decirme— sonríe, divertido—. Debe haber sido algo grave.
—Lo fue. Maldita sea si lo fue. ¿En qué estaba pensando?
—No lo sé, dímelo tú ¿En qué estabas pensando?— le envío una mirada de muerte. Él suspira. —Deja que el tiempo pase y dejará de importar. Créeme, ya lo olvidarás— dice, levantándose.
—Amigo, no me abandones— murmuro, pero ya va saliendo. Solo levanta una mano en despedida.
Creo que ya se ha ido. Cuando lo veo aparecer una vez más.
—Solo una cosa— Marcus toma el contrato de mi escritorio y se lo lleva.
Resoplo.
Y golpeo mi frente contra el escritorio.
¿Olvidarlo? Imposible.
No hoy.
No la próxima semana.
Probablemente nunca.
¿Cómo se supone que lo mire a la cara ahora?
Hago una mueca al recordar que ni siquiera me correspondió.
Claro, lo tomé por sorpresa…
Pero… ¿nada?
¿Soy tan poco atractivo para él?
Quizá no soy su tipo.
Pero… ¿por qué debería importarme?
Toco mis labios.
¿Por qué lo hice?
Desde que volvió… nada está en su lugar.
Desde que se fue, en realidad.
Debe pensar que soy uno más persiguiéndolo. Como el tipo de la llamada.
¿Cómo pude actuar sin pensar?
Mi celular suena y salto.
Lo miro con reticencia, esperando que no sea Ethan. Porque no sabría cómo actuar.
Es el taller.
Afortunadamente, una buena noticia en este horrible día.
Cuando corto, ya no me siento tan desbordado.
Solo necesito una excusa.
Algo creíble.
Algo que no me deje como un idiota. No tiene que ser perfecta.
Y actuar normal. No dejarle ver que me afecta.
En ese segundo llega un mensaje. Y mi corazón se acelera.
Ethan.
Lo abro sin saber qué esperar.
Hagamos de cuenta que eso no sucedió.
Lo leo otra vez.
Y otra.
No cambia.
Estoy un momento impactado, pero la rabia rápidamente toma su lugar.
Me levanto y salgo de la oficina.
—¿A dónde vas, Lucas?— pregunta Marcus.
—A ajustar cuentas.
Me mira, confundido, pero no explico más.
Tomo uno de los autos de la empresa y conduzco hacia Vaughn Developments.
Mis manos van firmes en el volante.
Una cosa es que no quisiera devolverme el beso. Lo puedo comprender.
¿Pero esto?
¿Pretender que no pasó nada?
Es demasiado.
Es algo que yo debería estar proponiendo.
¿Cuánto más piensa humillarme?
Maldito Ethan.
Tratándome como si no importara.